NYXAA: Un Universo Donde La Música, El Arte Y La Libertad Se Encuentran

De Veracruz A Toluca, Coral Aburto Construye NYXAA Como Un Proyecto Que Cruza Música, Arte, Literatura, Moda Y Gestión De Eventos. Una Historia De Curiosidad, Identidad Y Libertad.

Foto de NYXAA: Un Universo Donde La Música, El Arte Y La Libertad Se Encuentran

Una Artista Hecha De Muchas Versiones

Hay artistas que encuentran una disciplina y deciden profundizar en ella hasta convertirla en su lenguaje. NYXAA parece haber elegido otro camino: construir un universo donde varias disciplinas puedan convivir sin pedir permiso para existir.

Detrás del proyecto está Coral Aburto, una artista veracruzana que actualmente desarrolla parte de su historia en Toluca y cuya formación atraviesa territorios tan distintos como Derecho, Psicología y Diseño de Modas. A eso se suman decenas de diplomados y carreras técnicas, además de intereses que van desde la pintura y la literatura hasta la fotografía, la música y la producción de eventos.

A primera vista, el recorrido podría parecer disperso. Sin embargo, cuando Coral explica lo que hay detrás de cada elección, aparece una lógica mucho más clara: no se trata de convertirse en muchas personas, sino de conocerse profundamente para tener más herramientas con las cuales construir una sola identidad.

“Durante mucho tiempo pensé que tenía que elegir una sola versión de mí para poder tomarme en serio”, explica. La música, la pintura, el arte, la literatura, la moda, el Derecho y la Psicología parecían caminos separados. Con el tiempo descubrió que, en realidad, todos hablaban de la misma persona: ella.

Así nace una de las ideas centrales de NYXAA: la posibilidad de no fragmentarse.

La música funciona como punto de partida. La pintura permite transformar emociones en imágenes; la moda construye identidad; la literatura alimenta el pensamiento; la Psicología aporta herramientas para comprender la mente y las emociones; el Derecho acerca a las estructuras y normas de la sociedad. Incluso los conocimientos técnicos encuentran un lugar cuando Coral organiza eventos y se involucra con aspectos de audio, iluminación, fotografía y producción.

“NYXAA es precisamente ese punto de encuentro: todas mis versiones coexistiendo en un mismo proyecto.”

La Psicología, el Derecho y la moda podrían parecer elementos demasiado alejados entre sí para formar parte de una misma propuesta artística. En NYXAA, sin embargo, comienzan a funcionar como piezas de un mismo lenguaje.

La Psicología aporta una mirada hacia la mente y las emociones. El Derecho, una comprensión de las estructuras y de la sociedad. La moda, una posibilidad de construir identidad desde lo visual. La pintura, la literatura, la fotografía y la música amplían las formas de expresar aquello que Coral piensa y siente.

El objetivo no parece ser que cada disciplina tenga que ser reconocible por separado. Lo importante es que todas puedan contribuir a una sensibilidad propia.

“Quiero que cuando alguien vea, escuche o experimente algo relacionado con NYXAA pueda sentir que existe una identidad detrás”, explica.

Y esa identidad todavía no está terminada.

“NYXAA no es un personaje que inventé; es un universo que estoy descubriendo y construyendo a medida que me descubro a mí misma.”

Esa diferencia es importante. No se trata de diseñar artificialmente un personaje y luego intentar sostenerlo. Se trata de permitir que la artista evolucione mientras evoluciona la persona.

La familia, los valores inculcados por su madre, la música que la ha acompañado, la pintura, la literatura, la moda y las experiencias acumuladas forman parte de ese proceso. Coral quiere que, cuando alguien se encuentre con una canción, una fotografía, una presentación o un evento relacionado con NYXAA, pueda reconocer una sensibilidad que proviene directamente de ella.

“Quiero que cuando alguien vea a NYXAA, no necesite que le digan quién está detrás. Quiero poder verme y saber que soy yo.”

La historia de NYXAA también puede leerse desde la geografía.

Veracruz es la raíz. Toluca, el espacio donde esa raíz comenzó a transformarse.

Coral nació en Veracruz, un lugar que identifica como fundamental para la persona y la artista que es actualmente. De ahí reconoce haber heredado su alegría, espontaneidad, sus primeros conocimientos, experiencias y, especialmente, su amor por la música.

Pero la relación con Veracruz va más allá de la nostalgia. Para Coral, llevar ese origen consigo implica representar el esfuerzo que ha realizado y mantener presentes a las personas que formaron parte de su historia.

“Para mí, llevar Veracruz conmigo significa no olvidar de dónde vengo.”

Toluca llegó después y significó algo diferente: libertad.

A los 17 años se trasladó para estudiar la universidad y, en ese nuevo contexto, comenzó a descubrir aspectos de sí misma que todavía no conocía. También encontró personas que la recibieron con apertura y que terminaron dejando una huella tanto en su vida personal como en el proyecto artístico que estaba comenzando a construir.

La identidad, entonces, no aparece como una sustitución. No hay una Coral de Veracruz que desaparece para dar paso a una Coral de Toluca. Hay, en cambio, una acumulación de experiencias.

Veracruz la forjó; Toluca le permitió preguntarse qué podía hacer con todo aquello.

“Traje mis raíces conmigo y aquí encontré la libertad para descubrir qué podía hacer con ellas”, resume.

