CASGIM: DJ, Raver, Modelo Y Host
Hay proyectos que nacen alrededor de una estrategia y otros que aparecen cuando una persona finalmente reconoce que todo aquello que parecía estar separado siempre perteneció al mismo lugar. Para CASGIM, esa revelación ocurrió bailando en un rave. La DJ entendió entonces que su relación con la música electrónica, su imagen, el modelaje, su faceta como host y la manera en que utiliza el cuerpo para expresarse no eran identidades independientes. Eran partes de una misma historia.
“Me di cuenta de que todo eso era parte de mí, de mi forma de expresarme. Era yo y mi cuerpo la vía en la que me expresaba artísticamente”, recuerda.
A partir de allí, CASGIM comenzó a tomar forma no solamente como un nombre frente a una cabina, sino como una identidad en la que estética, movimiento, emociones y cultura rave podían encontrarse.
El Momento En Que Una Canción Cambió La Dirección
A principios de 2026, una experiencia frente al escenario terminó de definir aquello que quería provocar como artista. CASGIM estaba en Dedikted, viendo el set de Radical Redemption, cuando comenzó a sonar “Movin On”. Era una canción que había esperado escuchar en vivo y la emoción terminó desbordándola hasta hacerla llorar. Pero en medio de aquel momento apareció una idea que después se convertiría en una de las bases de su proyecto: quería estar algún día del otro lado y conseguir que otras personas sintieran algo parecido. “Yo también quiero provocar que las personas se emocionen con la música. Quiero que sean felices, que bailen, que se sientan libres y puedan sacar todo lo que traen”. ¿Qué sucede cuando una pista deja de ser simplemente el lugar donde alguien baila y se convierte en el punto exacto donde descubre qué quiere hacer con su vida? Para CASGIM, aquella noche dejó una respuesta bastante clara.
La Estética Que Siempre Estuvo Ahí
La identidad visual de CASGIM puede parecer construida específicamente para el universo nocturno, pero sus raíces aparecieron mucho antes de comenzar a presentarse como DJ. Desde la adolescencia encontró afinidad con las estéticas alternativas y, con el paso de los años, empezó a combinar referencias como cyberpunk, pastel goth y emo, adaptándolas a su propia personalidad. Lo complicado no fue descubrir qué le gustaba, sino atreverse a mostrarlo. Durante mucho tiempo existió cierta resistencia a exponer esa parte de sí misma. Por eso, cuando habla de la construcción del personaje, hace una distinción importante: CASGIM no creó desde cero una estética; construyó la confianza necesaria para hacerla visible. “Lo que se construyó en CASGIM fue la confianza de salir al mundo y decir: esta es CASGIM”. La imagen, entonces, deja de funcionar únicamente como vestuario y se transforma en una declaración de identidad.
Rave.Exe.Mx Y La Comunidad Más Allá Del Dancefloor
Su experiencia como residente de @rave.exe.mx también le permitió observar la escena electrónica desde un lugar que va mucho más allá del line-up. Para CASGIM, el rave se sostiene tanto por la música como por las pequeñas acciones que suceden alrededor de ella: alguien ofreciendo agua a una persona desconocida, un abanico compartido para aliviar el calor o conversaciones espontáneas entre personas que descubren que tienen ideas, sueños y pasiones similares.
“No son solo personas bailando y sintiendo la música; son amigos, amigas, gente compartiendo un momento donde lo sienten todo”, explica.
Esa visión comunitaria define también el tipo de DJ que quiere ser. No busca únicamente que el público responda ante un drop; quiere contribuir a que las personas puedan sentirse libres, reconocerse en otras almas dentro del dancefloor y, durante unas horas, habitar completamente el presente.
Los Nervios También Entran A La Cabina
Esa intención, sin embargo, no elimina los nervios. Cuando CASGIM se encuentra frente a un público que nunca la ha escuchado, reconoce que la tensión aparece con fuerza. Su manera de atravesarla es comenzar con una canción capaz de reconectarla con aquello que describe como su propia chispa. Después comienza una tarea esencial para cualquier DJ: observar. Una sonrisa, una persona moviéndose libremente, alguien cerrando los ojos mientras baila o una pista que gradualmente abandona las inhibiciones pueden decirle más que cualquier estadística posterior al evento. “Si veo que sonríen, disfrutan bailando a su manera o cierran los ojos mientras bailan, siento que realmente conectamos”. En esa lectura aparece una idea fundamental de su propuesta: la conexión no depende únicamente de ejecutar correctamente una selección musical, sino de percibir cuándo esa selección está produciendo una reacción genuina.
Cuando El Set Deja De Pertenecerle A La DJ
CASGIM prepara sus sets con canciones capaces de transmitir lo que ella misma está sintiendo, pero entiende que ninguna planificación debería imponerse completamente sobre la reacción del público. Si observa que la pista no está conectando, está dispuesta a modificar la dirección. Su recuerdo de aquel momento viendo a Radical Redemption funciona como referencia constante: ella sabe lo que significa sentir una canción con intensidad y quiere acercar al público a esa experiencia. “Quiero que yo solo sea un medio por donde la energía de la música salga y que el público no solo la escuche, sino que pueda sentirla también”, explica. Habla de encender el fuego, de sentirse vivo, pleno, sin cargas y completamente situado en el aquí y el ahora. Incluso reconoce que esos instantes pueden tener un componente reparador: una noche no resuelve necesariamente los problemas que existen fuera del club, pero durante algunos minutos una canción puede permitir respirar de otra manera.
