ROBBSZ: Las Redes Sociales Terminaron Obligándolo A…
De quedarse sin música en su primera presentación y terminar conectando un celular a las bocinas, a construir una identidad propia como DJ y productor. ROBBSZ demuestra que los errores también pueden convertirse en parte del camino.
“Elevate” marca un punto de inflexión. Alegría, energía, intensidad e inspiración conviven en un track que representa nuevas metas y una visión más clara: crear música que no solamente se escuche, sino que también se sienta.
El Día En Que La Música Se Terminó
¿Qué puede esperar alguien que nunca ha escuchado a ROBBSZ cuando se apagan las luces y comienza el primer beat? Para el DJ y productor mexicano, la respuesta no se encuentra solamente en una selección de géneros. Está en el recorrido. Su propuesta parte del House, Tech House y Latin House, pero puede incorporar elementos de Indie Dance y Afro House para construir sesiones que avanzan progresivamente y buscan mantener al público conectado de principio a fin.
ROBBSZ entiende la cabina como un espacio en el que no basta con reproducir buena música. Quiere provocar movimiento, pero también generar una sensación de continuidad: que cada canción prepare el terreno para la siguiente y que la energía vaya transformándose durante el set. “Me gusta hacer que cada persona del público conecte y baile de principio a fin, hacer sentir el groove de cada canción en el dancefloor”, explica. Esa búsqueda también aparece en sus producciones, donde asegura que intenta trasladar la misma intención que lleva a sus presentaciones: hacer bailar y establecer una conexión real con quien está escuchando.
Para conseguirlo, existen dos elementos que considera fundamentales: el bajo y las percusiones. Son, desde su perspectiva, los componentes que terminan definiendo buena parte de la personalidad de una canción.
“Esos dos elementos son claves en la música y son los que te marcan la vibra”, señala.
La posibilidad de combinar las percusiones asociadas a un género con el bajo de otro le permite alterar el carácter de los tracks y construir una identidad que no dependa exclusivamente de una etiqueta. Ahí aparece una de las claves de ROBBSZ: utilizar diferentes lenguajes del House como herramientas de una misma narrativa.
Esa seguridad frente a la cabina, sin embargo, también tuvo que construirse a partir de errores. Uno de los episodios que mejor resume esa etapa inicial ocurrió durante su primera presentación con público. ROBBSZ llegó convencido de que estaba preparado para encargarse de toda la noche. Había confianza, entusiasmo y ganas de demostrar lo aprendido. Existía solamente un problema que descubriría demasiado tarde: no había descargado suficiente música.
El repertorio se terminó antes que el evento.
La solución estuvo lejos de cualquier escenario ideal: conectar un celular a las bocinas para poder continuar. Hoy puede recordar el episodio con humor, pero detrás de la anécdota existe una lección que difícilmente podría aprenderse frente a una computadora. Ser DJ también significa anticipar, preparar y responder cuando algo no sucede como estaba planeado. Lo que alguna vez fue un problema durante su primera fecha terminó convirtiéndose en una de esas historias que explican mejor el recorrido de un artista que cualquier descripción cuidadosamente construida.
Personalidad Que Forma Parte Del Proyecto
Fuera de la cabina aparece otra contradicción interesante. ROBBSZ se define como una persona introvertida y reconoce que, durante mucho tiempo, habría preferido que la música hablara por él. Para un artista que hoy aparece frente a cámara, comparte reflexiones, utiliza humor y muestra fragmentos de su vida cotidiana, exponerse públicamente no fue un proceso automático.
Las redes sociales terminaron obligándolo a reconsiderar esa relación con su propia personalidad. Comprendió que desarrollar un proyecto artístico contemporáneo también implica permitir que las personas conozcan algo de quien existe detrás de las canciones. “Ahí es donde capté que mi personalidad es una pieza importante para hacer que mi proyecto llegue a más personas”, explica. Comenzar a generar contenido significó entonces enfrentarse precisamente a aquello que más le costaba: mostrarse.
Con el tiempo descubrió que podía abrir esa puerta sin convertir su vida en un espectáculo permanente. Su humor y determinados momentos cotidianos se transformaron en herramientas para mostrar quién es cuando deja de interpretar el papel del DJ. El resultado es una identidad digital donde conviven música, recomendaciones, producción, entretenimiento y experiencias personales. Abrirse y conectar con la gente también forma parte de su proceso creativo.