Y quizá ahí está una de las claves para comprender NYXAA: una artista que no busca borrar sus contradicciones, sino convertirlas en parte de su lenguaje.

Aprender Como Forma De Conocerse

El currículum de Coral puede llamar la atención por su amplitud. Tres carreras —Derecho, Psicología y Diseño de Modas—, diplomados, carreras técnicas y una constante búsqueda de nuevos conocimientos.

Pero detrás de esa acumulación no existe únicamente una ambición académica. Existe, según ella misma explica, una necesidad de conocerse.

La Psicología ocupó inicialmente un lugar especialmente personal: comprender las emociones, los pensamientos, los comportamientos y la persona que estaba construyendo. El Derecho, por otra parte, surgió también de un interés por comprender cómo funcionan las estructuras y contar con herramientas que en el futuro puedan servir para defender, orientar o ayudar a otras personas.

El aprendizaje tampoco termina en las aulas.

Al organizar eventos, todos esos conocimientos comienzan a cruzarse. El audio, la iluminación, la fotografía y la interacción con modelos y artistas dejan de ser campos aislados y se convierten en herramientas prácticas para desarrollar proyectos.

“Cada conocimiento tiene un propósito”, plantea Coral. Algunos conocimientos le sirven para entenderse; otros, para comprender el mundo; otros, para crear o ayudar.

Y hay una frase que resume particularmente bien esa filosofía: “Quien cree que ya lo sabe todo, probablemente ha dejado de hacerse preguntas.”

En NYXAA, la curiosidad no es un elemento secundario. Es parte de la identidad.

Si existe un hilo capaz de unir todas estas disciplinas, ese hilo es la música.

Para Coral, la música nunca ha sido solamente sonido. También es cultura, identidad, expresión y una manera de relacionarse con lo que ocurre alrededor. Desde esa perspectiva, la pintura, la literatura, la moda, la fotografía, la producción de eventos y hasta su interés por la sociedad y la política pueden convivir dentro del mismo proyecto.

¿Por qué?

Porque una escena musical también puede hablar de una época, de una generación, de una identidad o de una problemática social. Puede convertirse en un espacio de libertad y comunidad.

Por eso, cuando alguien observa su trayectoria y piensa que Coral hace “de todo”, ella propone otra lectura:

“No siento que esté haciendo cosas distintas; siento que estoy construyendo desde diferentes perspectivas una misma identidad artística.”

La frase que mejor sintetiza esa mirada quizá sea esta:

“NYXAA no es una colección de disciplinas; es una sola voz construida con muchas herramientas.”

Mucho antes de imaginarse como DJ o productora, Coral ya observaba lo que ocurría alrededor de la música.

Desde niña disfrutaba asistir a fiestas. No necesariamente era quien bailaba: muchas veces prefería sentarse y mirar. Observaba las sonrisas, los movimientos, los tropiezos, las personas compartiendo un momento. Le interesaba ver lo que la música provocaba en los demás.

Después llegó el canto.

Participó en concursos y en diferentes ocasiones obtuvo primeros o segundos lugares. En la secundaria incluso la invitaban a cantar en eventos escolares. En algún momento le dijo a su madre que quería ser modelo o cantante, pero recibió una respuesta que terminaría marcando su recorrido: primero debía terminar una carrera universitaria y después podría dedicarse a lo artístico.

Coral encontró entonces otra manera de acercarse a la música.

Pidió aprender algún instrumento. Debido al contexto religioso de su familia, comenzó tocando pandero y cantando en el coro de la iglesia. Más adelante, su madre ahorró para comprarle una guitarra azul y la inscribió en clases de rondalla.

Fue allí donde apareció una figura fundamental en sus primeros aprendizajes musicales: Lenchito Aguirre, un hombre mayor que tocaba en el coro y que decidió enseñarle al notar cuánto le gustaba la música. Le transmitió las bases, las notas, los ritmos y la guitarra.

Después de su fallecimiento, Coral dejó la guitarra durante un tiempo.

Pero la música volvió a encontrarla.

En la preparatoria ingresó a la banda de guerra y aprendió a tocar tambor. Más tarde recibió una trompeta prestada por un amigo y comenzó a practicar. La pandemia interrumpió ese aprendizaje, pero no su relación con la música.

Cuando llegó a Toluca para estudiar la universidad, a los 17 años, una de las primeras cosas que hizo fue llevarse su guitarra.

Retomó el canto, tomó clases, se acercó al piano, estudió teoría musical, lectura musical y solfeo. Incluso recibió libros y materiales de personas que conocían su interés por la música. En sus clases de canto le señalaron que tenía voz y que necesitaba trabajar la afinación para encontrar con mayor precisión algunas notas.

Cada experiencia parecía añadir otra pieza.

Pero todavía faltaba una.

La Noche Que Todo Hizo Clic

El punto de inflexión llegó en 2023.

Coral atravesaba un proceso intenso de independencia y de aprendizaje personal. Se sentía sola y había llegado a un momento emocional particularmente difícil. Entonces decidió hacer algo diferente: aceptar planes, conocer personas fuera de su círculo universitario y abrirse a nuevas experiencias.

Una amiga la invitó a un evento de electrónica en Ciudad de México.

Coral fue sin saber exactamente qué iba a encontrar.

Era una noche de Hard Techno e Industrial. Recuerda el letrero de Pervert, a Ann García tocando y a un público completamente entregado a la música. Llegó alrededor de las 10 de la noche. Cuando volvió a mirar el reloj, eran aproximadamente las 7 de la mañana.

