LMARQUEZ: “Me Pongo En Los Zapatos Del Público Como Si…“

Desde Puebla, LMARQUEZ construye una propuesta open format basada en lectura de pista, versatilidad y conexión directa. Tras cinco años de recorrido, su objetivo es llevar esa energía a clubes, eventos, giras y festivales.

Foto de LMARQUEZ: “Me Pongo En Los Zapatos Del Público Como Si…“

Una Noche No Debería Sentirse Como Cualquier Otra

Para Luis Márquez, conocido artísticamente como LMARQUEZ, el trabajo de un DJ comienza mucho antes de elegir la siguiente canción. Originario de Xicotepec, Pueblo Mágico del estado de Puebla, México, y con alrededor de cinco años de trayectoria, LMARQUEZ ha desarrollado su proyecto alrededor de una idea aparentemente sencilla, pero difícil de ejecutar: ponerse del otro lado de la cabina. Cuando llega a un sitio donde todavía no conoce al público, intenta imaginar qué espera alguien que decidió salir con sus amigos esa noche. No piensa únicamente en géneros o tendencias, sino en la sensación con la que esas personas regresarán a casa.

“Me pongo en los zapatos del público como si yo estuviera del otro lado de la cabina”, explica.

Su objetivo es provocar esa conversación del día siguiente en la que alguien recuerde la fiesta y piense: “Qué noche la de anoche”. Para él, la música tiene que convertirse en una de las razones principales por las que esa experiencia permanece en la memoria.

Esa manera de entender una pista encaja directamente con su condición de DJ open format. Su repertorio puede desplazarse entre Afro House, Tech House, Techno, reggaetón y Hip Hop, aunque eso no significa que todos esos estilos tengan que aparecer obligatoriamente en cada presentación. La noche decide. El público también. La verdadera dificultad está en reconocer cuándo introducir cada sonido sin que el set parezca dividido en capítulos inconexos. ¿Cómo puede un DJ moverse entre mundos musicales tan diferentes sin perder identidad? Para LMARQUEZ, la respuesta está en introducirlos de manera orgánica y reaccionar rápidamente cuando una decisión no funciona. “Muchas veces meto un género y a veces no queda; es ahí cuando tengo que pensar rápido qué poner para que no se me vaya de las manos la noche”, reconoce.

Leer La Pista Antes De Intentar Dominarla

Esa capacidad de reacción se vuelve especialmente importante cuando la pista todavía está fría. Personas conversando, grupos entrando al lugar y apenas algunos movimientos frente a la cabina pueden representar un escenario complicado. LMARQUEZ no intenta llevar la energía de cero a cien de manera artificial. Su estrategia comienza con referencias capaces de resultar familiares y, desde allí, construye progresivamente. “Jamás tocar para ti, sino para el público”, resume. Hay señales mínimas que para él pueden decir mucho: una persona que empieza a mover la pierna, alguien que reconoce una canción, pequeños grupos que comienzan a prestar atención. Son detalles casi invisibles desde afuera, pero fundamentales para quien está leyendo la pista desde una cabina. “Cuando ves algo tan básico como mover la pierna al ritmo de la música, sabes que ya estás entrando en su necesidad de fiesta”.

La clave, sin embargo, no consiste únicamente en complacer. Después de presentarse en clubes y eventos de Puebla y Ciudad de México, LMARQUEZ asegura haber comprendido que adaptarse no implica desaparecer dentro de los gustos del público. Su recorrido incluye lugares como Ferina, Nisha, Black Room, Neon Garden, Jala la Jarra y Una y Ya, experiencias que le permitieron enfrentarse a audiencias distintas y entender algo que resulta difícil aprender practicando en solitario: la versatilidad necesita una identidad detrás. “Debes ser versátil sin dejar a un lado tu esencia, siempre hacer notar que soy yo el que está tocando y hacer diferencia de los demás”. Esa tensión entre adaptación y personalidad se ha convertido en uno de los ejes de su propuesta.

