REQUIEMM: Hacer Bailar Al Mundo Desde La Ciudad De México

De los nervios de sus primeras fechas en 2010 a imaginar su música sonando en Ibiza y Chicago. REQUIEMM construye desde México una carrera marcada por el House, la conexión con la pista y la búsqueda de una identidad propia.

Foto de REQUIEMM: Hacer Bailar Al Mundo Desde La Ciudad De México

Cuando Todo Comenzó Con Los Nervios Al Mil

Hay recuerdos que sobreviven mucho más que una canción dentro de un set. Para Cristian Juarez, artista detrás de REQUIEMM, uno de ellos pertenece a los primeros años de una carrera que comenzó en 2010, cuando apenas empezaba a enfrentarse a las cabinas utilizando CD Players y todavía tenía que aprender a convivir con algo que nunca desaparece del todo: los nervios.

Una de aquellas primeras presentaciones ocurrió en un club ubicado al sur de la Ciudad de México. Cristian recuerda llegar con la presión propia de quien todavía está descubriendo qué ocurre cuando deja de practicar para comenzar a exponerse frente a una pista real. “Tenía los nervios al 1000”, recuerda. Cuando llegó su turno y subió a tocar, sintió las miradas del público encima. Entonces puso el primer track. Poco después levantó la cabeza y encontró una imagen que terminaría acompañándolo durante los años siguientes: la fiesta estaba bailando.

“En ese momento me prometí que, a pesar del miedo y los nervios, siempre hay que dar lo mejor que tienes”.

 Aquella sensación no desapareció por completo con la experiencia. Incluso hoy reconoce que existe cierto vértigo cada vez que vuelve a colocarse frente a una audiencia. La diferencia es que ahora tiene una memoria a la cual regresar: “Recuerdo aquella noche que hice bailar a todos y digo que si lo logré una vez, puedo hacerlo muchas más”.

¿En qué momento alguien deja de ser únicamente una persona seleccionando canciones y comienza a reconocerse como artista? Para Cristian, la respuesta tiene que ver menos con una fecha específica que con una idea que ha acompañado buena parte de su recorrido: dejar una huella en las personas que encuentra en el camino. Y su herramienta para hacerlo terminó siendo la música.

El Día En Que Quiso Escuchar Una Canción Suya En La Pista

REQUIEMM creció bajo la influencia del House, Deep House e Indie Dance, géneros que con el tiempo se convirtieron no solamente en parte de su selección musical, sino también en la base desde donde comenzó a imaginar su propio sonido. Antes de entrar de lleno en la producción, sin embargo, hubo una pregunta sencilla que apareció durante una noche en AM Local, uno de los clubes emblemáticos de Ciudad de México por los que ha pasado.

Cristian se encontraba tocando cuando, en uno de los momentos más intensos de la noche, observó a la gente bailar y pensó: ¿qué se sentirá ver a una pista reaccionando de esta manera ante un track mío? A partir de ahí comenzaron sus ganas de producir.

La inquietud tenía una dimensión personal. Durante años había construido experiencias utilizando música creada por otros artistas, pero quería alcanzar un punto donde parte de aquella energía tuviera también una firma propia. Actualmente trabaja en producciones vinculadas principalmente al Deep House y al Indie Dance, buscando sonidos capaces de generar atmósferas bailables y alegres, pero también una identidad reconocible.

“El objetivo de cada productor es que la gente, al escuchar un track, sepa de quién es con el simple hecho de escucharlo”, explica. Su búsqueda pasa por encontrar elementos que puedan convertirse en una especie de huella sonora de REQUIEMM: “Trato de buscar sonidos únicos que puedan representarme, para que cuando me escuchen puedan decir: ‘ese track es de REQUIEMM’”.

Dentro de esa construcción menciona dos componentes que quiere conservar: los sonidos tropicales del House y la fuerza y definición del Indie Dance. Más que limitarse estrictamente a una etiqueta, la intención está en hacer reconocible una manera de moverse entre ambas sensibilidades.

Sonreír

Quienes han visto a REQUIEMM tocar probablemente reconozcan otro elemento de su identidad antes incluso de analizar qué género está sonando: su energía sobre el escenario. Baila, canta, brinca, levanta las manos y busca constantemente la respuesta del público. Podría interpretarse como una estrategia escénica, pero Cristian insiste en que existe algo mucho más personal detrás.

“Uno de mis lemas es que siempre hay que sonreír hasta en momentos difíciles”, cuenta. Su relación con esa idea viene desde antes de convertirse en DJ. Describe su infancia como una etapa con momentos complicados y asegura que, frente a los problemas, desarrolló la costumbre de intentar enfrentarlos con actitud y una sonrisa. Con el tiempo, la música terminó convirtiéndose en otra forma de atravesar aquello que aparecía en su vida.

Por eso, cuando se mueve detrás de la cabina, no siente que esté interpretando un personaje. “Cuando me subo a un escenario, bailo, canto, brinco y lo disfruto, pero eso no es actuado. Realmente estoy siendo yo y la música”. En esa frase aparece una parte importante de la identidad de REQUIEMM: la alegría no funciona únicamente como estética, sino como una postura frente a la vida y también frente a la pista.