Pero la duración de aquella noche no fue lo más importante.

Lo decisivo fue la sensación.

Libertad.

Venía de un contexto donde incluso su manera de vestir podía ser considerada demasiado atrevida por algunas personas. En aquel espacio, en cambio, no parecía existir una forma correcta de vestirse ni una coreografía que seguir. Nadie tenía que demostrar nada.

Simplemente podían bailar.

Y Coral observó nuevamente aquello que había observado desde niña: personas felices gracias a la música.

Había desconocidos compartiendo una misma energía. Personas que podían acercarse para sonreír o simplemente compartir la emoción de una canción. Después de semanas difíciles, durante aquellas horas dejó de pensar en sus problemas y simplemente estuvo presente.

Fue entonces cuando entendió algo.

No solamente amaba la música. Amaba lo que la música podía hacerle a las personas.

La guitarra, el canto, el tambor, la trompeta, el intento de aprender piano, la teoría musical: todas aquellas experiencias habían sido piezas de una historia que todavía no comprendía del todo.

Aquella noche, finalmente, encajaron.

No fue simplemente una fiesta para ella. Fue la demostración de que la música podía convertirse en un espacio donde las personas fueran libres, se conectaran y pudieran olvidarse durante unas horas de todo lo que existía afuera.

Y ahí comenzó a tomar forma una idea que hoy atraviesa todo su proyecto:

crear y formar parte de espacios donde una persona pueda olvidarse de todo durante unas horas y simplemente ser feliz.

La noche de 2023 no solamente cambió la manera en que Coral entendía la música. También terminó influyendo en la forma en que quería acercarse a ella.

Antes de colocarse detrás de una cabina, comenzó a conocer el otro lado de la experiencia: la promoción y organización de eventos.

Y ahí descubrió algo que, para quien solamente llega a una fiesta, puede resultar invisible. Una noche no comienza cuando se abren las puertas.

Empieza mucho antes.

“Una fiesta empieza muchísimo antes de que se abran las puertas y termina mucho después de que se va la última persona”, explica Coral.

Detrás de los DJs, las luces, la decoración y las personas bailando existe una cantidad considerable de decisiones, coordinación y trabajo. Para Coral, convertirse en promotora significó comenzar a comprender ese universo desde dentro.

Aprendió sobre selección musical, construcción de lineups, BPM, horarios, géneros y energía. También empezó a observar al público con una mirada distinta: qué busca, qué conecta con él y cómo pueden convivir diferentes gustos dentro de una misma noche.

La pregunta dejó de ser únicamente qué música le gustaba.

Ahora era otra:

¿Cómo se construye una experiencia en la que distintas personas puedan encontrar su propio espacio?

Ether Y La Búsqueda De Una Escena Con Identidad

Ese pensamiento está estrechamente relacionado con Ether, el proyecto desde el cual Coral desarrolla parte de su trabajo como promotora.

Su intención no es perseguir lo comercial simplemente porque algo esté funcionando en determinado momento. No considera que exista algo negativo en los eventos comerciales; simplemente explica que ese no es el lugar desde donde quiere construir.

Su interés está en una escena con identidad, capaz de experimentar y explorar caminos que no necesariamente sigan las tendencias.

Por eso define a Ether como un proyecto con una esencia underground.

También existe una dimensión económica que Coral no intenta maquillar. Construir una propuesta independiente puede implicar invertir, arriesgar y continuar apostando incluso cuando la decisión no resulta necesariamente la más conveniente desde un punto de vista financiero.

Pero hay valores que, para ella, no pueden reducirse a una cifra.

Ver a alguien disfrutar una noche que ayudaste a construir. Que una persona descubra un artista. Que alguien conozca gente nueva. Que otra persona encuentre un espacio donde pueda sentirse libre.

Todo eso también tiene valor.

Ether nace desde esa convicción: aportar a la escena y crear espacios que Coral misma habría querido encontrar.

Y la propuesta no busca quedarse únicamente dentro de una fórmula musical.

Actualmente, Ether también pretende abrir espacio para diferentes expresiones artísticas y culturales, incluida la estética y cultura Kinky, desde una perspectiva artística, libre y consensuada.

La idea parte de una premisa sencilla pero fundamental: la libertad de expresarse necesita convivir con el respeto hacia los demás.

La vestimenta es completamente libre. Una persona puede acudir con una estética Kinky, alternativa, deportiva o simplemente con aquello que la haga sentir cómoda. No existe una obligación estética.

Lo que sí existe es un límite claro: el respeto.

“Buscamos darle visibilidad a una expresión que ya existe y crear un lugar donde pueda convivir con la música y el arte desde el respeto.”

La filosofía de Ether se refleja también en su intención de experimentar con formatos.

Según Coral, Ether fue el primer proyecto en realizar un F2F en Toluca, una propuesta que hasta entonces no había sido realizada allí.

El dato importa menos como una marca de exclusividad que como síntoma de una manera de trabajar: no limitarse a repetir aquello que ya funciona.

¿Qué pasa si se prueba algo diferente?

Esa pregunta parece acompañar buena parte del proyecto.

Coral explica que actualmente existe algo todavía más grande en proceso, relacionado con esa misma intención de experimentar y llevar las propuestas de Ether más lejos. No adelanta detalles concretos, pero sí deja claro que el proyecto continúa creciendo.

Y detrás de esa búsqueda existe también un objetivo cultural: que la escena pueda convertirse en un espacio donde diferentes expresiones tengan lugar.

