de.human: Arte, Identidad Y Política Viva
Desde Costa Rica hacia una pista de baile que también es trinchera política y emocional, de.human construye sets intensos, oscuros y profundamente humanos. Su música no solo convoca cuerpos: interpela, resiste y narra.
Declaración De Identidad
Detrás del alias de.human, escrito deliberadamente en minúsculas, hay mucho más que un nombre artístico. Es un juego de palabras convertido en manifiesto, una respuesta directa a las experiencias de deshumanización que atraviesan cotidianamente las personas trans. Alma C., su nombre real, es DJ, diseñadora, artista visual multidisciplinaria y modelo trans y queer, nacida y radicada en San José, Costa Rica. Desde ese cruce entre arte, identidad y política, su proyecto se erige como una afirmación clara: existir sin culpa también es un acto de resistencia.
“Desde que tengo uso de razón he navegado la vida desde la otredad”, afirma la artista. Esa conciencia temprana se intensificó con el tiempo hasta transformarse en una postura explícita: politizar la propia existencia, ocupar espacios y, cuando no existen, crearlos colectivamente. El nombre de.human condensa esa urgencia y la traduce en sonido, imagen y presencia escénica.
El Deseo Lejano
Convertirse en DJ no fue un camino inmediato ni sencillo. Para Alma, el deseo inicial parecía distante, especialmente en una industria que históricamente limita y excluye a las identidades trans, incluso dentro de los circuitos artísticos alternativos. Sin embargo, a medida que avanzó en su formación y comenzó a profesionalizar su carrera, entendió que su presencia —en cuerpo, imagen y talento— era indispensable.
Ese proceso la llevó a reafirmar algo esencial: su humanidad y autonomía como pilares creativos. “Reafirmarme en mi humanidad es realmente poderoso”, sostiene, incluso cuando la opresión insiste en reducir a las disidencias a estereotipos o mártires. En ese gesto de persistencia se empieza a trazar la narrativa que hoy define su propuesta artística.
Formación, Escena Y Primeros Escenarios
Graduada de DJLab Academy, uno de los espacios formativos más relevantes de la escena electrónica costarricense, de.human consolidó una base técnica y humana que aún guía su práctica. Allí aprendió no solo a dominar equipos y estructuras, sino a experimentar, improvisar, fallar y reconstruirse. El networking, la autoconfianza y la exploración constante se volvieron herramientas tan importantes como cualquier controlador o mixer.
Su crecimiento se reflejó rápidamente en los escenarios. Ha tocado en Club Mambo, Club Fauna, Club Oasis, además de festivales, raves, eventos privados y experiencias al aire libre. Cada presentación se caracterizó por una alta convocatoria y respuesta del público, confirmando que su propuesta conecta más allá de etiquetas o nichos.
Sin Fronteras
La música de de.human se mueve entre hyper pop, trance, techno, hyper techno, hard techno y UK Garage, pero evita conscientemente cualquier encasillamiento rígido. La artista entiende estos géneros como catalizadores emocionales, espacios lúdicos y energéticos que pueden entrelazarse sin perder identidad. Esa libertad creativa es central en su obra.
“Me fascina oscilar entre categorías”, explica, porque en ese vaivén encuentra una forma honesta de expresión. ¿Por qué elegir una sola etiqueta cuando el sonido permite múltiples estados emocionales? La respuesta está en la pista: sets dinámicos, impredecibles y profundamente coherentes desde lo sensorial.
La Pista Como Espacio De Lectura
Cada set es, para de.human, una historia personal narrada sin palabras. Uno de los momentos más significativos ocurrió durante su primer extended set de tres horas en Club Mambo, en el marco de Hyper Pride 2025. Allí sintió cómo la energía colectiva se construía en tiempo real, cómo la audiencia se formaba, reaccionaba y se dejaba llevar.
La DJ observa con atención: la curiosidad inicial, la permanencia, el momentum, los descansos, el regreso. Esa lectura constante del entorno le permite guiar emocionalmente el set, generar una conexión real y colectiva. El objetivo no es solo hacer bailar, sino crear identificación y euforia compartida.
Ser Trans, Ser DJ, Ser Política Viva
Ocupar cabinas que históricamente no fueron pensadas para identidades diversas implicó enfrentar rechazo, explotación y límites difusos. La confianza y la presencia se construyeron desde el reconocimiento del propio valor y la definición clara de límites profesionales. Para de.human, ser queer en la música electrónica es político por default, especialmente si se recuerda que muchos de los géneros más influyentes nacieron de las disidencias.
La artista rechaza la noción condescendiente de “valentía” y la lógica de la cuota simbólica de diversidad. Ocupar espacios no es cumplir un rol decorativo: es una declaración contundente del ser. El talento, el concepto y la ambición artística, sostiene, deberían pesar más que cualquier prejuicio heredado.
Estética, Vulnerabilidad Y Potencia
La propuesta de de.human es oscura, intensa y envolvente, pero también íntima. Esa dualidad no es contradictoria: convive y se potencia. La vulnerabilidad interna y la fuerza escénica se encuentran en la complejidad de su existencia. Ambas son, según la artista, superpoderes creativos.
A esto se suma su trabajo como diseñadora, artista visual y modelo. Todas esas disciplinas dialogan al momento de pensar una presentación integral. La imagen, la moda y lo visual funcionan como lenguajes alternativos para comunicar aquello que no siempre se dice con palabras. Existir Es Resistir no es solo una consigna: es una estética en constante construcción.
Mirar Hacia Adelante Sin Perder Honestidad
El futuro de de.human se proyecta en múltiples direcciones. Entre sus próximos objetivos están producir sus propios visuales, lanzar música original y explorar nuevas fusiones sonoras, incluyendo ritmos latinos, ambient, instrumentos en vivo y referencias al new age. También aspira a expandirse internacionalmente, con especial interés en las escenas de México, Alemania y Sudamérica.
En lo local, busca seguir formando parte de colectivos como Electric Animals, Hyper Raves, Son Letal y TMPL, mientras sueña —en grande— con compartir escenario junto a artistas como Arca, I Hate Models, Horsegiirl, Slayyyter o Panteros 666. A girl can only dream, dice, pero el camino ya está en marcha.
Si su música pudiera hablarle directamente a otras personas trans y queer que recién comienzan, el mensaje sería claro: permitirse existir y disfrutar sin remordimiento. Explorar, ocupar espacios, crear otros nuevos y romper con la martirización. La verdadera radicalidad, según de.human, está en asumir el control y avanzar con orgullo.
En cada transición, en cada golpe de bajo, su proyecto recuerda algo esencial: la pista de baile sigue siendo —y debe seguir siendo— un lugar de cuidado, afirmación y humanidad compartida.