De Los “Desconocidos” A Una Comunidad
Esa exposición le permitió descubrir algo que probablemente habría sido mucho más difícil percibir únicamente desde una pista de baile. En internet existen personas que pueden no conocerlo personalmente y, aun así, decidir apoyar su trabajo por aquello que crea y comparte.
“Aprendí que hay ‘desconocidos’ que te apoyan simplemente por lo que sabes hacer”, cuenta. Para ROBBSZ, las personas que realmente conectan con el proyecto permanecen alrededor de él y terminan formando algo mucho más importante que una cifra en una pantalla: una comunidad.
Esa concepción explica por qué su presencia digital no se limita a anunciar canciones. Mostrar procesos, recomendar música, utilizar humor o compartir experiencias permite construir diferentes puertas de entrada hacia el mismo universo artístico. Alguien puede descubrirlo por una producción, otro por una recomendación y alguien más por una situación cotidiana relacionada con ser DJ. Después aparece la música. En una industria donde cada artista compite por segundos de atención, ROBBSZ ha entendido que mostrar quién está detrás del proyecto también puede convertirse en una manera de conseguir que alguien quiera quedarse.
Antes De Abrir El Programa Ya Existe Una Idea
Su proceso de producción tampoco comienza necesariamente cuando enciende la computadora. Muchas veces, asegura, la idea aparece antes de sentarse a trabajar. Puede surgir de la música que escucha durante el día o de una canción que permanece tanto tiempo en su cabeza que termina provocando una conclusión inevitable:
“Esto merece un remix”.
La primera decisión consiste precisamente en definir si desarrollará un remix o una canción original. Después llega una pregunta que determina la dirección sonora: ¿qué quiero construir: un beat Latin, Tech o House? Una vez elegido el territorio, comienza una etapa mucho más intuitiva en la que deja avanzar las ideas hasta encontrar aquello que estaba buscando. Cuando la producción está terminada y realmente le gusta cómo suena, llega el momento de compartirla.
Pero terminar técnicamente una canción no significa necesariamente que esté lista. ROBBSZ vuelve a escuchar el track prestando atención a la manera en que cada sonido se complementa con los demás. Busca reconocer la influencia de los artistas que admira sin convertirse en una copia de ellos. Para él, esa revisión responde a una pregunta esencial: ¿puedo escuchar aquí mis referencias sin perder mi propia esencia? Cuando la respuesta aparece dentro de la canción, la idea deja de ser simplemente una producción correcta y empieza a representar realmente quién es.
Lo Que Existe Detrás De Un Track Terminado
Hay otra percepción que ROBBSZ quiere cuestionar: la idea de que producir música electrónica consiste simplemente en colocar sonidos, elegir algunas melodías y combinarlas con una vocal. Para él, la producción es un proceso atravesado por emociones, pensamientos y decisiones, muchas de ellas invisibles cuando el público escucha los minutos finales de una canción.
“El proceso creativo para realizar un track es un mar de emociones, pensamientos y sentimientos”, sostiene. Desde la elección de los sonidos utilizados para proyectar determinada sensación hasta el mensaje que intenta transmitir, cada decisión forma parte de una historia. Esa dimensión es precisamente una de las que busca mostrar a través de su contenido: detrás de un resultado aparentemente inmediato puede existir un recorrido creativo mucho más complejo.
En ese proceso también existe espacio para el descubrimiento. Una de las piezas que ROBBSZ encontró escuchando música en SoundCloud terminó convirtiéndose en un elemento prácticamente indispensable de sus sesiones: un edit de Shaggs de “Finder”, tema asociado en su respuesta a Ninetones y Carl Cox. El hallazgo resume algo esencial en el trabajo de cualquier selector: una canción puede aparecer casi accidentalmente y, después, convertirse en parte recurrente de la identidad de una pista.
“Elevate”: El Momento De Tomar Las Riendas
Ese deseo de transformar emociones en música encuentra actualmente una representación especialmente importante en “Elevate”, lanzamiento de ROBBSZ disponible en plataformas musicales. Para su creador, el track reúne alegría, energía, intensidad e inspiración, pero la intención detrás de esos elementos va más allá de producir una canción que funcione.
“No es hacer una canción que solo escuchen y ya, sino que sientan esa conexión con el track”, explica.