La estética, el performance, la moda, la música y otras formas de expresión pueden convivir siempre que exista un principio irrenunciable: consentimiento y respeto.

Para Coral, introducir esta conversación en Toluca también implica combatir prejuicios.

La palabra “Kinky” puede generar asociaciones inmediatas con lo sexual, pero ella busca ampliar esa mirada y mostrar que también puede relacionarse con arte, moda, performance, libertad corporal y expresión personal.

No se trata de imponer una cultura.

Se trata de abrir un espacio para una expresión que ya existe.

Foto de NYXAA: Un Universo Donde La Música, El Arte Y La Libertad Se Encuentran

El Público Como Parte Del Evento

Organizar una noche también le ha enseñado a Coral algo que probablemente será decisivo cuando su lugar cambie de promotora a DJ: leer a las personas.

Quien está detrás de una fiesta observa cosas que desde la pista pueden pasar desapercibidas.

Cuándo comienza a subir la energía. Qué canción consigue que alguien se levante. Cuándo una pista empieza a conectarse. Qué ocurre cuando cambia el ritmo. Qué hace que alguien sonría, se acerque o simplemente cierre los ojos para escuchar.

Coral también observa a los artistas.

Mira cómo se desenvuelven, cómo leen la pista y cómo construyen una experiencia durante una noche.

Todo ese aprendizaje está alimentando su propia formación.

Cuando llegue el momento de estar nuevamente detrás de una cabina, quiere recordar que una presentación no consiste únicamente en elegir canciones.

Consiste en entender qué está ocurriendo frente a ti.

Y eso cambia la perspectiva.

Artista Y Promotora: Dos Lados De Una Misma Escena

Existe otro aprendizaje que Coral considera especialmente importante: la relación entre artistas y promotores.

Desde su experiencia, ha visto conflictos en ambos sentidos. Algunos DJs pueden resistirse a la idea de colaborar en la promoción de un evento o aportar parte de su público, mientras algunos promotores pueden evitar asumir responsabilidades como pagar correctamente a los artistas.

Para ella, ninguno de los extremos resulta saludable.

La solución está en el apoyo mutuo, siempre respetando las responsabilidades que corresponden a cada parte y evitando que la colaboración se transforme en abuso.

Un DJ está construyendo una comunidad y una trayectoria.

Un promotor está construyendo un espacio y una escena.

Cuando ambos están comenzando, pueden beneficiarse mutuamente: el artista aporta música, identidad y comunidad; el promotor aporta plataforma, producción, difusión y un lugar para desarrollarse.

Esa filosofía es precisamente una de las cosas que Coral valora de Ether.

No quiere que sea únicamente un lugar donde los artistas llegan, tocan y se marchan.

Quiere comunidad.

Quiere sentir que quienes participan están construyendo algo juntos.

Y esa experiencia, paradójicamente, también puede convertirla en una mejor artista.

Cuando esté sola frente a una cabina, podrá recordar todo el trabajo que existe detrás de un evento. Y cuando esté organizándolo desde el otro lado, podrá recordar lo que significa estar frente al público.

La transición ya comenzó.

Coral aclara que su primera presentación como DJ ya ocurrió, en formato B2B con Yutori.

Fue una experiencia especialmente significativa porque significó cruzar una frontera: después de tanto tiempo observando la música desde la promoción, por primera vez pudo vivir directamente lo que significa estar del otro lado.

No fue el punto final de una formación.

Fue el comienzo.

Coral es clara respecto de esto: como DJ apenas está comenzando y su formación en producción musical todavía está por iniciar. No pretende presentar como recorrido consolidado aquello que aún está construyendo.

Y precisamente ahí reside parte de la honestidad de su proyecto.

No quiere saltarse etapas.

Quiere aprender.

Observar.

Preguntar.

Experimentar.

Y posteriormente llevar todo ese aprendizaje a la música.

Cuando Coral imagina un set, no piensa primero en géneros.

Piensa en sensaciones.

Quiere que durante el tiempo que dure la música las personas puedan dejar de pensar, aunque sea por unas horas, en sus problemas, en el trabajo, en el día siguiente o en todo aquello que existe fuera del espacio donde están bailando.

Su idea de un set tiene una estructura emocional.

Primero, curiosidad.

Después, tensión.

Luego, crecimiento.

Finalmente, un punto en el que la persona pueda cerrar los ojos y dejarse llevar.

La referencia vuelve a ser aquella noche de 2023 en la que perdió la noción del tiempo.

La música, para ella, también tiene una dimensión visual. La imagina como una película compuesta por escenas oscuras, luces, movimiento, cuerpos, sombras, colores y texturas.

Pero existe una condición importante: no quiere decirle al público cómo debe sentirse.

Alguien puede bailar eufóricamente.

Otra persona puede permanecer con los ojos cerrados.

Otra puede simplemente sonreír mientras observa a los demás.

Todas esas experiencias son válidas.

“La música electrónica no te dice cómo sentirla. Te permite sentirla como quieras.”

Por eso, Coral no aspira a que el público recuerde necesariamente el nombre de cada canción que sonó.

Quiere algo más difícil de conseguir:

que recuerden cómo se sintieron.

La futura etapa como productora abre una pregunta inevitable: ¿cómo sonará NYXAA cuando finalmente exista en forma de música propia?

La respuesta, por ahora, no es un género.

Es una mezcla.

