Suárez: Volver A La Música

Desde Ciudad Juárez, Suárez construye una identidad entre House, Deep House y Melodic House. Tras retomar su proyecto en 2024, ahora mira hacia la producción propia, nuevos escenarios y una expansión que quiere llevarlo mucho más allá de su escena local.

Foto de Suárez: Volver A La Música

¿El House Dejó De Ser Solo Música?

Antes de pensar en festivales, colectivos, producciones propias o sellos discográficos, hubo una sensación mucho más simple: escuchar música y sentir la necesidad de moverse. Suárez, DJ originario de Ciudad Juárez, México, encontró en el House uno de esos lenguajes que parecen reconocerse antes de poder explicarse. Lo que lo atrapó fueron los sonidos particulares del género y, especialmente, aquello que provocaban en él y en quienes compartían una pista.

“El House siempre despertó en mí esa necesidad de bailar, de mantener el cuerpo en movimiento”, recuerda.

Observar cómo personas distintas podían encontrarse alrededor de un mismo ritmo terminó convirtiéndose en una primera certeza: allí existía un territorio musical en el que podía construir una identidad propia.

Pero esa identidad nunca quedó limitada únicamente a la energía del baile. Si el House representa para él movimiento, intensidad y conexión colectiva, el Deep House y el Melodic House ocupan un espacio considerablemente más íntimo. Suárez se define como una persona sentimental y reconoce que esos sonidos han acompañado diferentes estados emocionales a lo largo de su vida. Alegría, nostalgia o tristeza podían encontrar una atmósfera en esas melodías. Incluso en días difíciles, escuchar Deep o Melodic House no significaba necesariamente escapar de lo que sentía, sino encontrar una música capaz de acompañarlo. Esa dualidad —la pista por un lado y la emoción por otro— terminó convirtiéndose en uno de los pilares de su propuesta.

¿Qué diferencia existe entre reproducir canciones que funcionan y conseguir que una pista recuerde lo que acaba de vivir?

Para Suárez, un set no es una sucesión de tracks: es una historia. Inicio, tensión, clímax y cierre se construyen leyendo al público y entendiendo cuándo seguir el plan y cuándo dejar hablar a la pista.

Para Suárez, la respuesta está en la narrativa. A medida que fue creciendo frente a las cabinas también comenzó a adoptar una idea que otros DJs le transmitieron y que hoy intenta llevar a cada presentación: “Toca tu set como si estuvieras contando una historia”. Esa frase cambió su manera de entender la construcción musical. Un set, explica, necesita un principio, un desarrollo, distintos momentos y finalmente un clímax; no se trata de comenzar entregando inmediatamente toda la intensidad, sino de crear tensión, emociones y recorridos antes de llegar al punto más alto.

Esa historia, sin embargo, nunca puede escribirse por completo antes de comenzar. Suárez puede llegar a una presentación con una idea, una dirección o un recorrido posible, pero entiende que leer al público es tan importante como elegir la música. Si la pista responde, prolonga la tensión y juega con el suspenso. Si aquello que imaginó no conecta, modifica el camino. “La pista también me va diciendo por dónde continuar la historia”, explica. Incluso el final tiene un lugar específico dentro de esa concepción: busca que el último momento consiga cerrar lo que desarrolló durante el set y, especialmente, que permanezca en la memoria de quienes estuvieron ahí.

El Regreso De 2024

Tras retomar su proyecto en 2024, Suárez comenzó una nueva etapa entre bares, festivales y aperturas para DJs como Colossio y Sakro. Ahora quiere llevar su sonido mucho más allá de la escena local.

Suárez decidió retomar su proyecto en 2024 y desde entonces comenzó una nueva etapa que lo ha llevado por bares, festivales y diferentes espacios de la escena electrónica de su ciudad. En ese recorrido ha participado en festivales locales y ha tenido la oportunidad de abrir pista para DJs nacionales como Colossio y Sakro. Su selección musical también se alimenta de referencias concretas: sellos como 8bit y Cécille Records, junto a nombres como Nick Curly, Monkey Safari, Butch, Gorge, Axel Boman y Supernova, aparecen entre las influencias que han ayudado a definir el universo sonoro que busca trasladar a sus presentaciones. Actualmente cuenta además con el respaldo de los colectivos Muzak y Northwaves, espacios desde los cuales continúa participando en eventos y desarrollando su proyecto.

Ese regreso también abrió una pregunta inevitable: después de volver, ¿hasta dónde puede llegar realmente Suárez? El propio DJ reconoce que apenas comienza a percibir cierto reconocimiento dentro de su escena local, algo que recibe con gratitud, pero que no interpreta como una meta definitiva. Ha intentado diferenciarse a través del profesionalismo, la selección musical, los géneros que representa y su manera de desenvolverse frente a la pista. Sin embargo, su ambición va más lejos. Primero quiere conseguir que el proyecto trascienda su contexto local, después crecer a nivel nacional y, eventualmente, alcanzar escenarios internacionales. “No quiero llegar a un punto en el que diga: ‘ya me conocen aquí, con esto es suficiente’”, afirma.

Convertir Lo Que Escucha En Su Cabeza En Música Real

El próximo salto ya comenzó. Suárez trabaja en sus primeras producciones con Ableton y sueña con ese momento en el que pueda tocar una canción propia y ver a una pista bailar algo que nació primero en su cabeza.

