ENCISO: “Find Ways To Keep It Interesting”
Su visión combina música, diseño y atmósfera: percusiones cálidas, referencias de Ciudad de México, Tulum y Europa, además de espacios donde la iluminación, la arquitectura y la energía del público forman parte del mismo lenguaje.
“Find Ways To Keep It Interesting”
En sus perfiles aparece una frase que resume buena parte de su filosofía: “Find ways to keep it interesting”. Lejos de ser una frase decorativa, Enciso la utiliza como una especie de brújula creativa. La idea nació de su lectura de The Creative Act: A Way of Being, de Rick Rubin, y él mismo la interpreta como una invitación permanente a salir de la zona de confort.
“No quedarme únicamente con lo que ya sé o con lo que me siento cómodo”, señala.
En su caso, mantener el interés significa buscar nuevos sonidos, explorar formatos que inicialmente podrían parecer alejados de sus gustos y permitir que esa información termine alimentando su propio lenguaje. Es una actitud especialmente relevante en una escena donde las tendencias cambian con rapidez y donde quedarse únicamente con una fórmula conocida puede convertirse fácilmente en piloto automático.
Ese proceso de exploración también explica por qué su propuesta no pretende encerrarse en un solo género. House, tech house, latin house y minimal funcionan como diferentes caminos dentro de una misma identidad. La dirección de cada sesión puede cambiar dependiendo del promotor, del evento o del público, pero existe un elemento que Enciso procura mantener: su esencia. Entre esos rasgos aparecen especialmente las percusiones, con congas, timbales y otros elementos que introducen una sensación cálida y orgánica. “Te deja esa sensación de estar en un lugar cálido a nivel del subconsciente”, explica. Es una decisión artística que ayuda a entender su concepto: incluso cuando cambia la estructura musical, existe una intención detrás de la selección.
Carrera
Hay artistas que llegan a la cabina para poner música. Enciso parece haber entendido que su trabajo puede comenzar mucho antes de que suene el primer beat y continuar incluso después de que termina el último track. Su propuesta nace de una combinación poco convencional: la formación como ingeniero en logística, la sensibilidad de un DJ y productor y una preocupación constante por la experiencia que se construye alrededor de la música. Su universo se mueve principalmente entre el house, tech house, latin house y minimal, aunque su identidad no se limita a una etiqueta sonora. Para él, cada presentación representa una oportunidad de diseñar una experiencia completa, donde la selección musical dialoga con la iluminación, la vegetación, la arquitectura efímera y una estética sobria inspirada en los clubes europeos, la escena de Ciudad de México y la energía relajada de Tulum. ¿Qué ocurre cuando un DJ deja de pensar únicamente en canciones y comienza a pensar también en el espacio que esas canciones habitan?
Su formación profesional también ocupa un lugar importante en esa manera de entender la carrera. Enciso reconoce que estudiar ingeniería no quedó apartado de su vida artística, sino que terminó convirtiéndose en una herramienta para darle estructura a su proyecto. “Considero que tener una ingeniería me ha ayudado a poder estructurar mi manera de ver mi carrera como DJ, tomármelo de una manera más profesional y haciendo las cosas con intención, no solo hacer las cosas por hacerlas”, explica. Esa mirada aparece especialmente en la preparación de sus sesiones: planear, diseñar la selección musical y entender que un set puede tener una arquitectura propia. No se trata solamente de saber qué canción colocar después, sino de comprender por qué ese sonido pertenece a ese momento y qué puede provocar en quienes están frente a la cabina.
Para Enciso, la conexión con el público es uno de los grandes indicadores de que una sesión está funcionando. Puede existir una planificación previa, una selección cuidadosamente construida y una estructura pensada de antemano, pero la pista de baile siempre tiene la última palabra.
“Aunque a veces tener estructurado un set es bueno, cuando estás viendo que la gente está bailando o reaccionando de una buena manera a lo que estás tocando puedes cambiar el curso con sonidos o estructuras similares a las que están funcionando en el dancefloor”, cuenta.