Coral reconoce influencias que vienen de diferentes momentos de su vida. Están las raíces del rap, vinculadas a Veracruz y a la cultura de las batallas de freestyle que escuchaba entre amigos de su pueblo. Está el trap argentino y la música urbana latinoamericana que escucha desde los 14 años, con nombres como Cazzu, Duki, CRO, Nicki Nicole y el Bad Bunny de 2016-2018.

También está el rock en español, compartido especialmente con su madre, además del rock pesado y el metal, géneros que dialogan con la estética oscura que suele asociarse con NYXAA.

Y, por supuesto, está la electrónica.

Actualmente forma parte de su vida prácticamente todos los días.

Pero hay otra influencia que podría sorprender a quienes únicamente conocen su estética oscura: el pop.

Es su lado romántico.

Detrás de la imagen más pesada existe una persona sensible que también quiere encontrar un espacio dentro de su música.

La intención no es colocar cada género en un compartimento diferente.

Es transformarlos.

Hacer que convivan.

Encontrar una manera de convertir influencias aparentemente distintas en algo reconocible como NYXAA.

Hay dos condiciones que Coral considera fundamentales para su música futura:

que se sienta y que se disfrute.

Quiere hacer música que provoque bailar, cantar y compartir, pero también que tenga una emoción detrás. No quiere limitar sus tracks a la función de acompañar una pista: quiere contar historias mediante sonidos y letras.

Esa búsqueda tiene una conexión directa con otra faceta de su vida.

Coral escribe libros personales, diarios y poesía. Escribir ha sido una forma de sacar de sí aquello que necesita expresar.

Ahora quiere aprender a hacer lo mismo mediante la música.

Una historia puede existir en una melodía.

En una voz.

En un ritmo.

Incluso en un silencio.

Recuerda una frase de su amigo Caleb Moreno: “Somos artistas, estamos rotos.” Coral no considera que sea necesario estar roto para crear, pero sí reconoce que el arte puede convertirse en una forma de transformar aquello que se vive.

Y esa transformación parece ser uno de los grandes objetivos de su futura producción.

Tomar lo vivido.

Lo que dolió.

Lo que hizo feliz.

Las personas conocidas.

Las raíces.

Las preguntas.

Y convertirlo en sonido.

“Quiero escribir lo que a veces no puedo decir, pero esta vez hacerlo con música.”

Musicalmente, Coral todavía está descubriendo hasta dónde puede llevar el proyecto.

Hay una fascinación evidente por los contrastes.

Por un lado aparecen Hard Techno, Industrial, Acid, Psytrance y Hard Bounce.

Por otro, House, Indie Dance, Dark House, Trap House y otros sonidos que todavía están por descubrirse.

No parece buscar una respuesta definitiva.

Más bien, quiere descubrir qué ocurre cuando diferentes mundos se encuentran.

Incluso imagina esa mezcla acompañada por un elemento estético recurrente: un toque vampírico.

La dualidad también existe en su imagen.

No quiere limitarse a una sola forma de presentarse frente a la cabina. Imagina vestuario, maquillaje, personajes y conceptos diferentes. Puede visualizarse completamente alternativa y oscura, pero también con una estética mucho más relajada, incluso cercana a una imagen de playa.

La imagen, para ella, también cuenta historias.

Y esa búsqueda conecta con su lado espiritual: la intención detrás de la música, la ropa, los espacios, los símbolos, los colores y la construcción de una noche puede convertirse en otra forma de expresar lo que quiere sentir y atraer.

No todo tiene que explicarse literalmente.

A veces basta con que se sienta.

Hay algo que atraviesa toda la conversación con Coral: no quiere fingir que ya llegó.

Como DJ está comenzando.

Como productora todavía tiene un largo camino por delante.

Y lejos de esconderlo, lo reconoce como una de las partes más emocionantes de este momento.

“Todavía estoy construyéndome”, dice.

La frase podría funcionar como declaración de principios.

Porque mientras desde fuera puede parecer que ya existe una identidad perfectamente definida —los estudios, los eventos, la música, la estética, los proyectos—, ella sabe que todavía existen muchas preguntas abiertas.

Y no considera que eso sea una debilidad.

Al contrario.

La posibilidad de sorprenderse a sí misma todavía está intacta.

Ninguna trayectoria se construye completamente sola, y Coral reconoce a varias personas que han sido importantes en esta primera etapa.

Fernando López fue la primera persona que le enseñó cómo funcionaba un controlador. También admira su trayectoria como organizador de eventos.

Zertero se convirtió en otra figura importante para su aprendizaje, especialmente por sus conocimientos de audio y su trayectoria como DJ.

Y Yutori ocupa un lugar especial por haberla acompañado en su primera presentación frente al público, aquel B2B que marcó su entrada a la cabina. Coral admira su estilo y la manera en que se desenvuelve como artista.

Estos nombres representan algo más que agradecimientos.

Representan la idea de que una escena también se construye mediante transmisión de conocimientos, oportunidades y acompañamiento.

Quien recibe una oportunidad puede, algún día, ofrecerla a otra persona.

Y esa es una lógica que Coral quiere conservar.

Si todo esto es apenas el comienzo, la pregunta inevitable es: ¿hasta dónde quiere llevar NYXAA?

La respuesta tiene varias dimensiones.

Coral sueña con tener algún día un lugar propio. No sabe todavía si sería un club, un espacio cultural o algo completamente diferente. Lo que sí tiene claro es la idea: un lugar estable donde música, arte y personas puedan encontrarse.