La siguiente transformación ya está ocurriendo lejos de la pista. Suárez trabaja actualmente en sus primeras producciones musicales, un proceso que describe como uno de los escalones más emocionantes que ha encontrado desde que comenzó su carrera como DJ. El desafío no está necesariamente en descubrir qué sonido quiere hacer. Después de años escuchando música electrónica, asegura tener bastante identificadas las texturas, melodías y universos con los que conecta. La dificultad aparece en otro lugar: aprender a convertir una idea mental en una pieza que realmente pueda escucharse.

Para hacerlo está trabajando con Ableton, atravesando una etapa marcada por horas de práctica, errores, experimentación y aprendizaje técnico. Una melodía puede existir perfectamente dentro de su cabeza, pero convertirla en sonido exige dominar herramientas que todavía está descubriendo. Esa distancia entre imaginar y materializar se ha convertido tanto en obstáculo como en motivación. “Las ideas y los sonidos están ahí; ahora el reto es seguir desarrollando las herramientas necesarias para poder expresarlos exactamente como los escucho en mi cabeza”. Para Suárez, producir también está reforzando tres conceptos que considera fundamentales para cualquier carrera artística: constancia, paciencia y dedicación.

Foto de Suárez: Volver A La Música

El Día En Que La Pista Baile Una Canción Propia

Existe una escena que todavía no ocurrió, pero que Suárez ya puede imaginar con claridad: encontrarse frente a una pista, reproducir una producción propia y observar por primera vez cómo alguien baila una canción que antes solamente existía dentro de su cabeza. Esa posibilidad es precisamente el capítulo que más lo entusiasma ahora. Ya no sería únicamente seleccionar música con la que se identifica, sino comenzar a introducir en sus sets sonidos completamente propios, construidos desde las referencias que lo han acompañado durante años pero filtrados por su personalidad y por aquello que quiere representar artísticamente.

Y detrás de ese primer objetivo aparece otro que todavía provoca cierto vértigo. Entre los sueños que Suárez se permite decir en voz alta está poder firmar algún día una producción con 8bit Records o Cécille Records, dos sellos que reconoce como influencias importantes dentro de los sonidos que admira. No lo plantea como algo inmediato. Sabe que existe mucho trabajo por delante y que sus primeras producciones forman apenas el comienzo de ese camino. Sin embargo, la aspiración está ahí: crear música propia, desarrollarla hasta alcanzar el nivel que busca y comprobar hasta dónde puede crecer el proyecto cuando la identidad de Suárez deje de escucharse únicamente a través de su selección y empiece a existir también en sus propias canciones.

Del Pequeño Alberto A Los Escenarios Que Todavía Faltan

Con el respaldo de Muzak y Northwaves, mira hacia una etapa de producción, expansión nacional e internacional. Entre sus grandes sueños aparece algún día firmar música con sellos como 8bit Records o Cécille Records.

Cuando imagina los próximos cinco años, Suárez no piensa únicamente en cifras, nombres o escenarios. Piensa también en Alberto, su nombre fuera del proyecto artístico, y en aquel joven que descubrió la música electrónica mucho antes de que existiera Suárez. Recuerda haber pensado alguna vez que quería hacer bailar a cientos de personas desde un escenario. Si algún día consigue vivir una imagen cercana a aquella fantasía temprana, asegura que entonces podrá mirar hacia atrás y comprender realmente el peso de todos estos años. También reconoce a quienes forman parte del recorrido: mentores, personas que confiaron en él, quienes lo invitaron a eventos y quienes estuvieron bailando frente a la cabina mientras él construía su camino.

Ese futuro todavía está abierto. Muzak y Northwaves continúan acompañando su crecimiento, mientras Suárez entra en una etapa donde tocar, producir y ampliar horizontes comienzan a formar parte de una misma dirección. La escena local fue el punto desde el cual retomó su historia en 2024, pero no pretende que sea el final. Quiere llevar su música a otras ciudades, después fuera del país y, algún día, escuchar una producción propia dentro de los espacios y sellos que hoy observa como referencia. Quizá por eso la frase con la que imagina hablándole a aquel joven Alberto resume mejor que cualquier objetivo profesional el momento que atraviesa: “Los sueños sí se cumplen. Pero se cumplen porque trabajaste para hacerlos realidad”.

Foto de Suárez: Volver A La Música

Suárez encontró en el House una forma de mover la pista y en el Deep y Melodic House un lenguaje para acompañar sus emociones. Desde Ciudad Juárez, convierte ambas facetas en una identidad propia.

Tras retomar su proyecto en 2024, Suárez comenzó una nueva etapa entre bares, festivales y aperturas para DJs como Colossio y Sakro. Ahora quiere llevar su sonido mucho más allá de la escena local.

Para Suárez, un set no es una sucesión de tracks: es una historia. Inicio, tensión, clímax y cierre se construyen leyendo al público y entendiendo cuándo seguir el plan y cuándo dejar hablar a la pista.

El próximo salto ya comenzó. Suárez trabaja en sus primeras producciones con Ableton y sueña con ese momento en el que pueda tocar una canción propia y ver a una pista bailar algo que nació primero en su cabeza.

Con el respaldo de Muzak y Northwaves, mira hacia una etapa de producción, expansión nacional e internacional. Entre sus grandes sueños aparece algún día firmar música con sellos como 8bit Records o Cécille Records.

Foto de Suárez: Volver A La Música