HATZXS: El Techno Hipnótico
De tocar guitarra y escuchar metal a encontrar su identidad en el techno. HATZXS, el proyecto de Diego Morales, demuestra cómo la música puede transformar una vida y convertirse en un espacio de libertad.
¿Qué ocurre cuando alguien encuentra en la música una versión de sí mismo que todavía no conocía?
Para Diego Morales, conocido artísticamente como HATZXS, la respuesta comenzó a tomar forma mucho antes de su primera presentación como DJ. Con 23 años y próximo a cumplir 24 en diciembre, el artista de Ciudad Juárez, México, atraviesa una etapa de exploración personal y profesional. Actualmente estudia la Licenciatura en Educación y ha tenido experiencia impartiendo clases de inglés a estudiantes de preparatoria, aunque reconoce que no se imagina necesariamente dedicando su vida a la docencia. También mantiene un trabajo independiente de su actividad musical, porque, al menos por ahora, no considera que tocar sea su principal fuente de ingresos.
«Para mí, el ser DJ actualmente no es un trabajo, es simplemente mi pasión»,
explica.
Dentro de su familia, integrada por sus padres y dos hermanos, se describe con humor como alguien que tomó un camino diferente, especialmente por ser el único artista de su círculo familiar cercano. Durante años, los videojuegos también ocuparon una parte importante de su vida: comenzó a jugar desde pequeño con una Nintendo GameCube y desarrolló una afición por títulos como Resident Evil y Call of Duty. Sin embargo, detrás de esa rutina existía una inquietud que terminaría llevándolo hacia otro universo. Diego todavía no pretende tener todas las respuestas sobre su futuro. Prefiere descubrirlas mientras avanza, sin perder de vista aquello que realmente disfruta.
Del Metal Y La Guitarra A Los Primeros Sonidos Electrónicos
La relación de HATZXS con la música no comenzó frente a unas tornamesas. Durante su adolescencia, aproximadamente a los 15 años, empezó a tocar la guitarra, instrumento que lo acompañó durante una etapa marcada por su fascinación por el metal, deathcore, metalcore y la cultura emo. Con el tiempo también aprendió a tocar el bajo y el teclado, desarrollando una conexión con diferentes formas de expresión musical. Aunque sus preferencias estaban fuertemente orientadas hacia los sonidos pesados, la electrónica ya había aparecido mucho antes. Durante la primaria escuchaba dubstep, especialmente las producciones de Skrillex, además de acercarse a artistas como deadmau5. Incluso recuerda que, junto a un primo, utilizaba una versión de VirtualDJ instalada en una computadora para experimentar con sus primeras mezclas. Aquellos intentos, que hoy recuerda entre risas por su falta de técnica, llegaron a quedar registrados en un antiguo canal de YouTube. Lo que entonces parecía un entretenimiento infantil terminó revelándose como una inquietud que permaneció latente durante años. «La música siempre ha estado presente en mi vida», afirma. Pero habría que esperar hasta una etapa posterior para que ese interés adquiriera una dirección concreta.
Alrededor de 2021 y 2022, durante su etapa universitaria, Diego comenzó a recuperar el interés por la música electrónica. Había dejado de practicar la guitarra con regularidad y atravesaba un momento en el que ya no se identificaba completamente con las actividades que antes definían su personalidad. Esa sensación de desconexión terminó convirtiéndose en una búsqueda. Primero se acercó a sonidos intensos como el uptempo y el hard techno, atraído por la velocidad, la contundencia y las estructuras agresivas. Sin embargo, durante 2024 descubrió otras vertientes de la electrónica que transformarían su perspectiva. El hardgroove y las propuestas más hipnóticas del techno le mostraron una manera distinta de construir energía, menos dependiente de los impactos inmediatos y más relacionada con la continuidad del ritmo. Fue entonces cuando empezó a imaginar algo más que escuchar música. Quería encontrar una actividad que pudiera reconocer como parte de su identidad y que también permitiera a otras personas conocerlo desde una faceta diferente. En sus propias palabras, deseaba que alguien pudiera verlo y pensar que aquello era verdaderamente Diego. La decisión de convertirse en DJ nació de esa necesidad de pertenencia personal, no de una expectativa inmediata de reconocimiento. Antes de intentar construir una carrera, necesitaba encontrar algo que sintiera genuinamente suyo.