También quiere producir música capaz de viajar.

No solamente dentro de México.

Le gustaría crear tracks que algún día puedan sonar en otros países y conectar con personas independientemente de su lugar de origen.

Y existe otro sueño: llegar a un festival importante.

Pero incluso esa meta tiene para ella un significado que va más allá del escenario. Representaría haber aprendido, trabajado, construido una identidad y conseguido compartirla con muchas personas.

Sin embargo, quizá lo más interesante sea que Coral no está esperando alcanzar ninguno de esos objetivos para considerar que su camino ya vale la pena.

Está disfrutando el presente.

Aprender.

Equivocarse.

Conocer personas.

Crear proyectos.

Y, especialmente, aportar oportunidades a quienes también están empezando.

Porque existe un sueño paralelo: no crecer sola.

Le gustaría encontrarse algún día con personas que comenzaron junto a ella y verlas llegar mucho más lejos. Ver a alguien que estuvo en uno de sus primeros proyectos alcanzar un festival, construir una carrera o cumplir un sueño y poder recordar que alguna vez coincidieron cuando todo apenas comenzaba.

Quizá ese sea el verdadero tamaño de su ambición.

No solamente llegar.

Construir un camino donde otras personas también puedan crecer.

No Crecer Sola

Hay una idea que aparece una y otra vez cuando Coral habla de su futuro: no quiere crecer sola.

Su sueño no se limita a producir música, presentarse en grandes escenarios o conseguir reconocimiento. También está relacionado con las personas que aparecen en el camino, con aquellas que están comenzando y con la posibilidad de ofrecerles una oportunidad.

Una de las cosas que más disfruta de lo que hace es saber que puede aportar, aunque sea de manera pequeña, a alguien que necesita un espacio, una oportunidad o simplemente un lugar donde comenzar.

La escena que imagina no funciona como una escalera donde unos suben mientras otros quedan atrás.

Funciona más bien como una red.

Hoy alguien puede estar empezando en un evento pequeño. Mañana puede encontrarse sobre un escenario mucho más grande. Y quizá, años después, vuelva a coincidir con quienes estuvieron presentes cuando todo comenzó.

“Qué bonito haber coincidido cuando todo esto apenas comenzaba.” Esa posibilidad forma parte del sueño de Coral.

Por eso tampoco tiene prisa.

Como DJ está construyendo su camino. Como productora todavía tiene muchísimo que aprender. Pero no quiere saltarse las etapas que necesariamente forman parte del proceso.

Quiere vivirlas.

En una época donde muchas carreras parecen exigir una identidad perfectamente definida desde el primer día, NYXAA se mueve en dirección contraria.

Coral reconoce que todavía está construyéndose.

Cuando alguien observa desde afuera todos sus estudios, proyectos, eventos, intereses y aproximaciones a la música, podría imaginar que existe un plan perfectamente trazado. La realidad es diferente.

Hay certezas, pero también hay preguntas.

Hay objetivos, pero también caminos que todavía no conoce.

Hay una artista, pero también una persona que continúa descubriendo quién es.

Y quizá esa incertidumbre sea uno de los elementos más atractivos de esta etapa.

Porque todavía existe la posibilidad de sorprenderse.

Todavía puede aparecer un género inesperado, una persona nueva, una colaboración, una idea visual, un sonido o incluso una nueva disciplina que modifique el rumbo.

No saber exactamente cuál será la siguiente versión de NYXAA también es parte del proyecto.

“Quiero seguir conociendo personas, aprendiendo de ellas, creando, equivocándome y encontrando nuevas partes de mí que todavía no conozco.”

La música no será el único lugar donde NYXAA construya identidad.

La imagen tendrá un papel importante.

Coral imagina experimentar con vestuario, maquillaje, personajes y conceptos cuando esté frente a una cabina. No busca establecer una única apariencia permanente. Al contrario: quiere permitir que la estética evolucione junto con ella.

Puede imaginarse completamente alternativa y oscura.

En otro momento, mucho más relajada.

Incluso con una estética cercana a la playa.

A primera vista podrían parecer universos incompatibles. Pero precisamente ahí vuelve a aparecer la lógica de NYXAA: las contradicciones no tienen que desaparecer para construir una identidad.

Pueden convivir.

La ropa, los símbolos, los colores, el maquillaje y los espacios pueden contar una historia incluso sin explicar literalmente qué significa cada elemento.

Para Coral, además, existe una dimensión espiritual en esa manera de crear. Es una persona que cree en la intención que se coloca en las cosas y en la posibilidad de que la música, la ropa, los espacios y los símbolos ayuden a conectar con determinadas energías.

No necesariamente busca que todo tenga una explicación racional.

A veces quiere simplemente que se sienta.

La palabra libertad aparece como uno de los conceptos fundamentales de esta historia.

Fue lo que Coral descubrió aquella noche de 2023.

Es también uno de los valores que quiere trasladar a los espacios que construye.

Y aparece nuevamente cuando habla de Ether y de la posibilidad de incorporar expresiones artísticas y culturales que todavía no cuentan con tanta visibilidad en la escena de Toluca.

Dentro de esa propuesta está la estética y cultura Kinky, que Coral quiere abordar desde el arte, la moda, el performance, la libertad corporal y, sobre todo, el consentimiento y el respeto.

La intención no es imponer una determinada forma de vestir.

