Historia

¿Es posible crecer en un hogar donde el arte no sea una opción, sino una manera de entender la vida? En el caso de Pachula, la respuesta parece evidente. La cantautora costarricense encontró en la música un lenguaje que la acompañó incluso antes de aprender a hablar. Sus padres recuerdan que cantaba y balbuceaba melodías desde la cuna, una señal temprana de que la música jamás sería un simple pasatiempo, sino una parte inseparable de su identidad.

Hoy, mientras explora sonidos que van desde el afrobeat, el R&B, el hip hop y el pop, mantiene una visión clara: la evolución constante. Para ella, cada canción representa una oportunidad para expresar aquello que atraviesa su mundo interior. «Quiero dejar plasmado lo que siento o pienso en el amor, la vida, el dolor, la alegría y todo lo que pase por mi mente», afirma, dejando claro que su proyecto artístico nace de la honestidad emocional antes que de cualquier tendencia musical.

Hablar de Pachula también significa hablar de una familia donde el arte siempre ocupó un lugar central. Uno de los nombres más importantes en esa historia es el de Hugo Sánchez, su abuelo, un reconocido pintor costarricense que dedicó prácticamente toda su vida a crear, viajar y vivir del arte. El 29 de julio se cumplen dos años de su fallecimiento, una fecha que continúa siendo profundamente sensible para la artista.

Más que un referente profesional, Hugo Sánchez representa para ella la prueba de que un verdadero artista nunca deja de serlo. 

"Siempre estuvo muy orgulloso y feliz de escucharme cantar", recuerda con emoción.

Si pudiera compartir una hora más junto a él, asegura que le mostraría primero «Soltar», la canción que considera más compleja musicalmente dentro de su catálogo, acompañada por un solo de saxofón compuesto por Fernando López, una pieza que cree que su abuelo habría disfrutado especialmente por su amor hacia el jazz.

Cuando La Música También Se Hereda

La influencia artística dentro de su hogar no termina ahí. Su padre, abogado de profesión, mantiene una profunda relación con la música como pianista de la banda Perfect Strangers, dedicada a interpretar clásicos del rock. Aunque nunca convirtió la música en su ocupación principal, logró transmitirle una enseñanza que hoy continúa guiando a Pachula.

«La vida es más que el trabajo y la música puede ser más que el trabajo también», explica. 

Esa filosofía le permitió comprender que el valor del arte no depende exclusivamente de convertirlo en una profesión, sino de mantenerlo como una parte esencial de la vida. Aquellos recuerdos de escuchar ensayos en casa, dormirse mientras sonaba el piano o compartir canciones marcaron profundamente una voz que, aunque actualmente explora nuevos géneros, reconoce en el rock una de sus influencias más importantes.

Su formación musical comenzó precisamente con el piano, antes de iniciar estudios de canto lírico junto a Don Danilo, maestro herediano al que reconoce como una figura fundamental en el desarrollo de su técnica vocal. Gracias a esa preparación, aprendió a aprovechar plenamente su instrumento vocal y desarrolló una facilidad para alcanzar registros agudos, recurso que continúa incorporando discretamente en las armonías de sus composiciones.

Crear Para Sentir

¿Qué significa realmente ser artista en una época dominada por las cifras, las reproducciones y los algoritmos?

Para Pachula, la respuesta está lejos de los números. La enseñanza más valiosa heredada de su familia fue comprender que el verdadero arte se mide por aquello que logra despertar en las personas.

"No es necesario ser una persona famosa para ser un artista completo merecedor de respeto", sostiene. Y añade una idea que resume buena parte de su filosofía: "Con tocar un corazón para mí es suficiente."

Su visión sobre la creación también se extiende hacia quienes apenas comienzan su propio camino artístico. La cantautora considera que crear es una necesidad del alma, una forma de conectar con uno mismo y con los demás. No importa que la obra sea perfecta ni cuántas personas la observen; lo verdaderamente importante es permitir que las ideas encuentren una salida y se transformen en algo capaz de emocionar.

"Soltar": Cuando Una Canción También Sana

Dentro de su repertorio, «Soltar» ocupa un lugar muy especial. La artista reconoce que esa composición nació casi de manera espontánea, como si las palabras hubieran permanecido guardadas durante mucho tiempo esperando el momento adecuado para aparecer.