Ahí aparece una de las diferencias fundamentales entre ejecutar un set y interpretarlo: aprender a leer las reacciones, detectar qué elementos están conectando y tener la capacidad de modificar el rumbo sin perder identidad.
Las imágenes que definen sus sesiones también hablan de esa búsqueda. Cuando imagina las noches que más disfruta, Enciso no piensa únicamente en BPM, mezclas o tracks. Piensa en una fiesta en la playa, en una atmósfera de jungla, en una sensación de libertad y desconexión. Sus referencias a Europa, Ciudad de México y Tulum parten precisamente de esa idea. “La vibra se siente más relajada, sin pretensiones, simplemente estando en el momento”, explica. Hay algo casi cinematográfico en esa visión: calor, vegetación, espacios abiertos, una estética cuidada y una pista donde la gente puede olvidarse durante unas horas de todo lo que ocurre fuera de ella. La influencia, sin embargo, no busca convertirse en copia. Lo
El Error También Forma Parte Del Set
Detrás de una presentación que parece fluida existen variables que ningún DJ puede controlar completamente. El público puede reaccionar de una manera inesperada, el audio puede presentar problemas, la logística puede fallar o incluso los propios nervios pueden alterar una ejecución. Enciso entiende esas situaciones como parte de un proceso de aprendizaje continuo. En lugar de intentar construir una noche completamente predecible, su filosofía consiste en interpretar lo que ocurre y encontrar una manera de convertirlo en parte de la experiencia.
Hay una situación que recuerda especialmente: cometer un error en uno de los momentos de mayor intensidad de un set y sentir cómo, por unos segundos, puede romperse el mood que se había construido. “Puede llegar a ser frustrante, pero también es tener la mente fría y reconectar tu set para volver a crear esa energía”, reflexiona. Esa capacidad de reacción es, para él, tan importante como la preparación. Un DJ puede llegar con una idea muy clara de cómo quiere que avance una noche, pero la verdadera prueba aparece cuando esa idea deja de funcionar. La experiencia no consiste en evitar todos los errores, sino en saber qué hacer cuando aparecen.
Más Allá De La Música
La evolución de Enciso también pasa por la relación que ha conseguido construir con su círculo cercano y con las personas que asisten a sus presentaciones. Para él, uno de los momentos que marcaron su manera de entender el proyecto fue descubrir que la música podía generar conexiones mucho más fuertes de las que imaginaba. Las señales pueden ser sencillas: alguien que se acerca al terminar un set para felicitarlo, una persona que bailó durante toda la sesión o una reacción espontánea desde la pista. Son pequeños encuentros que terminan teniendo un peso enorme porque confirman que la música dejó de ser únicamente una ejecución técnica y se convirtió en una experiencia compartida.
En esa misma dirección aparece su vínculo con Solana Music, un espacio que amplía la dimensión de su proyecto y le permite relacionarse con la música desde una perspectiva comunitaria. Su trabajo no se limita a presentarse detrás de una cabina; también existe una intención de construir una conversación a través de la selección musical. La curaduría se convierte entonces en una forma de comunicación: cada sonido elegido puede revelar una parte de su personalidad, mientras que cada sesión funciona como una invitación a descubrir algo nuevo. Y, al mismo tiempo, esa selección debe permanecer abierta a lo que ocurre en el momento.
“Puedes tener un muy buen set armado, pero si estás viendo que no estás conectando con la gente, tienes que ver qué elementos están funcionando y seguir esa línea”, sostiene.
El Proyecto Que Todavía Está En Su Cabeza
A pesar de la claridad con la que Enciso habla de su identidad, existe una parte de su proyecto que todavía representa un desafío: la producción musical. Es quizá uno de los territorios donde más reconoce que todavía tiene espacio para crecer. Si desaparecieran las limitaciones de tiempo y los bloqueos creativos, su respuesta es directa: haría tanta música como fuera posible. Esa ambición revela que su evolución no está terminada y que el DJ que actualmente construye experiencias desde la cabina también quiere profundizar en el papel de productor.