Todo lo contrario.

Cada persona puede elegir cómo presentarse.

Puede vestir de manera Kinky, alternativa, deportiva o simplemente como se sienta cómoda.

El principio fundamental es otro: respetar los límites de los demás.

Foto de NYXAA: Un Universo Donde La Música, El Arte Y La Libertad Se Encuentran

Ether: Un Espacio Para Ser

Ese concepto también modifica la manera en que Coral entiende la palabra “evento”.

No quiere que una noche sea únicamente una sucesión de DJs, luces y música.

Quiere construir experiencias.

Un espacio donde alguien pueda bailar.

Donde otra persona pueda experimentar con su estética.

Donde un artista pueda presentarse.

Donde un modelo o performer pueda expresarse.

Donde un raver pueda simplemente escuchar música y disfrutar.

Y donde todas esas experiencias puedan coexistir sin que una persona invada la libertad de otra.

“La libertad de una persona termina donde empieza la de otra.”

Esa idea resume una parte importante de lo que Coral busca construir.

La seguridad no está pensada solamente para quienes participan en el espectáculo.

También para quienes asisten.

Para sus ravers.

Para cualquiera que quiera formar parte de la experiencia sin sentirse juzgado.

Por eso la propuesta de Ether intenta unir tres elementos: música, arte y respeto.

Experimentar En Toluca

La voluntad de experimentar también ha sido una característica concreta de Ether.

Coral señala que el proyecto fue el primero en realizar un F2F en Toluca, algo que hasta ese momento no había ocurrido en la ciudad.

El hecho representa para ella una forma de entender la promoción.

No se trata solamente de observar qué funciona y repetirlo.

También hay que preguntarse qué todavía no se ha intentado.

¿Qué formato podría funcionar?

¿Qué experiencia no existe todavía?

¿Qué combinación de expresiones puede abrir un espacio diferente?

Actualmente, Ether tiene además otro proyecto de mayor escala en proceso, aunque Coral todavía no revela detalles específicos. Lo que sí queda claro es que la intención continúa siendo la misma: experimentar y llevar la propuesta un poco más lejos.

Mientras Ether continúa desarrollándose, existe otro camino que apenas comienza a abrirse: la producción musical.

Coral todavía no presenta una fórmula definitiva.

Y probablemente sea demasiado pronto para hacerlo.

Su historia musical contiene demasiadas influencias como para reducirla a una sola etiqueta.

Rap.

Trap argentino.

Música urbana latinoamericana.

Rock en español.

Rock pesado.

Metal.

Pop.

Electrónica.

Y ahora también diferentes ramas de la música electrónica que quiere explorar desde la cabina y posteriormente desde la producción.

En lugar de elegir una sola influencia, quiere descubrir qué ocurre cuando todas esas experiencias pasan por el mismo filtro.

El resultado todavía no existe.

Pero la intención sí.

Crear algo que pueda reconocerse como NYXAA.

Una Canción Que Pueda Decir Lo Que Las Palabras No Alcanzan

La escritura ya le permite convertir experiencias en palabras.

Ahora quiere descubrir qué ocurre cuando esas experiencias se transforman en sonido.

Coral escribe diarios, poesía y libros personales. La escritura funciona como una herramienta para sacar aquello que necesita expresar.

La producción musical podría convertirse en una extensión de ese mismo proceso.

Una melodía puede decir algo.

Una voz puede decir algo.

Un ritmo puede decir algo.

Incluso un silencio puede hacerlo.

No necesariamente necesita existir una explicación literal.

La emoción puede llegar primero.

Y quizá esa sea la razón por la que su primer track no tendrá que ser perfecto para representar quién es. Tendrá que ser honesto.

Cuando algún día pueda escucharlo y pensar “sí, esto soy yo”, no será necesariamente por su BPM, su género o su estética.

Será porque podrá reconocerse dentro de él.

Ese parece ser el verdadero desafío.

No crear una canción que suene como NYXAA.

Crear una canción que sea NYXAA.

Entre todos sus sueños, existe uno particularmente concreto y, al mismo tiempo, difícil de definir.

Un lugar propio.

Coral todavía no sabe si algún día será un club, un espacio cultural o algo para lo que todavía no existe un nombre. Pero sí puede imaginar su esencia: un sitio donde música, arte y personas puedan encontrarse.

No sería simplemente una sede para sus propios proyectos.

Sería un espacio donde puedan suceder cosas diferentes.

Donde pueda seguir conociendo personas.

Donde otros artistas puedan comenzar.

Donde las expresiones culturales puedan encontrarse.

En cierta manera, ese sueño parece contener todo lo que Coral ha aprendido hasta ahora.

La música que descubrió.

La libertad que experimentó.

La promoción.

La estética.

El arte.

La comunidad.

Las personas que la ayudaron.

Y aquellas a las que ella quisiera ayudar.

También existe una ambición que apunta mucho más allá de Toluca.

Coral quiere crear música que pueda viajar.

Imaginar tracks que algún día puedan sonar en otros países y que alguien pueda escuchar, disfrutar y sentir independientemente de dónde venga.

No se trata únicamente de alcanzar una audiencia internacional.

La idea tiene que ver con conectar.

La música que alguna vez le permitió olvidarse de sus problemas durante unas horas podría, algún día, producir esa misma sensación en alguien que se encuentre a miles de kilómetros.

Es una posibilidad que todavía está lejos.

Pero ya forma parte del horizonte.

