IZZY: De Volver A Caminar En El Hard Techno

Después de un accidente que la obligó a aprender a caminar nuevamente, Izzy Chacón encontró en el hard techno una forma de transformar dolor, ira y oscuridad. Desde Costa Rica, hoy construye IZZY con una meta: llevar ese refugio a pistas de todo el mundo.

Foto de IZZY: De Volver A Caminar En El Hard Techno

Cuando La Vida Se Detuvo

Antes de los decks, los bombos acelerados y la oscuridad que hoy rodea a IZZY, hubo un momento en el que Izzy Chacón sintió que su vida se había detenido por completo. A los 21 años sufrió un fuerte accidente de tránsito. Pasó dos meses en camilla en el hospital y después enfrentó varios meses de recuperación en los que tuvo que aprender a caminar nuevamente. El impacto no fue solamente físico. Llegaron la ira, la tristeza, el enojo y una sensación difícil de ignorar: no sabía exactamente cómo continuar. “Sentía como que mi vida se había detenido por completo. No sabía bien cómo seguir con mi vida, no sabía qué quería hacer”, recuerda. En medio de esa vulnerabilidad apareció también una pregunta incómoda: ¿qué cosas importantes estaba dejando para después?

La música siempre había estado ahí. Izzy ya conocía la escena techno, pero nunca se había planteado seriamente convertirse en DJ. Durante aquellos meses, prácticamente inmovilizada y con pocas posibilidades de hacer otras cosas, comenzó a experimentar con Rekordbox desde la computadora. Más adelante, amistades vinculadas con la escena le ayudaron a dar el salto hacia una consola. Lo que comenzó como curiosidad terminó encontrando una función mucho más profunda.

“Las canciones de hard techno para mí eran súper emotivas; era como si alguien estuviera expresando mi dolor con música”.

 Así comenzó IZZY: no como un personaje diseñado previamente, sino como una respuesta frente a una experiencia que había cambiado radicalmente su manera de mirar la vida.

Aprender A Mezclar Mientras Aprendía A Sanar

Izzy todavía recuerda la primera ocasión en que se encontró frente a una consola. No hubo una revelación cinematográfica ni un dominio inmediato de la técnica. Al contrario: estaba perdida. No comprendía completamente los controles y tuvo que avanzar mediante prueba, error e intuición. Pero mientras aprendía qué hacía cada elemento comenzó a descubrir algo que ninguna explicación técnica podía enseñarle. Mezclar le permitía sacar hacia afuera emociones que llevaba demasiado tiempo acumulando.

Ese descubrimiento terminó definiendo su relación con la cabina. Para Izzy, bailar tiene una dimensión espiritual: puede ser una manera positiva de liberar aquello que se carga durante la vida cotidiana. Por eso, cuando comenzó a observar que otras personas bailaban con los tracks que ella seleccionaba, el proceso dejó de ser exclusivamente personal. “Esto me está ayudando a sanar una herida física y emocional que la vida me dio”, recuerda haber comprendido. La pista podía devolverle algo que había perdido durante la recuperación: movimiento, conexión y una sensación de control sobre su propia historia.

La Oscuridad También Puede Conducir Hacia La Luz

Hoy la propuesta de IZZY transita entre Schranz, Hardgroove, Hard Techno y Acid Techno, con bajos agresivos, percusiones rápidas, texturas industriales, momentos ácidos y una energía que evita la comodidad. Sin embargo, reducirla únicamente a velocidad y contundencia sería perder una parte importante del concepto. Detrás de esa oscuridad continúa existiendo aquella Izzy de 21 años atravesando uno de los momentos más vulnerables de su vida. “Para poder reconstruirnos necesitamos atravesar oscuridad y muchas emociones para poder encontrarnos verdaderamente”, explica. Su lectura no pretende romantizar el dolor, sino reconocer el proceso: una emoción negativa puede transformarse, pero primero necesita ser atravesada.

Por eso sus sets no se construyen únicamente alrededor de BPM o géneros. La selección cambia según aquello que esté viviendo en determinado momento. Una letra, una melodía, un sonido o incluso el descubrimiento de otro artista pueden convertirse en el punto de partida. Izzy busca establecer un puente entre emoción y sonido, y desde ahí trasladarlo al público. Incluso dentro del hard techno encuentra espacio para vocales, melodías y pasajes capaces de despertar recuerdos personales. ¿Puede un sonido extremadamente agresivo ser también vulnerable? Para ella, precisamente ahí está parte de su fuerza: detrás del golpe puede existir una historia, y detrás de una pista aparentemente caótica puede esconderse una emoción que alguien necesitaba escuchar.

