SHANNIBAL Y El Psytrance Therapy
Del trance melódico a la intensidad del psychedelic, SHANNIBAL construye una propuesta donde la pista de baile se transforma en un espacio de conexión, emoción y exploración interior. Su historia comenzó mucho antes de los escenarios: nació de una relación personal con la música y encontró, años después, una nueva oportunidad para convertirse en proyecto profesional.
La Decisión De Apostarlo Todo
Antes de consolidar su concepto y completar su formación, SHANNIBAL comenzó tocando en eventos y fiestas privadas. Aquellos primeros escenarios fueron una escuela diferente, una donde el público se convierte en el verdadero instructor. Allí descubrió una idea que continúa aplicando hasta el día de hoy: no importa si frente a la cabina hay una persona o mil, la entrega debe ser la misma.
“Aprendí que siempre dejaría lo mejor de mí en el escenario, así fuera tocar para una persona que tocar para mil”, afirma.
Esa filosofía habla de una relación particular con la presentación en vivo: no medir el valor de un set únicamente por la cantidad de personas presentes, sino por la intensidad y el compromiso con el que se vive cada oportunidad.
Posteriormente llegó su formación en Axss Academy, una etapa que, según el propio artista, permitió que su proyecto evolucionara rápidamente. La formación técnica se convirtió en una herramienta para darle estructura a una visión que ya comenzaba a existir, mientras que las experiencias posteriores en clubes, radio y eventos le dieron mayor certeza para continuar desarrollando su propuesta dentro de la escena.
Historia
Hay proyectos electrónicos que nacen de una búsqueda sonora y otros que parecen surgir de una historia mucho más personal. SHANNIBAL pertenece a esta segunda categoría. Bajo el concepto Psytrance Therapy, el DJ y productor mexicano en desarrollo plantea una propuesta que entiende la música electrónica no solamente como entretenimiento, sino como una experiencia capaz de generar conexión social, movimiento y transformación emocional. El beat, en su universo, puede convertirse en una forma de terapia.
La historia detrás de esta filosofía tiene un origen inesperado. A los 12 años, SHANNIBAL comenzó a desarrollar una profunda admiración por la música de Paul Van Dyk, particularmente por el álbum Reflections y la canción “Nothing But You”. En una etapa en la que socializar representaba una dificultad y la música se convirtió en una compañía constante, aquellas melodías despertaron sensaciones que hasta entonces no había experimentado. Incluso recuerda una conexión peculiar entre música y terapia: aquella fascinación temprana por la electrónica llevó a que una maestra le recomendara acudir a terapia. Años más tarde, sería precisamente una psicóloga quien le sugeriría inscribirse en una escuela de DJ.
“Psychotrancetherapy es un concepto que nace de experimentar la música electrónica como una forma de terapia y conexión social”, explica SHANNIBAL al recordar el origen de una idea que terminaría convirtiéndose en el eje conceptual de su proyecto. Lo que inicialmente parecía una coincidencia terminó adquiriendo un significado mucho mayor: la terapia y la música electrónica volvieron a encontrarse en su vida, esta vez como punto de partida para construir una identidad artística.
El Camino Hacia El Psychedelic
La evolución musical de SHANNIBAL tampoco ocurrió de un día para otro. Paul Van Dyk fue una de sus primeras grandes referencias, pero posteriormente apareció otro artista que modificaría profundamente su manera de entender la electrónica: Astrix. El descubrimiento de su trabajo abrió la puerta hacia el psychedelic y hacia una dimensión sonora que el artista describe como una experiencia capaz de transportarlo a estados de consciencia más profundos.
Ese contraste terminó siendo fundamental para definir su identidad. Por un lado, la melodía, las vocales y la carga emocional del trance; por otro, la intensidad y el carácter expansivo del psychedelic. En lugar de escoger entre ambos mundos, SHANNIBAL decidió construir un puente. Su propuesta busca precisamente trabajar con esas dualidades para desarrollar sets que tengan una narrativa propia.
La intención es clara: “Mis sets son pensados en unir esas dualidades creando una atmósfera en la que la gente experimente la intensidad del psychedelic y después llevar ese viaje hasta las melancólicas vocales del trance”. La frase funciona casi como una declaración de principios. Para SHANNIBAL, una presentación no se limita a una sucesión de tracks: debe existir un recorrido, una progresión capaz de llevar al público de un estado emocional a otro.
DJ Contest & Showcase de Arunna
Uno de los momentos más importantes de esta etapa llegó con su participación en el DJ Contest & Showcase de Arunna, competencia en la que SHANNIBAL consiguió el primer lugar. El resultado representó mucho más que un reconocimiento dentro de una competencia: para el artista fue la confirmación que necesitaba para tomar una decisión profesional.
“Ganar el DJ Contest fue la respuesta que necesitaba para saber que debía seguir adelante como DJ de manera profesional y darme cuenta de que tenía que seguir apostando por este proyecto”, recuerda.
A partir de ahí, su trayectoria comenzó a sumar nuevas experiencias. Entre ellas aparecen su participación en Arunna Capítulo 4 B2B Blaze, Deep Club Psy Snow, un set para el programa de radio We Are Dancing y Deep Club Psy Blaze. Cada presentación se convirtió en una pieza más dentro de una trayectoria todavía en desarrollo, pero con una dirección artística cada vez más definida.
¿Qué diferencia a un DJ que simplemente mezcla música de uno que logra construir una experiencia?
Para SHANNIBAL, la respuesta está en la capacidad de escuchar también al público. Su concepto de Psytrance Therapy exige comprender la energía de la pista y saber cuándo intensificarla y cuándo permitir que respire.
“Considero que el equilibrio para generar esa experiencia emocional está en sentir la energía de la gente, saber cuándo es momento de hacer explotar la pista y cuándo es necesario bajar las pulsaciones”, explica.