Toda Una Pista En La Misma Frecuencia

A lo largo de su trayectoria, Cristian ha compartido escenario con nombres como Slash & Dope, Kolombo, Aamal Nemer, IDD Aziz, Savage & She, Hector VL, Antonny Papa, Dave Seman, Metrika, Cabizbajo, Mystery Affair, Andre VII, Sussie 4 y Pinto, entre otros. También ha pasado por espacios como M.N.Roy, AM Local, Hookah y Xaman, además de desempeñarse actualmente como residente de Salón Solin.

Sin embargo, hablar únicamente de nombres, venues o carteles sería insuficiente para entender aquello que más le interesa de una presentación. Cuando llega a un escenario —especialmente a uno donde el público todavía no lo conoce— su prioridad es generar interacción.

Cristian describe un instante que se repite antes de comenzar: la gente observa al DJ y espera algo. Para él, esa expectativa tiene una respuesta sencilla: “Que los hagas bailar”. Durante sus presentaciones suele bailar, levantar las manos y provocar una reacción que posteriormente regresa desde el público. En algún punto deja de existir una división tan clara entre quien está en la cabina y quienes están frente a ella.

“Es como si todos entraran en una misma frecuencia y todos los cuerpos bailaran al unísono”, explica.

Precisamente ahí encuentra una de las razones por las que continúa dedicándose a esto después de más de una década: “Esa magia de sentir que la gente está disfrutando lo mismo que tú y se convierten en uno solo”.

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Una Residencia No Consiste En Repetir La Misma Noche

Su experiencia como residente de Salón Solin también le ha permitido comprender otra dimensión del oficio. Llegar como invitado a una fiesta implica resolver una noche; una residencia obliga a pensar en aquello que ocurrirá después.

“Una residencia es diferente a solo tocar en una fiesta, porque debes llevar una responsabilidad con el venue”, señala.

 Para Cristian, eso significa llegar temprano, comprender la identidad del lugar, respetar su curaduría y, al mismo tiempo, mantener viva la expectativa de quienes podrían regresar.

Ese detalle modifica la relación con la música. Un residente no puede pensar únicamente en sorprender a una pista una vez: debe encontrar nuevas maneras de construir momentos para un público que quizá volverá a encontrarse con él semanas después. “Debes crear tu próxima presentación, porque hay gente que puede regresar a ese mismo lugar si los hiciste vivir un momento que nunca olvidarán con la música que pones”.

Salón Solin, además, se ha convertido en un espacio asociado con amistades y experiencias que trascienden la cabina. Cristian extiende esa lectura hacia los diferentes clubes por los que ha pasado: de cada uno conserva algo y, sobre todo, aprende algo.

La Frase De Rebolledo Que Terminó Convirtiéndose En Disciplina

Las carreras dentro de la música electrónica suelen verse desde fuera a través de sus momentos más visibles: escenarios, fotografías, público, viajes. Pero una parte considerable ocurre cuando nadie está mirando.

Cristian recuerda una conversación durante un evento en Morelia con el DJ mexicano Rebolledo. La pregunta que siempre había acompañado su admiración por otros artistas era sencilla: ¿cómo llegaron hasta ahí? Aquella charla le dio una respuesta menos espectacular, pero probablemente más importante.

Según recuerda, Rebolledo le explicó que “la música es un camino lleno de retos y hay que estar dispuesto a aceptarlos”. También habló sobre disciplina, trabajo y sacrificios: noches de fiesta que se cambian por horas dedicadas al proyecto y decisiones personales que necesitan alinearse con un objetivo a largo plazo.

Cristian convirtió esa conversación en una referencia para su propio recorrido. “Desde aquel día he trabajado mucho para construir poco a poco mi carrera musical y aceptar cada reto que se me presenta”.

El costo, reconoce, existe. Durante estos años ha tenido que dejar planes, oportunidades de conocer personas e incluso relaciones importantes mientras persigue aquello que quiere construir. “El precio del éxito a veces es muy alto y conlleva dejar muchas cosas atrás”. Pero hay un instante en el que la ecuación vuelve a equilibrarse: cuando está tocando, ve a la pista bailar o escucha una producción propia dentro de un sistema de sonido. “En ese preciso momento, todo ese esfuerzo que hiciste vale totalmente la pena”.

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De Ser El DJ De La Fiesta A Querer Crear La Fiesta

La evolución de REQUIEMM no ha ocurrido únicamente dentro de la cabina. En 2014 comenzó a desarrollar eventos de música electrónica con una inquietud diferente: ya no quería ser solamente el DJ contratado para formar parte de una noche, también quería participar en la creación de la experiencia completa.

De esa necesidad nació Acid Music, productora con la que comenzó a realizar fiestas dentro y fuera de Ciudad de México. “Es un proyecto que amo mucho”, explica, especialmente por las relaciones que se formaron alrededor de él. Acid Music le permitió conocer nuevos lugares, trabajar desde otro lado de la escena y encontrarse con personas que posteriormente se transformarían en amistades importantes.