“Elevate” representa un punto de inflexión en su carrera. ROBBSZ lo relaciona con el momento en el que decidió tomar las riendas de su proyecto, acompañado por crecimiento personal y profesional, nuevas metas, nuevos objetivos y una visión más definida de hacia dónde quiere avanzar. La canción funciona así no solamente como un lanzamiento, sino como la fotografía de una transición: el instante en el que producir música y construir una carrera comenzaron a formar parte de una misma dirección.
Referencias
Dentro de esa construcción aparecen influencias claramente identificadas. ROBBSZ menciona a Chris Lake, John Summit, Andruss y Ayybo, entre otros artistas, como referencias cuyo sonido ha marcado su manera de entender la música electrónica. También reconoce una importante presencia de influencias europeas y estadounidenses, territorios que asocia con algunos de los mayores exponentes de los géneros en los que trabaja.
Pero las referencias no proceden únicamente de artistas escuchados a distancia. ROBBSZ destaca también la importancia de personas que han acompañado su desarrollo. Menciona a Jorge Nava como alguien cuya comprensión de la industria le ha servido para definir mejor la dirección de su carrera, mientras que V-Lake ha contribuido a impulsar sus producciones hacia un sonido que considera más profesional.
La cuestión, entonces, no consiste en escapar de las influencias. Consiste en saber qué hacer con ellas. Para ROBBSZ, escuchar sus producciones terminadas y comprobar que puede reconocer aquellas referencias sin perder su sello personal es precisamente una señal de evolución. La identidad no aparece cuando desaparecen los referentes, sino cuando dejan de dominar el resultado.
De La Cabina Actual A Los Escenarios Que Imagina
¿Hasta dónde quiere llevar todo esto? Cuando elimina temporalmente de la ecuación seguidores, estadísticas y plataformas, ROBBSZ puede describir su sueño con nombres concretos. Aspira a presentarse algún día en festivales como EDC, Ultra, Tomorrowland y Burning Man, llevar su proyecto de gira alrededor del mundo y colaborar con DJs y productores a quienes admira.
En el terreno discográfico, también tiene objetivos definidos: le gustaría publicar música en sellos como Experts Only, Myth of Nyx, Repopulate Mars y Black Book Records. No presenta esos nombres como logros actuales, sino como parte del horizonte que quiere alcanzar.
La distancia entre conectar un teléfono a unas bocinas porque la música se terminó durante su primera presentación y pensar en festivales internacionales puede parecer enorme. Pero quizá ahí esté precisamente la historia que ROBBSZ está intentando construir. No la de un artista que apareció con todas las respuestas, sino la de alguien que ha ido entendiendo progresivamente qué quiere decir desde una cabina, desde una producción y ahora también frente a una cámara.
Por el momento, “Elevate” funciona como declaración de esa nueva etapa. El siguiente desafío será transformar esa claridad en recorrido: más música, nuevas pistas, nuevas personas y escenarios cada vez mayores. Porque, para ROBBSZ, el objetivo continúa siendo esencialmente el mismo sin importar el tamaño del dancefloor:
hacer que cada persona conecte, baile y sienta el groove desde el primer beat hasta el último.
ROBBSZ no quiere que un set sea simplemente una sucesión de canciones. Entre House, Tech House y Latin House, construye recorridos donde el groove, el bajo y las percusiones buscan mantener al público conectado de principio a fin.
De quedarse sin música en su primera presentación y terminar conectando un celular a las bocinas, a construir una identidad propia como DJ y productor. ROBBSZ demuestra que los errores también pueden convertirse en parte del camino.
Introvertido fuera de la cabina, ROBBSZ encontró en las redes un desafío inesperado: mostrar quién es realmente. Humor, producción y momentos cotidianos se convirtieron en herramientas para transformar desconocidos en una comunidad.
“Elevate” marca un punto de inflexión. Alegría, energía, intensidad e inspiración conviven en un track que representa nuevas metas y una visión más clara: crear música que no solamente se escuche, sino que también se sienta.
EDC, Ultra, Tomorrowland y Burning Man aparecen en el horizonte de ROBBSZ. Su ambición también apunta a sellos internacionales y colaboraciones soñadas, pero el objetivo permanece intacto: hacer bailar desde el primer beat hasta el último.