¿Cómo sería Enciso si pudiera disponer de todos los recursos, el tiempo y la libertad creativa necesarios? La respuesta todavía está escribiéndose. Pero precisamente ahí aparece una de las características más interesantes de su presente: no pretende fingir que el proceso ya terminó. Existe una identidad consolidada, pero también una versión futura que todavía está buscando su forma. La exploración de nuevos sonidos, la producción y la construcción de experiencias más completas forman parte de ese siguiente capítulo.
Identidad
Cuando piensa en el futuro, Enciso no habla únicamente de escenarios más grandes o de una trayectoria más extensa. Su aspiración tiene que ver con algo menos tangible y, quizá por eso, más difícil de conseguir: ser reconocido por la atmósfera que crea.
“Me gustaría que se reconociera la atmósfera que se creó durante las sesiones, que sea memorable para todo aquel que asistió a alguna de ellas”, afirma.
La frase resume buena parte de su proyecto. No busca que el público recuerde solamente una mezcla impecable o una determinada canción; quiere que recuerde cómo se sintió estar allí.
Esa intención también determina la manera en que piensa relacionarse con la industria. Para Enciso, proteger un proyecto no significa aferrarse a una fórmula sonora inamovible, especialmente en una escena tan cambiante. Lo que considera verdaderamente importante es la manera de relacionarse con las personas: ser inteligente, profesional y cuidadoso al acercarse a promotores, sellos y otros actores de la industria. Y existe un principio que no parece dispuesto a negociar. “Me gustaría siempre mantenerme coherente ante mis valores personales. Nunca verás que quiera pasar por encima de alguien para sobresalir o hacer de menos a alguien porque no tiene X o Y hablando de su carrera como DJ”, afirma.
Futuro
Hay una última idea que termina de definir la visión de Enciso. Frente a una industria que muchas veces puede sentirse competitiva, él prefiere entender el crecimiento de otros artistas como una oportunidad colectiva.
“Creo que el pastel es demasiado grande y que mientras más gente se sume con sus proyectos y les vaya bien, es más visibilidad para el resto de nosotros”, sostiene.
No es solamente una postura profesional; es también una declaración sobre el tipo de escena que quiere ayudar a construir.
Por ahora, Luis Enciso Valdez continúa desarrollando ese universo en el que música, espacio, estética y público forman parte de una misma experiencia. Su recorrido no parece orientado a encontrar una fórmula definitiva, sino a mantener vivo el proceso de búsqueda. Quizá esa sea la verdadera traducción de su lema: seguir encontrando maneras de mantenerlo interesante. Porque si algo queda claro en su visión, es que una sesión puede terminar cuando deja de sonar la música, pero una experiencia memorable permanece mucho después. Y ese es, precisamente, el lugar al que Enciso parece querer llevar su proyecto: un espacio sonoro propio al que la gente no solamente quiera asistir, sino al que quiera volver.
Entre el house, el tech house, el latin house y el minimal, Luis Enciso Valdez está construyendo una identidad donde la música deja de ser solo sonido para convertirse en una experiencia que también se siente en el espacio.
“Find ways to keep it interesting” es mucho más que una frase para Enciso: es una filosofía creativa. Explorar nuevos sonidos, salir de la zona de confort y evitar las fórmulas repetidas son parte esencial de su evolución como DJ y productor.
Para Enciso, una sesión no termina de construirse antes de subir a la cabina. Leer al público, detectar sus reacciones y cambiar el rumbo cuando es necesario puede transformar por completo una noche. Incluso los errores se convierten en parte del aprendizaje.
Su visión combina música, diseño y atmósfera: percusiones cálidas, referencias de Ciudad de México, Tulum y Europa, además de espacios donde la iluminación, la arquitectura y la energía del público forman parte del mismo lenguaje.
Más que buscar únicamente escenarios grandes, Luis Enciso quiere que sus sesiones sean recordadas por cómo hicieron sentir a quienes estuvieron ahí. Mientras profundiza en la producción musical, continúa construyendo un universo propio al que el público quiera volver.