Una DDJ-FLX4 Y El Aprendizaje Desde Cero
El siguiente paso fue adquirir su primer equipo, una Pioneer DJ DDJ-FLX4, controlador que continúa utilizando y al que atribuye buena parte de sus conocimientos actuales. También compró unas bocinas y comenzó a experimentar por su cuenta, sin conocer personalmente a otros DJs que pudieran enseñarle. Sus primeras aproximaciones no fueron sencillas: los tutoriales de YouTube le resultaban difíciles de comprender, las transiciones no siempre funcionaban y, durante algún tiempo, terminó dejando el aprendizaje en pausa. El verdadero problema, según reconoce, no era solamente comprender los botones o las funciones técnicas, sino desarrollar criterio para seleccionar la música. «Para mí lo más difícil de ser DJ es tener una buena selección de tracks», sostiene. Las diferencias entre velocidades, estructuras y características sonoras hacían que muchas canciones que disfrutaba individualmente no funcionaran juntas dentro de una mezcla. En enero de 2025, decidió retomar el proceso con mayor disciplina. Comenzó practicando transiciones entre dos o tres canciones hasta conseguir grabar su primer set de aproximadamente treinta minutos, una experiencia que recuerda como uno de sus primeros grandes logros personales. Aunque tenía conocimientos previos de guitarra, bajo y teclado, descubrió que mezclar requería desarrollar una forma particular de escuchar y comprender la música. Más que perseguir una técnica espectacular, comenzó a interesarse por construir una continuidad sonora capaz de mantener la atención del oyente.
Apenas dos meses después de tomarse en serio su aprendizaje, llegó una oportunidad que modificaría su relación con la música. En marzo de 2025, Diego recibió la invitación para realizar su primera presentación frente al público. Hasta entonces nunca había tocado profesionalmente ante otras personas, ni siquiera durante sus años como guitarrista. A esa presión se sumaba otro desafío: utilizar por primera vez un equipo de cabina diferente de su controlador doméstico, con CDJs y una mezcladora profesional. Como si los nervios fueran insuficientes, aquella noche olvidó llevar sus audífonos. Su audiencia inicial estuvo integrada por su madre, una vecina, dos primos y una tía. Era un público reducido, pero para él representaba algo enorme. Musicalmente, su presentación se desarrolló aproximadamente entre los 124 y 130 BPM, con una selección más cercana al peak-time techno moderado que a los sonidos extremadamente rápidos que escuchaba en aquella etapa. Sin embargo, lo verdaderamente decisivo ocurrió después. Conforme avanzaba el evento y aumentaba la intensidad de los siguientes DJs, descubrió por primera vez el ambiente de un rave desde adentro. No solamente había debutado detrás de una cabina: también estaba viviendo una experiencia que cambiaría su percepción sobre sí mismo. Aquella noche, por primera vez, se permitió bailar abiertamente frente a desconocidos. «Fue la primera vez que me sentí yo mismo y que me sentí en libertad», recuerda. El techno dejó de ser únicamente un género musical y se convirtió en un espacio donde podía expresarse sin sentirse observado o juzgado.
El Techno
Para alguien que se describe como introvertido, tímido y nervioso, encontrar un ambiente donde pudiera expresarse corporalmente sin temor representó una transformación profunda. Diego había asistido anteriormente a conciertos de metal y disfrutaba de aquella música, pero asegura que ninguna experiencia le había provocado la misma conexión personal que encontró en su primer rave. Habla de cerrar los ojos, sentir las frecuencias bajas recorrer el cuerpo y permitir que el movimiento aparezca de manera espontánea. Esa sensación terminó convirtiéndose en el eje emocional de HATZXS. Hoy reconoce que el crecimiento más importante de su trayectoria no se encuentra exclusivamente en su técnica, sino en la confianza que ha desarrollado fuera de la cabina.
«La música me permitió ser yo mismo y conocerme más a fondo»,
eflexiona.
Y precisamente esa transformación personal es la que intenta compartir con quienes escuchan sus presentaciones. No busca obligar al público a reaccionar de una manera determinada ni considera que una pista exitosa deba estar dominada por movimientos espectaculares. Lo que desea es que cada persona encuentre su propia forma de disfrutar la música, independientemente de cómo baile o de las miradas de los demás. «Yo lo que quiero que experimenten más que nada es libertad», resume. En esa declaración aparece una de las características más personales de su propuesta: convertir la pista de baile en un espacio de confianza, introspección y descubrimiento individual.