«Las palabras simplemente brotaron de mi boca de forma casi inmediata», recuerda. Aquella experiencia terminó convirtiéndose también en una forma de terapia emocional. Con el tiempo, muchas personas comenzaron a compartirle que esa canción se había convertido en una de sus favoritas, generando conexiones inesperadas entre historias distintas unidas por una misma emoción. Más allá de saber exactamente qué identifica al público con esa obra, Pachula celebra haber creado una pieza capaz de transmitir sensaciones auténticas.

Foto de Pachula: Una Historia Escrita Desde El Arte

Evolución

Si algo atraviesa toda la conversación con Pachula es la idea de que ninguna persona permanece igual para siempre. La evolución no aparece únicamente en su propuesta musical, sino también en su manera de comprender la vida.

Reconoce haber cambiado con los años, dejando atrás actitudes que hoy observa con otra perspectiva. «He pasado por muchas facetas y trato siempre de mejorar y agradecer lo aprendido», comenta. Agradece el dolor tanto como la alegría, las dificultades tanto como los momentos felices, porque considera que todas esas experiencias forman parte de la persona que es actualmente.

Su madre ocupa un lugar esencial dentro de esa construcción personal. La describe como alguien que reconstruyó su vida varias veces después de emigrar siendo muy joven, enfrentándose incluso a idiomas desconocidos. Esa capacidad de reinventarse convirtió la resiliencia en una de las enseñanzas más importantes que heredó. Para Pachula, vivir no consiste en llegar antes que los demás, sino en no dejar de levantarse.

Identidad

Mientras muchos artistas hablan de «encontrar su sonido», Pachula prefiere pensar que la identidad también cambia. No siente la necesidad de permanecer dentro de un único género ni de limitar su creatividad.

"Espero nunca limitarme a ser solo una cosa, ni limitar mi música a ser un solo género",

Esa libertad le permite experimentar con distintas influencias sin perder el eje principal de su propuesta: expresar con honestidad todo aquello que vive, siente y observa.

Entre los aspectos que espera que cualquier persona descubra al escuchar sus canciones aparecen dos valores que atraviesan toda su obra: una personalidad profundamente alegre y una sensibilidad que entiende el amor como la fuerza más poderosa que existe. Para ella, mientras un corazón permanezca limpio, nunca habrá motivos para arrepentirse de haber amado.

Foto de Pachula: Una Historia Escrita Desde El Arte

Mirar Hacia Adelante

Cuando imagina el futuro, Pachula no piensa en cifras, reconocimientos ni escenarios. Prefiere imaginar a alguien descubriendo su música dentro de veinte años y comprendiendo quién fue realmente detrás de cada canción.

Le gustaría que esa persona entendiera que siempre es posible volver a empezar, que el futuro mantiene intacta su capacidad para sorprender y que vivir también significa abrazar la incertidumbre. Esa idea resume, quizás, la esencia completa de su recorrido artístico: una mujer que nació rodeada de arte, que aprendió de su familia a amar el proceso creativo por encima del reconocimiento y que continúa explorando nuevos sonidos con la misma ilusión con la que alguna vez soñó, siendo niña, con cantar frente a una multitud.

Porque, al final, la historia de Pachula no habla únicamente de música. Habla de memoria, de familia, de resiliencia, de gratitud y de la decisión permanente de seguir creando. Y quizá ahí reside la verdadera definición de un artista: alguien que nunca deja de convertir la vida en una obra abierta, capaz de emocionar a quienes se cruzan con ella.

Foto de Pachula: Una Historia Escrita Desde El Arte

Pachula encontró en la música mucho más que una pasión: una forma de entender la vida. Su historia nace en una familia donde el arte siempre fue el lenguaje más poderoso y continúa guiando cada uno de sus pasos.

Entre el afrobeat, el R&B, el hip hop y el pop, Pachula construye una identidad que no conoce límites. Su apuesta es evolucionar constantemente sin perder la honestidad que define cada una de sus canciones.

El recuerdo de su abuelo, el reconocido pintor costarricense Hugo Sánchez, sigue inspirando su camino. Un legado artístico que transformó su manera de crear, sentir y comprender el verdadero significado del arte.

"Soltar" nació como una necesidad de expresar emociones profundas y terminó convirtiéndose en una canción con la que muchas personas encontraron un reflejo de sus propias historias y sentimientos.

Para Pachula, crear es un acto de amor y resiliencia. Más allá de los números o la fama, su mayor objetivo es tocar corazones y demostrar que siempre existe una nueva oportunidad para comenzar.

Foto de Pachula: Una Historia Escrita Desde El Arte