Casi una década después apareció una nueva extensión de esa idea. En 2023 nació DEEP JUNGLE, concepto desarrollado a partir de las fiestas de Acid Music y pensado como una experiencia inmersiva.

La premisa parte del contraste con la propia Ciudad de México: una gran metrópoli dominada por movimiento constante, luces, ruido y velocidad. DEEP JUNGLE propone, simbólicamente, escapar de esa dinámica durante unas horas sin abandonar la ciudad.

“Es poder entrar en una jungla y vivir experiencias inmersivas llenas de atmósferas de luces y colores que te transportan a otro mundo”, describe. Dentro de esta propuesta ha tenido oportunidad de presentar artistas como Sussie 4, Mystery Affair, Cabizbajo y Metrika.

El recorrido revela algo importante sobre Cristian: su interés no termina en seleccionar canciones. También piensa en espacios, atmósferas y conceptos capaces de cambiar la forma en que el público experimenta una noche.

Lo Que Un Promotor Debería Saber De REQUIEMM

Actualmente, uno de los objetivos de Cristian es ampliar el alcance de su proyecto y hacer que nuevos promotores conozcan su trabajo, abriendo oportunidades para presentarse en otros clubes, ciudades y eventualmente otros países.

¿Qué debería saber alguien que descubre a REQUIEMM sin haberlo visto todavía detrás de una cabina?

Cristian responde desde la actitud antes que desde los géneros:

“Soy un DJ al que le gustan los nuevos retos y que siempre da todo el corazón en todas y cada una de sus presentaciones”.

 A eso suma una preparación constante enfocada en un propósito esencial: conseguir que el público baile y disfrute.

Su manera de entender el oficio puede resumirse en una idea que atraviesa buena parte de su trayectoria: “La música no solo se escucha, sino también se vive y se siente”.

Ese principio también explica por qué un set suyo no pretende funcionar como una simple sucesión de tracks. Su objetivo está en construir una relación con la pista, observarla, reaccionar a ella y terminar generando un momento compartido.

De Ciudad De México A Ibiza, Chicago Y El Resto Del Mapa

Cuando imagina el siguiente capítulo, Cristian no piensa pequeño. Entre los destinos que le gustaría alcanzar aparecen dos lugares con un fuerte significado dentro de la historia de la música electrónica: Ibiza, uno de los grandes epicentros internacionales de la cultura de club, y Chicago, ciudad fundamental en el nacimiento del House.

Pero incluso esos destinos funcionan solamente como símbolos de una ambición más amplia: llevar su música a tantos países, clubes y festivales como sea posible.

Después de comenzar en 2010, atravesar los nervios de sus primeras fechas, construir Acid Music, desarrollar DEEP JUNGLE, convertirse en residente, compartir escenario con artistas nacionales e internacionales y comenzar a explorar con mayor profundidad la producción musical, REQUIEMM continúa persiguiendo la misma reacción que encontró aquella primera noche al sur de Ciudad de México: mirar hacia arriba y descubrir que alguien está bailando.

Su sueño, después de todo, no consiste únicamente en acumular lugares sobre un mapa.

“Mi verdadero sueño es ver bailar a todo el mundo y qué mejor que con mi música”, dice. Y entonces imagina otra escena, quizá más íntima que cualquier festival multitudinario: que en distintas partes del mundo alguien escuche su nombre y pueda decir, con cercanía, “mira, REQUIEMM es mi amigo”.

Tal vez ahí se encuentre la mejor definición de aquello que intenta construir. No simplemente una carrera internacional, sino una música capaz de reducir distancias. Una pista donde, durante algunas horas, desconocidos entren en la misma frecuencia y donde esa alegría que Cristian convirtió en una manera de enfrentarse al mundo pueda llegar, finalmente, mucho más lejos.

Foto de REQUIEMM: Hacer Bailar Al Mundo Desde La Ciudad De México

Desde sus primeras fechas en 2010 hasta convertirse en residente de Salón Solin, REQUIEMM ha construido una carrera donde el House, el Deep House y el Indie Dance funcionan como una forma de conexión.

Una noche en AM Local cambió su manera de entender la música: mientras veía a la pista bailar, se preguntó qué se sentiría escuchar un track propio. De ahí nació su deseo de comenzar a producir.

Compartir escenario con artistas como Kolombo, Rebolledo, Sussie 4, Cabizbajo y Metrika también dejó aprendizajes. Para REQUIEMM, crecer en la música significa disciplina, sacrificio y aceptar nuevos retos.

En 2014 creó Acid Music y en 2023 nació DEEP JUNGLE, un concepto inmersivo pensado para escapar del ruido de la ciudad y entrar, por unas horas, en una jungla de música, luces y atmósferas.

Ibiza, Chicago y nuevos festivales aparecen en su horizonte, pero su sueño va más allá de viajar: quiere llevar su música por el mundo y lograr que cada pista sienta la misma alegría que él vive detrás de la cabina.

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