El Techno Hipnótico
Aunque comenzó explorando variantes agresivas como el hard techno y el schranz, su identidad musical evolucionó hacia estructuras más progresivas, repetitivas e hipnóticas. Entre sus primeras influencias importantes menciona a Klangkuenstler, cuya manera de comprender las presentaciones le permitió desarrollar una idea que mantiene vigente: un set no debería consistir solamente en esperar que cada nuevo drop sea más intenso que el anterior. Para Diego, la verdadera dificultad está en construir un recorrido continuo, donde las canciones se relacionen entre sí hasta producir la sensación de estar escuchando una sola composición extensa. Posteriormente, artistas como future.666 y ÜBERKIKZ ampliaron sus referencias, acercándolo a una interpretación del techno donde predominan los grooves, las texturas y las transformaciones graduales. Actualmente también encuentra inspiración en propuestas de Ben Sims, Ben Klock, Philippa Pacho, MARRØN y Lindsey Herbert, entre otros nombres de la escena. Su interés técnico se concentra especialmente en el layering, recurso que consiste en superponer elementos de diferentes canciones para construir una mezcla con mayor continuidad. Incluso ha comenzado a experimentar con configuraciones de tres CDJs, utilizando loops y transiciones simultáneas. La intención es que un nuevo hi-hat, una percusión o un pequeño detalle aparezcan progresivamente hasta que el público descubra que la música ha cambiado casi sin advertirlo.
«De esas veinte canciones, que tú hagas una sola canción»,
xplica al describir su ideal para una sesión de aproximadamente una hora.
Más allá de dominar determinada velocidad, su objetivo consiste en generar un estado de concentración y conexión con el sonido. Para HATZXS, el techno funciona mejor cuando invita al oyente a recorrer una historia completa, en lugar de depender exclusivamente de una sucesión de momentos explosivos.
Borderground: Una Amistad Que Se Transformó En Proyecto
La primera presentación de Diego también tuvo consecuencias que trascendieron aquella noche. Entre los DJs que participaron en el evento se encontraba Rafael, conocido artísticamente como Rexo, quien tocó después de él. Ambos comenzaron a conversar, intercambiaron sus perfiles de Instagram y, poco a poco, construyeron una amistad que hoy Diego considera una de las más importantes de su vida. Rafael lo invitó a tocar en su casa, compartieron conocimientos y descubrieron que tenían afinidades musicales muy cercanas. Esa relación terminó abriendo las puertas de Borderground, colectivo creado por Rexo, del que actualmente ambos forman parte. Diego destaca especialmente el apoyo de Rafael y de Cubo, dos personas a quienes atribuye una influencia fundamental en su crecimiento como DJ. Desde su incorporación, ha participado en la realización de dos eventos vinculados al proyecto, experiencias que le permitieron descubrir una dimensión diferente de la industria musical. Ya no se trataba únicamente de preparar un set: también empezó a comprender la organización de fiestas, las responsabilidades de los promotores, la planificación previa y el trabajo que permanece invisible para quienes solamente asisten a bailar. Esta perspectiva ha ampliado su manera de entender la escena electrónica y el valor de quienes construyen espacios para artistas emergentes. Diego reconoce la ambición y las ideas que Rafael tiene para el futuro de Borderground y expresa su intención de continuar acompañando su desarrollo. En una trayectoria que todavía está comenzando, encontrar personas con quienes compartir conocimientos, responsabilidades y objetivos ha sido tan importante como conseguir nuevas presentaciones.