Esa lectura del público se combina con otro elemento que considera indispensable: la construcción de una narrativa emocional. Para él, la técnica y la historia no compiten entre sí. Ambas deben trabajar juntas para que un set tenga identidad. “Ambos son fundamentales; en lo personal me gusta transmitir una narrativa emocional y que la gente disfrute de ella”, señala.
Entre El Psychedelic Y El Psicoanálisis
El propio nombre artístico también contiene una parte de la personalidad que SHANNIBAL quiere proyectar. Su elección está directamente relacionada con su admiración por las películas de Hannibal, mientras que “Hello, Clarice”, una de las frases más reconocibles asociadas a El silencio de los inocentes, terminó convirtiéndose en un elemento distintivo de su identidad.
La conexión no es únicamente estética. El artista encuentra en ese universo una relación con el psicoanálisis que dialoga con el concepto de Psychotherapy. De esta manera, la referencia cinematográfica termina conectando con su búsqueda musical: dos géneros diferentes —psychedelic y trance— que, en sus manos, buscan convivir dentro de una misma experiencia.
En una escena electrónica donde las identidades pueden parecer cada vez más similares, SHANNIBAL considera que la clave está en desarrollar un estilo reconocible. “Para mí lo más importante es plasmar un estilo al crear un set como DJ; ese ha sido mi enfoque principal en este proyecto”. No se trata solamente de qué música seleccionar, sino de conseguir que la selección, las transiciones y la narrativa terminen hablando con una misma voz.
El Regreso Después De Los Años
Quizá uno de los capítulos más significativos de su historia sea también uno de los más personales: SHANNIBAL tuvo que dejar este proyecto durante varios años. El tiempo fuera de la música no significó el final de la historia. Por el contrario, el regreso le permitió observar el proyecto desde otra perspectiva y retomarlo con una determinación diferente.
“El desafío más difícil fue haber dejado este proyecto por varios años; tiempo después el destino me da la oportunidad de retomarlo”, cuenta. De esa segunda oportunidad nace, según sus propias palabras, una nueva versión de SHANNIBAL: una etapa marcada por el deseo de crecer, profesionalizarse y llevar el proyecto tan lejos como sea posible.
Ese regreso también parece haber cambiado su manera de entender el proceso. Si pudiera hablar con aquel artista que ingresó por primera vez a Axss Academy, su consejo sería sencillo, pero significativo: paciencia. “Creo que en la vida todo tiene su lugar y su momento y cuando las cosas suceden tienes que hacerlas de corazón, disfrutando el proceso”.
Un Proyecto Que Apenas Comienza
Aunque su trayectoria ya incluye formación profesional, concursos, clubes, radio y distintas presentaciones dentro de la escena, SHANNIBAL se encuentra todavía en una etapa de construcción. Él mismo se define como DJ/Productor En Desarrollo, una descripción que refleja más un punto de partida que un límite.
Su propuesta técnica está preparada para trabajar con equipos profesionales de cabina, incluyendo Pioneer DJM-750MK2 o superiores, Pioneer CDJ-900NXS o superiores, además del manejo de la unidad de efectos RMX1000 y la caja de ritmos Roland TR-8. La configuración responde a un proyecto que busca trasladar su concepto desde la idea hacia experiencias cada vez más completas.
Pero más allá del equipo, los concursos o los escenarios, la verdadera apuesta de SHANNIBAL parece estar en otro lugar: convertir su identidad musical en una experiencia reconocible. ¿Puede una pista de baile convertirse en un espacio de introspección? ¿Puede un set comenzar desde la intensidad del psychedelic y terminar revelando la vulnerabilidad de una vocal trance? Su proyecto nace precisamente de esas preguntas.
El futuro, por ahora, está ligado a continuar desarrollando Psytrance Therapy, fortalecer su presencia dentro de la escena y llevar el proyecto cada vez más lejos. Su historia todavía está escribiéndose, pero ya existe un hilo conductor: una relación con la música que comenzó en la adolescencia, atravesó la terapia, encontró inspiración en Paul Van Dyk y Astrix, pasó por la formación profesional y recibió una confirmación decisiva con el primer lugar en el DJ Contest & Showcase de Arunna.
SHANNIBAL no parece buscar únicamente que la gente escuche un set. Busca que lo atraviese. Y en un género construido alrededor del viaje, quizá esa sea la diferencia más importante: entender que detrás de cada beat puede existir una historia, una emoción y, para quien está dispuesto a dejarse llevar, una forma distinta de encontrarse consigo mismo.
SHANNIBAL convierte el psytrance en mucho más que música: su concepto Psytrance Therapy nace de una historia personal donde la terapia, la conexión social y la electrónica terminaron encontrando un mismo lenguaje.
A los 12 años, Paul Van Dyk despertó en SHANNIBAL emociones que no había experimentado antes. Años después, Astrix lo llevaría hacia el psychedelic y ayudaría a definir la identidad sonora que hoy caracteriza su proyecto.
Del primer evento al DJ Contest & Showcase de Arunna, donde obtuvo el primer lugar, SHANNIBAL comenzó a construir una trayectoria marcada por la formación, los escenarios, la radio y una creciente confianza en su propuesta.
Su sonido busca unir dos mundos: la intensidad del psychedelic y las melodías del trance. Cada set está pensado como un recorrido emocional, capaz de elevar las pulsaciones de la pista y, después, conducirla hacia un momento más introspectivo.
Después de alejarse del proyecto durante varios años, SHANNIBAL regresó con una nueva determinación. Hoy busca llevar Psytrance Therapy cada vez más lejos y demostrar que un DJ set también puede convertirse en una experiencia para sentir, explorar y conectar.