Una Vida Que Valga La Pena Recordar
Una de las frases que aparecen en su perfil, “So live a life you will remember”, proviene de “The Nights” de Avicii, pero para CASGIM su significado está ligado a un periodo especialmente complejo de su vida. Recuerda una etapa marcada por el alcoholismo, el peso de recuerdos difíciles, la muerte de su madre y una presión constante por cumplir con aquello que su entorno esperaba de ella. Exteriormente tenía varios elementos asociados convencionalmente con el éxito: una carrera, un trabajo estable y estabilidad económica. Interiormente, sin embargo, existía una contradicción.
“No era feliz. Realmente no era lo que yo quería. Yo quería hacer arte; era mi sueño frustrado”, cuenta.
En aquel periodo, la música electrónica comenzó a convertirse en refugio frente al ruido externo. Escuchaba propuestas como Vengaboys y otros artistas hasta que la canción de Avicii apareció en el momento preciso. La idea de vivir una vida que quisiera recordar quedó instalada. CASGIM admite que se resistió durante mucho tiempo, pero considera que aquella frase fue una de las chispas que terminaron llevándola hasta su presente.
Mantener El Corazón Ardiendo
Existe otra frase que acompaña su identidad: “mantén tu corazón ardiendo”. En este caso, la referencia viene de Kyojuro Rengoku, personaje de Kimetsu no Yaiba. CASGIM se reconoce abiertamente como aficionada al anime y encontró en aquella idea un recordatorio para los momentos en los que aparecen el miedo, el agotamiento, las comparaciones o los tropiezos. Pero su interpretación no consiste simplemente en avanzar a cualquier costo. Con el tiempo también aprendió que mantenerse en movimiento implica cuidar aquello que permite continuar. “Me recuerda regresar a mí, levantarme y seguir, pero también cuidarme para que ese corazón siga ardiendo”. Esa diferencia resulta significativa dentro de una industria donde la perseverancia suele asociarse únicamente con producir, tocar o mantenerse visible. Para ella, continuar también significa conservar el motivo por el que comenzó.
Cuando Top Electro Hizo Que El Sueño Se Sintiera Real
Entre los momentos que marcaron la transición entre imaginar una carrera y comenzar a vivirla, CASGIM señala la grabación de su set en Top Electro. No recuerda únicamente el momento frente al equipo; recuerda el recorrido desde que salió de casa hasta llegar a grabarlo. Fue entonces cuando apareció una certeza diferente. “Ahí fue cuando me di cuenta de que este proyecto se está volviendo una realidad. Me dije: vamos en serio y con todo, porque ya no solo es un sueño, ya estás aquí, lo estás ejecutando”. Para ella, ese primer movimiento contiene una dificultad que muchas veces se subestima: comenzar. Antes de las fechas, los escenarios o cualquier reconocimiento existe una decisión más íntima, la de creer lo suficiente en una idea como para colocarla en el mundo. “Lo más difícil es tomar ese salto y empezar”, afirma. Su experiencia como DJ, modelo y host también terminó reforzando una lección que ahora lleva a la cabina: la energía y la pasión pueden percibirse. Cuando quien está sobre el escenario realmente está conectado con lo que hace, el público suele reconocerlo.
Un Proyecto Pensado Para Hacer Sentir
¿Qué puede esperar entonces un promotor al encontrar el nombre CASGIM dentro de un line-up? Su respuesta evita discursos grandilocuentes y vuelve una y otra vez al mismo concepto: quiere que las personas se diviertan, gocen y se sientan vivas. Esa insistencia ayuda a entender el centro de su proyecto. La técnica, la estética y la selección musical son importantes, pero funcionan como herramientas alrededor de un objetivo emocional. CASGIM no quiere concebir al público como una masa que debe responder de determinada manera; quiere observarlo, leerlo y convertirse en un canal entre la energía de la música y quienes están bailando. Su faceta de raver permanece presente incluso cuando ocupa la cabina porque conoce el otro lado: sabe qué significa esperar una canción, cerrar los ojos frente a un sonido determinado o encontrar durante una noche la sensación de pertenecer a algo.
Música Propia, Nuevos Países Y Una Meta Que Va Más Lejos
El siguiente capítulo ya comienza a aparecer en sus planes. CASGIM quiere estudiar producción y crear música propia, además de llevar su propuesta a escenarios alrededor del mundo. Sin embargo, cuando imagina dónde quisiera encontrarse dentro de dos o tres años, los escenarios internacionales son solamente una parte de la respuesta. Hay un propósito que hasta ahora no había expresado abiertamente: inspirar. Quiere que su recorrido pueda mostrarle a otras personas que un sueño puede comenzar incluso después de años intentando encajar en una vida que no se siente propia. Quiere inspirarlas a salir, vivir, buscar aquello que las mueve y recordar que incluso en etapas oscuras puede aparecer alguna forma de luz.
“Quiero encender esos corazones”, resume.
La electrónica, asegura, le permitió quitarse una venda pesada. Dentro de esa escena encontró personas de su país y de otros lugares, vínculos inesperados y una comunidad atravesada por un lenguaje que no necesita traducción. La música terminó convirtiéndose en ese idioma. CASGIM todavía está escribiendo los primeros capítulos de una carrera que quiere llevar hacia la producción propia y nuevos escenarios, pero quizá su declaración artística más importante ya estaba presente desde aquella noche en la pista: provocar en alguien más esa emoción capaz de hacerle olvidar por un momento el peso exterior y recordarle que está aquí, bailando, sintiendo y todavía con el corazón ardiendo.