Y junto a ella aparece otro sueño: llegar algún día a un festival importante.

No únicamente por estar sobre el escenario, sino por todo lo que tendría que haber sucedido antes para llegar hasta ahí.

Aprender.

Trabajar.

Construir una identidad.

Desarrollar una propuesta.

Y finalmente compartirla con muchas personas.

Hay una frase que podría resumir toda esta etapa de NYXAA:

“Todavía estoy empezando.”

Lejos de sonar como una disculpa, en Coral funciona casi como una declaración.

No tiene años de trayectoria como DJ.

Todavía no ha desarrollado una carrera como productora.

No conoce todas las respuestas.

Pero sí tiene algo que considera fundamental: ganas de aprender.

Y también tiene referentes.

Personas que le enseñaron.

Personas que le dieron oportunidades.

Personas que compartieron conocimientos.

Personas que la acompañaron en momentos importantes.

Fernando López, Zertero y Yutori aparecen dentro de ese comienzo y forman parte de una red de aprendizaje que Coral valora especialmente.

Ella sabe que nadie construye una trayectoria completamente solo.

Y quiere conservar esa capacidad de agradecer.

Pero también de devolver.

Si alguien le dio una oportunidad, ella quiere poder hacer lo mismo por alguien más.

Hay una última imagen que parece sintetizar todo el recorrido.

Una niña que observaba a la gente bailar.

Una adolescente que cantaba y aprendía instrumentos.

Una joven que llegó a Toluca con su guitarra.

Una estudiante que decidió explorar Derecho, Psicología y Diseño de Modas.

Una persona que atravesó una noche de electrónica y descubrió una libertad que no sabía que estaba buscando.

Una promotora que comenzó a construir eventos.

Una DJ que ya vivió su primer B2B.

Una futura productora que todavía está por aprender.

Y una artista que quiere convertir todas esas versiones en un solo universo.

NYXAA.

Pero detrás de ese nombre está una persona que no pretende afirmar que ya llegó a donde quiere estar.

Coral todavía está construyéndose.

Y quizá ahí está la parte más interesante de su historia.

No sabemos exactamente cómo sonará el primer gran track de NYXAA.

No sabemos qué forma tendrá aquel espacio propio que imagina.

No sabemos cuándo llegará ese festival.

No sabemos qué nuevos géneros descubrirá.

Ni qué personas aparecerán en el camino.

Y ella tampoco lo sabe.

Pero sí sabe algo: quiere seguir aprendiendo, creando, experimentando y conociendo personas.

No quiere saltarse etapas. Quiere vivirlas.

En una escena musical donde muchas veces parece que todo tiene que suceder rápido, la historia de NYXAA propone otra velocidad.

Una más paciente.

Más curiosa.

Más humana.

Coral no está intentando demostrar que ya es una DJ consolidada o una productora experimentada. Está contando otra historia: la de alguien que encontró en la música una forma de libertad y ahora quiere aprender a construir esa misma sensación para otras personas.

La promotora está aprendiendo a leer una pista.

La DJ está aprendiendo a habitarla.

La futura productora está comenzando a imaginar cómo convertir sus influencias, emociones y experiencias en sonido.

Y la artista, mientras tanto, continúa reuniendo las piezas.

Veracruz.

Toluca.

La familia.

La música.

La literatura.

La moda.

La pintura.

La Psicología.

El Derecho.

Ether.

La electrónica.

Las personas que llegaron antes.

Las que están llegando ahora.

Y las que todavía están por aparecer.

Todo forma parte del mismo universo.

Porque quizá NYXAA nunca tuvo que ser una respuesta definitiva.

Quizá siempre fue una pregunta:

¿Qué puede ocurrir cuando una persona deja de intentar elegir una sola versión de sí misma y decide construir un espacio donde todas puedan existir?

La respuesta todavía está escribiéndose.

Y Coral Aburto tiene claro que quiere descubrirla haciendo música.

“Ahh, y soy Coral Aburto.”

Ese cierre, sencillo y directo, resulta casi perfecto.

Porque detrás de NYXAA no hay una fórmula terminada.

Hay una persona.

Una artista.

Una promotora.

Una futura DJ y productora.

Y, sobre todo, alguien que todavía está descubriendo hasta dónde puede llegar.

Foto de NYXAA: Un Universo Donde La Música, El Arte Y La Libertad Se Encuentran

Desde Veracruz hasta Toluca, NYXAA construye un universo donde la música, el arte, la literatura, la moda y la libertad conviven. Una historia de identidad, curiosidad y transformación.

Una noche de Hard Techno e Industrial en 2023 cambió su manera de entender la música. Lo que comenzó como una salida terminó convirtiéndose en el momento que le hizo descubrir una nueva forma de libertad.

Antes de llegar a la cabina, NYXAA aprendió a observar la pista desde otro lugar: como promotora. Con Ether busca crear experiencias underground, impulsar artistas y construir una escena donde música, arte y comunidad puedan encontrarse.

Su primera presentación como DJ ya ocurrió: un B2B con Yutori que marcó el inicio de una nueva etapa. Ahora, NYXAA comienza a prepararse para producir su propia música y convertir sus influencias y emociones en sonido.

¿Un club propio? ¿Música que viaje a otros países? ¿Un gran festival? NYXAA todavía está descubriendo hasta dónde puede llegar, pero tiene algo claro: no quiere saltarse etapas. Quiere vivirlas, aprender y construir su propio universo.