Cuando Ser Main Significa Cargar Con La Noche

La responsabilidad aumenta cuando ocupa el lugar de main DJ en eventos de alta audiencia. Allí ya no se trata de preparar el terreno para otro artista: sobre sus decisiones recae una parte importante del punto máximo de la fiesta. LMARQUEZ describe esa posición como una obligación personal de rendimiento, incluso cuando llega a trabajar atravesando problemas externos o simplemente no se encuentra en su mejor día. “Al subirme a la cabina no soy solamente Luis Márquez, sino que soy DJ LMARQUEZ”, señala. Ese cambio de mentalidad funciona casi como una separación entre la vida cotidiana y el escenario. Dentro de la cabina existe una regla: dar siempre el cien por ciento. “Así esté tocando para una persona”, insiste, porque interpreta cada fecha como parte de una construcción más amplia que espera llevar, con el tiempo, a escenarios mayores.

Pero ¿qué tendría que ver un promotor durante veinte minutos para comprender realmente qué ofrece LMARQUEZ? Su respuesta no pasa primero por una transición compleja ni por una demostración técnica. Habla de energía. “Yo no solo toco, también conecto con la gente”. Durante sus presentaciones canta, baila e interactúa con quienes se acercan a la cabina. No lo plantea como una dinámica previamente ensayada: asegura que ocurre de forma natural. Si alguien se acerca bailando, responde desde el mismo lenguaje corporal. Para él, esa cercanía reduce la distancia entre quien selecciona la música y quien la recibe. Puede terminar una noche físicamente agotado, pero considera que haber logrado hacerse notar entre otros DJs y haber transmitido su energía justifica ese desgaste.

Una Mala Noche Que Cambió Su Forma De Trabajar

Dentro de una historia que LMARQUEZ prefiere mantener como contexto y no como argumento principal de su proyecto, existe una experiencia temprana que modificó su relación con la preparación técnica. Cuando todavía tocaba principalmente para amistades y eventos pequeños en su lugar de origen, llegó a una fecha sin haber actualizado correctamente su software ni realizado mantenimiento a su equipo. El programa y el controlador comenzaron a fallar. Al mismo tiempo, la cercanía entre la cabina y los asistentes terminó generando un problema todavía mayor: durante una pelea, varias personas impactaron contra el área de trabajo. Su laptop, controlador y bocinas terminaron en el piso. Por unos instantes quedó en shock; después reaccionó, desconectó el equipo y comenzó a guardarlo rápidamente para retirarse del sitio. La experiencia dejó dos reglas que todavía conserva: mantener el equipo actualizado y en condiciones óptimas, y establecer claramente un espacio seguro alrededor de la cabina.

Esa preparación también aparece cuando debe trabajar con hardware que no tiene disponible para practicar diariamente. A lo largo de su recorrido ha utilizado equipos como Hercules 300, Pioneer DDJ-800, CDJ-2000 Nexus 2, XDJ-RX2, CDJ-3000 y XDJ-RX3. Cuando sabe que llegará a una configuración desconocida, busca información previamente, estudia funciones y utiliza tutoriales para comprender el sistema antes de enfrentarse a él en una fecha real.

“No hay excusas para no ir preparado”, afirma.

 Su método consiste en llegar dominando lo esencial y explorar progresivamente más posibilidades a medida que aumenta su seguridad. Para un promotor o equipo de producción, esa filosofía revela una parte importante de su manera de trabajar: adaptarse al entorno técnico antes de convertir una limitación en un problema durante la noche.

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Open Format Sin Perder Una Firma Propia

En su visión, ser open format no equivale a reproducir éxitos uno detrás de otro. Una noche tiene subidas, descansos, momentos donde el público necesita familiaridad y otros donde existe espacio para arriesgar. No hay una fórmula matemática que determine en qué minuto debe aparecer determinado género.