Dos Chicas Bailando Como Si Nadie Las Mirara

Existe una noche que Izzy recuerda especialmente. Fue durante un evento realizado alrededor del 14 de febrero, planteado como una versión más oscura de San Valentín. Preparar aquel set significaba resolver una contradicción interesante: conservar el misticismo y la estética gótica de IZZY mientras incorporaba elementos asociados con una celebración tradicionalmente romántica.

“Era como meter dos versiones mías en una”, explica.

 El experimento terminó demostrándole que esas dos caras no tenían por qué competir. Podían coexistir y, más aún, ampliar las posibilidades de su sonido.

Durante aquella presentación hubo dos chicas bailando frente a la cabina. Izzy las observó moverse como si nadie las estuviera mirando. No parecía importarles la opinión de quienes estaban alrededor; simplemente estaban viviendo la música. La escena quedó grabada en su memoria porque sintetizaba aquello que ella quería conseguir desde el otro lado de los decks. “Lo que ellas están sintiendo probablemente es exactamente lo que estoy sintiendo yo”, pensó. Para una artista cuyo proyecto nació de la necesidad de exteriorizar emociones, descubrir que desconocidos podían reconocerse en ese mismo lenguaje confirmó algo esencial: la música podía transformar una experiencia individual en una emoción compartida. Aquel set, que también publicó para el público en SoundCloud, permanece para ella como una de las noches capaces de explicar quién es IZZY a alguien que todavía no la ha visto tocar.

Foto de IZZY: De Volver A Caminar En El Hard Techno

Refugio

Hay otra idea que atraviesa su proyecto: la pista como espacio seguro. Izzy encuentra inspiración en la dimensión contracultural de la cultura rave y techno, particularmente en aquellos espacios donde personas consideradas diferentes o rechazadas podían reunirse, expresarse y existir sin tener que justificar quiénes eran. Esa historia dialoga directamente con su propia experiencia. Durante la recuperación, la música había funcionado para ella como un refugio frente al dolor y el caos. Ahora quiere intentar reproducir esa sensación para otras personas desde la cabina.

“Quiero que sepan que es un espacio donde se pueden expresar libremente, donde pueden ser ellos”, sostiene. Si alguien llega cargando frustración, tristeza, enojo o simplemente el peso de una semana difícil, su intención es que durante el set pueda dejar una parte de eso sobre el dancefloor. “Me gustaría que pueda experimentar lo que es soltar energías bailando, soltar todo aquello que pesa, que incomoda. Dejarlo todo en el dancefloor”. En esa filosofía aparece quizá la definición más clara de su propuesta: IZZY no pretende eliminar la oscuridad, sino construir un lugar donde sea posible atravesarla acompañado.

Una Identidad Que Existe Antes Del Primer Kick

La construcción del proyecto tampoco termina en el sonido. Negro, rojo, verde, elementos góticos, referencias industriales y murciélagos forman parte de un lenguaje visual pensado para prolongar aquello que sucede musicalmente. El rojo representa para Izzy sensaciones asociadas con el dolor y la ira; el verde, en cambio, se vincula con aquello que sana, crece y genera abundancia. Los murciélagos ocupan un lugar especialmente personal: los percibe como criaturas inteligentes, libres por su capacidad de volar y, al mismo tiempo, frágiles. Esa dualidad encaja con su manera de entender la libertad: tenerla no significa necesariamente saber utilizarla.

Desde sus primeros pasos como DJ comprendió además que aprender a mezclar no sería suficiente para construir una carrera reconocible. Observando a artistas que admiraba, comenzó a notar la importancia de la interacción con el público, los símbolos, los colores y aquellos pequeños códigos que permiten identificar un proyecto incluso antes de escuchar una canción. De ahí surgió la decisión de desarrollar un universo propio alrededor de IZZY / Izzy666official.

“Muchas veces intentamos ser igual a todos los demás, pero no nos damos cuenta de que en realidad siendo únicos es lo que nos puede fortalecer aún más como artistas”.

 La oscuridad, entonces, no funciona como decoración: forma parte de una narrativa que conecta sonido, imagen y experiencia personal.

