BYRON’S WAY: «Yo No Busqué La Música, La Música Me Buscó A Mí» — La Historia De Un Proyecto Que No Para De Crecer

BYRON’S WAY nace de la moda y la comunidad: desde finales de 2022 una marca de ropa se transformó en Take It Easy, una promotora que en dos años pasó de organizar raves locales a traer artistas internacionales; Byron documenta cada paso y propone un modelo de crecimiento basado en compromiso artístico y trabajo audiovisual constante.

Foto de BYRON’S WAY: «Yo No Busqué La Música, La Música Me Buscó A Mí» — La Historia De Un Proyecto Que No Para De Crecer

No Empezó En La Música

Hay trayectorias que nacen de un plan y otras que se construyen a partir de una serie de encuentros inevitables. La historia de BYRON’S WAY pertenece a este segundo grupo. Antes de pensar en controladores, sets o horarios de cabina, Byron ya estaba inmerso en la cultura electrónica desde otro lugar: la moda, los eventos, el baile y la observación atenta de una escena que crecía desde abajo. “Yo no busqué la música, la música me buscó a mí”, resume hoy, con la claridad de quien reconoce ese punto de inflexión.

Ese llamado se volvió concreto tras casi dos años produciendo eventos, interactuando con DJs internacionales y locales, recorriendo festivales, raves pequeños y grandes escenarios. El clic definitivo llegó en noviembre de 2024, luego del segundo aniversario de Take It Easy, cuando la planificación del calendario 2025 lo enfrentó a una decisión inevitable: “Este año tengo que ponerme las pilas, aprender y formar parte de mis propios line ups”. A principios de 2025, el controlador llegó a casa y el aprendizaje comenzó, de forma autodidacta, constante y silenciosa.

Take It Easy: De Marca A Proyecto De Vida

Fundada a finales de 2022, Take It Easy nació como una marca de ropa inspirada en la música electrónica. Lo que parecía un proyecto paralelo pronto se transformó en un actor central de la escena local. El crecimiento no fue casual ni inmediato: fue el resultado de una decisión radical. “La apostamos como nuestra vida, como nuestro trabajo del día a día”, explica Byron.

La inversión fue fuerte: alquiler de venues, sonido, luces, contratación de artistas internacionales y locales en la cima de la escena. Ese salto marcó un antes y un después. Hoy, Take It Easy es reconocida como una de las promotoras más importantes de Guatemala, con un historial de artistas de nivel mundial y una presencia constante en la agenda electrónica del país.

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Crecer Rápido Sin Perder El Centro

Iniciar formalmente como DJ en 2025 y recorrer en poco tiempo todos los venues de música electrónica del país no es un proceso exento de vértigo. Byron lo vivió en carne propia. “Aunque uno no se sienta seguro, hay que tirarse al agua”, afirma. Los errores, las críticas y la inseguridad formaron parte del proceso, pero también la práctica diaria y la capacidad de escuchar lo constructivo.

Lejos de copiar fórmulas ajenas, el proyecto se sostuvo sobre una premisa clara: genuinidad. “No planeo mis sets pensando qué quiero que la gente haga; todo sale natural”. Esa naturalidad, percibida por el público, se convirtió en uno de los sellos de su propuesta.

BYRON’S WAY: La Misma Persona, Otra Forma De Conectar

El nombre BYRON’S WAY —“a la forma de Byron”— no es una declaración de ego, sino de proceso. La persona detrás del proyecto sigue siendo la misma que recibía gente en la puerta de los eventos o conversaba en el dancefloor. La diferencia hoy es el punto de conexión. “Ahora conecto desde la cabina, desde la música”.

Mantener los pies en la tierra, recordar el origen y sostener la humildad aparecen como valores centrales. La cabina no cambió al artista; amplificó su manera de comunicarse.

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Baile

Vivir la música primero desde el público marcó profundamente su manera de construir sets. Antes, la música era diversión; hoy es narrativa. Buscar tracks, seleccionar sonidos y leer el dancefloor se transformó en la creación de un viaje sonoro, donde la energía y las emociones se transmiten de forma consciente y colectiva.

Su versatilidad —que transita por house, afro house, tech house y techno— responde a esa lectura del contexto. Respetar horarios, entender el concepto del evento y tomar decisiones en tiempo real sin traicionar la identidad es parte de su método.

Compromiso Artístico: Trabajo 24/7

Para Byron, la diferencia entre “tocar” y construir un proyecto está en el compromiso. “Esto es un trabajo de veinticuatro siete”, sostiene. Pensar contenido, planificar redes, hacer networking, crear oportunidades: todo forma parte del oficio, incluso cuando existe otro trabajo paralelo.

Este enfoque explica también su decisión de invertir desde el inicio en equipo audiovisual. Cámaras, drones y grabaciones no llegaron cuando el proyecto estaba consolidado, sino desde el primer día. El objetivo fue claro: mostrar el proceso completo, desde los errores hasta la evolución profesional.

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Guatemala, Una Escena Con Futuro

Lejos del discurso pesimista, Byron observa una escena en crecimiento. Tras el golpe de la pandemia, identifica mejoras claras: mayor calidad de eventos, mejor organización, más DJs, más promotoras y mayor inversión. Festivales como el Empire Music Festival, el más grande de Centroamérica, refuerzan su convicción: Guatemala tiene mucho más para dar.

Mostrar esa realidad, especialmente la escena underground, se volvió parte de su responsabilidad como artista y creador de contenido.

Mostrar El Proceso Para Inspirar

Las redes de BYRON’S WAY no exhiben solo resultados; documentan el camino. Esa elección responde a una intención más profunda: inspirar. “Quiero que otros vean que se puede empezar desde cero, desde tu cuarto, sin saber nada”. Hoy, esa exposición honesta genera conversaciones, consultas y hasta clases informales para quienes sueñan con dar el primer paso.

A finales de 2025, Byron inició estudios en producción musical, entendiendo el aprendizaje como un estado permanente. A cinco años, se imagina con lanzamientos propios, mayor rodaje internacional y la continuidad de todos sus frentes creativos: DJ, promotor, creador de contenido y gestor cultural.

El proyecto familiar también ocupa un lugar central: un estudio en casa, una colección de más de 3.000 vinilos, y nuevos formatos en camino como un podcast que combine entrevistas y sets grabados en vivo. Todo con la misma premisa que dio origen a Take It Easy y a BYRON’S WAY: amor por la música, compromiso real y una visión colectiva.

En un contexto donde muchos buscan atajos, la historia de BYRON’S WAY recuerda que, a veces, no se trata de encontrar la música, sino de estar lo suficientemente atento para reconocer cuando ella te encuentra.

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