“Lo importante es leer al público y saber qué quiere, qué necesita escuchar”, sostiene.

Y añade una idea central para comprender su propuesta: una vez establecida una conexión real, el público empieza a confiar en quien está detrás de la cabina. Ese es el momento en que un DJ puede ampliar el recorrido musical sin perder la pista. La selección, entonces, deja de funcionar como una sucesión de canciones aisladas y comienza a convertirse en una narración colectiva.

Ese concepto explica también por qué LMARQUEZ busca horarios donde exista una concentración importante de público. No lo plantea exclusivamente desde la exposición, sino desde la posibilidad de trabajar con una masa mayor de personas y generar una respuesta compartida. Si un club, antro, festival o promotor decidiera incluirlo por primera vez en un cartel, él imagina su mejor versión en un momento de alta asistencia. “Me gusta sentirme parte de su noche”, asegura. Lo que quiere entregar no se mide únicamente en una pista llena durante determinada canción, sino en la posibilidad de que esa noche permanezca asociada a un recuerdo. “La experiencia que busco para el público es que tengan una noche inolvidable, que esté presente siempre en sus recuerdos”.

De Puebla Hacia Una Agenda Sin Fronteras

Su siguiente objetivo ya no consiste solamente en sumar presentaciones aisladas. LMARQUEZ visualiza el crecimiento de una manera bastante concreta: una agenda ocupada durante meses, giras entre distintas ciudades, fechas como main DJ y festivales integrados dentro de esos recorridos. Ese sería, desde su perspectiva, el momento en que podría decir que el proyecto entró en una dimensión diferente. “Cuando tenga giras en lugares distintos, ahí diría: estoy creciendo”. Y coloca un escalón todavía más arriba: que los festivales formen parte habitual de esas giras. No menciona un destino específico ni promete escenarios que todavía no existen; habla de una dirección. El objetivo es transformar cinco años de aprendizaje en una estructura profesional capaz de viajar.

Para promotores, clubes, antros y productores de eventos, esa aspiración encuentra respaldo en los elementos que LMARQUEZ considera centrales en su perfil actual: experiencia como main, manejo de diferentes configuraciones profesionales, repertorio abierto, capacidad de adaptación y una prioridad constante por la relación con la pista. Su proyecto no pretende presentarse únicamente desde el pasado, sino desde lo que puede suceder durante la próxima fecha. Porque, finalmente, su pregunta no es solo qué canciones tocará, sino qué recordará la gente cuando se apaguen las luces. Si esa respuesta termina siendo la música, la energía y el nombre detrás de la cabina, entonces LMARQUEZ considera que el trabajo estuvo hecho. Su próxima meta es conseguir que esa misma sensación viaje cada vez más lejos desde Puebla hacia nuevas ciudades, giras y festivales.

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Desde Puebla, LMARQUEZ construye una propuesta open format capaz de moverse entre Afro House, Tech House, Techno, reggaetón y Hip Hop sin perder una idea central: leer a la gente antes de imponer una fórmula.

Para LMARQUEZ, ser main DJ significa asumir que la noche tiene que funcionar. Incluso en un mal día, al entrar a la cabina cambia la mentalidad: dar el 100% se convirtió en una regla personal.

Una pista fría también habla. Un movimiento de pierna, una canción reconocida o una primera reacción pueden marcar el comienzo del cambio. LMARQUEZ entiende el set como una conversación constante con el público.

Su trayectoria también dejó aprendizajes técnicos. Después de vivir una noche donde equipo, software y cabina terminaron en problemas, convirtió la preparación, el mantenimiento y el cuidado del espacio en parte esencial de su trabajo.

Después de cinco años de recorrido, LMARQUEZ quiere llevar el proyecto más lejos: agendas llenas, nuevas ciudades, giras como main DJ y festivales. La meta es que cada fecha deje algo más que música: un recuerdo.

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