Ciudad Juárez, El Paso Y Una Propuesta Diferente Para Los Promotores
Con aproximadamente 10 a 15 presentaciones, HATZXS ha comenzado a construir experiencia en distintos espacios de Ciudad Juárez, además de presentarse en Samalayuca y El Paso, Texas. Son oportunidades que valora especialmente porque llegaron cuando todavía estaba desarrollando sus habilidades y aprendiendo a desenvolverse frente al público. Desde su perspectiva, la escena de Ciudad Juárez cuenta con una comunidad rave importante, aunque considera que géneros como el house y el progressive house tienen una presencia más habitual en determinados espacios. En ese contexto, su propuesta busca ofrecer una alternativa centrada en el techno underground, los ritmos hipnóticos y las mezclas progresivas. Para los promotores y organizadores que todavía no conocen su proyecto, Diego plantea una característica concreta: la posibilidad de presentar una experiencia sonora diferente, construida mediante una selección musical que no siempre ocupa el centro de las programaciones locales. Reconoce que todavía tiene mucho por aprender sobre la lectura de pista, pero asegura que ha desarrollado sensibilidad para identificar cuándo el público responde a determinados sonidos, percusiones o estructuras rítmicas. Su intención es adaptarse gradualmente a esas respuestas sin abandonar la identidad musical que está construyendo. También agradece a los promotores de Ciudad Juárez y El Paso que le han permitido formar parte de eventos enfocados en explorar diferentes expresiones del techno. No pretende presentarse como un DJ con una trayectoria consolidada, sino como un artista emergente que tiene una visión clara sobre la experiencia que quiere proponer. Su principal objetivo no es imponer un ritmo, sino crear las condiciones para que el público se sienta cómodo descubriéndolo.
El Futuro De HATZXS: Una Bodega Oscura, Una Luz Roja Y Música Sin Barreras
Mientras continúa creciendo, Diego evita convertir su futuro artístico en una lista de exigencias personales. Le gustaría perfeccionar su selección de tracks, ampliar sus conocimientos técnicos, desarrollar nuevas posibilidades de mezcla y eventualmente adquirir CDJs y una mezcladora profesional para contar con un equipo más completo. También espera seguir fortaleciendo Borderground junto a Rafael y contribuir a que el proyecto desarrolle nuevos eventos. Entre sus aspiraciones aparece la posibilidad de tocar en otras ciudades y estados de México, conocer DJs de diferentes escenas y aprender de sus experiencias. Sin embargo, no asegura que quiera dedicarse profesionalmente a la música como única actividad laboral. Si algún día surge la oportunidad de vivir de su pasión, la recibiría con entusiasmo, pero actualmente prefiere disfrutar el proceso sin transformar cada presentación en una obligación. Tampoco idealiza necesariamente los grandes festivales o las multitudes. Su escenario soñado es considerablemente más íntimo: una bodega oscura, de tamaño pequeño o mediano, con una luz roja tenue iluminando la cabina y suficiente espacio para que las personas bailen libremente. Le atraen los clubes donde todavía es posible percibir la cercanía con el público y donde la música no necesita competir con grandes producciones visuales para generar una experiencia memorable. Esa imagen resume buena parte de su filosofía artística. Desde aquel adolescente que experimentaba con una guitarra y mezclas improvisadas en una computadora hasta el joven que hoy comparte cabina, amistades y proyectos dentro de la escena fronteriza, su mayor transformación ha sido personal. Todavía quedan escenarios por conocer, técnicas por desarrollar y oportunidades por descubrir, pero existe una convicción que ya ocupa un lugar central en su historia: la música puede convertirse en un espacio donde las personas se reconozcan sin necesidad de aparentar nada. Y quizás esa sea la propuesta más importante de HATZXS: no solamente hacer bailar al público, sino invitarlo a experimentar la misma libertad que él encontró durante su primer rave.
De tocar guitarra y escuchar metal a encontrar su identidad en el techno. HATZXS, el proyecto de Diego Morales, demuestra cómo la música puede transformar una vida y convertirse en un espacio de libertad.
Con apenas unos meses de preparación, HATZXS debutó en marzo de 2025 frente a un pequeño público familiar. Aquella noche no solo descubrió su pasión por ser DJ, también aprendió a sentirse libre.
Techno hipnótico, sonidos underground y mezclas progresivas. HATZXS busca que cada presentación sea un viaje sonoro donde las transiciones desaparezcan y el público conecte con sus propias emociones.
Desde Ciudad Juárez hasta El Paso, Diego Morales comienza a construir su trayectoria. Junto a Rexo, forma parte de Borderground, un colectivo que apuesta por crear experiencias y fortalecer la escena electrónica.
Una bodega oscura, una luz roja y personas bailando sin miedo a ser juzgadas. Así imagina HATZXS su escenario ideal. Su sueño no depende de las multitudes, sino de la conexión que puede generar la música.