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Mantener El Sonido Cuando La Pista Cambia

Construir esa identidad también ha significado aprender a sostenerla cuando las circunstancias no son ideales. Izzy reconoce haber experimentado malos tratos, envidia y comentarios negativos dentro de la escena. Su respuesta ha sido intentar transformar esa energía en impulso, en lugar de permitir que determine la dirección del proyecto. También ha tenido que aprender una de las habilidades menos visibles de cualquier DJ: leer una pista que no está respondiendo como esperaba sin traicionar aquello que la distingue.

“Entre la rapidez y la impulsividad hay una gran diferencia”, señala. Si una selección no funciona como imaginaba, su objetivo no es abandonar inmediatamente su sonido para complacer al público, sino encontrar un punto de conexión. Paciencia, instinto y presencia se vuelven entonces tan importantes como la técnica. “No es que vaya a cambiar mi sonido, no es que vaya a ser diferente”. Para Izzy, la energía del propio DJ también modifica la recepción del set: cuando quien está detrás de la consola disfruta, interactúa y transmite seguridad, la pista puede comenzar a responder de otra manera.

Desde Costa Rica Hacia Una Escena Más Grande

Todo ese recorrido ocurre desde San José, Costa Rica, un origen que IZZY quiere llevar consigo mientras busca crecer fuera del país. Se siente orgullosa de su identidad costarricense y de la energía latina que, asegura, también puede aparecer en determinados tracks y sonidos de sus sesiones. Al mismo tiempo, observa un desafío dentro de la escena local: considera que existe muchísimo talento, pero que todavía hace falta fortalecer el apoyo entre artistas.

“Es necesario aprender que si nos apoyamos entre todos, podemos llegar muy lejos juntos”, plantea.

 Para ella, pertenecer a la cultura underground también significa cuestionar las divisiones y construir espacios donde nadie tenga que sentir que está fuera de lugar.

Su ambición internacional tiene un destino especialmente simbólico: Verknipt. Izzy cuenta que fue a través de ese universo como conoció la escena hard techno y que la energía de un festival de esa magnitud representa exactamente aquello que busca como artista. El sueño es llevar “la esencia de IZZY worldwide”: clubes, warehouses, festivales y raves en los que pueda presentar una propuesta que ella misma describe, lejos de las etiquetas, simplemente como “mística, inusual y diferente”.

Que La Anormalidad También Tenga Un Lugar

¿Y cuándo sentirá que todo el esfuerzo valió la pena? Curiosamente, Izzy no sitúa la respuesta únicamente en un gran festival, una fecha internacional o un cartel determinado. Dice sentirse satisfecha con lo que ya ha conseguido: pertenecer a un movimiento que considera poderoso y demostrar que aquello que suele catalogarse como anormal también puede encontrar un espacio seguro. Su verdadera medida de crecimiento está vinculada con la comunidad que pueda construirse alrededor de esa idea.

Si pudiera hablar con aquella Izzy que estaba aprendiendo a mezclar mientras intentaba reconstruir su vida, le pediría que fuera fuerte, que permaneciera firme en sus principios y que no perdiera de vista su meta, independientemente de cuánto hablaran los demás o cuánto costara avanzar. “Todo el esfuerzo vale la pena”. Después de haber tenido que aprender nuevamente algo tan elemental como caminar, la ambición adquiere otra dimensión. El objetivo ya no es simplemente llegar más lejos. Es conseguir que, algún día, otras personas que sienten que no encajan encuentren en su música aquello que ella encontró cuando más lo necesitaba: un refugio, una liberación y la posibilidad de convertir la oscuridad en movimiento.

Foto de IZZY: De Volver A Caminar En El Hard Techno

Un accidente cambió por completo su vida. Después de pasar dos meses en camilla y tener que aprender a caminar nuevamente, IZZY encontró en el hard techno una forma de transformar el dolor en movimiento.

Schranz, Hardgroove, Hard Techno y Acid Techno forman parte de un sonido oscuro, acelerado y emocional. Para IZZY, cada set nace de algo que necesita sentir, liberar y compartir con la pista.

Una noche de San Valentín, dos chicas bailando como si nadie las estuviera mirando le confirmaron algo: la música podía convertir emociones personales en una conexión real entre desconocidos.

Desde Costa Rica, IZZY construye un universo donde el rojo, el verde, el negro, lo gótico y lo industrial acompañan una misma idea: la oscuridad también puede ser un lugar desde donde comenzar a reconstruirse.

Su sueño es llevar la esencia de IZZY a escenarios internacionales como Verknipt. Pero su meta más profunda es otra: que quienes sienten que no encajan puedan encontrar un refugio dentro de su música.

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