Strooke: Schranz, Ciencia Ficción Y Una Historia Que Empieza A Cruzar Fronteras
De trabajar como diseñador gráfico y estudiar producción por las noches a encontrar su identidad en el schranz: Strooke cuenta cómo construyó un proyecto que hoy cruza las fronteras de México.
El Descubrimiento
Cuando Isaac Romero comenzó a darle forma a Strooke, sus días transcurrían entre el trabajo como diseñador gráfico en una agencia de experiential marketing y las clases nocturnas de un diplomado de producción musical. En ese cruce empezó a experimentar seriamente con el techno, aunque su afinidad por los sonidos industriales, agresivos y energéticos venía de antes. A finales de 2024 lanzó su primer EP con Veneno y, poco después, llegaron las primeras presentaciones en clubes de México. Buscar música para aquellas sesiones terminó por modificar el rumbo del proyecto: mientras recorría SoundCloud, el algoritmo lo acercaba a producciones cada vez más fuertes, hasta que encontró “Let The Bass Kick [HAK002]”, de TRIPTYKH. Todavía recuerda ese descubrimiento como el momento en que reconoció el sonido que quería desarrollar.
“Siento que más que encontrarlo, el schranz me encontró a mí”, explica.
La transformación se trasladó de la cabina al estudio: frente al techno más lento de su primer EP, sus nuevas producciones comenzaron a ganar velocidad. Según recuerda, ese giro también hizo que más personas prestaran atención a Strooke, porque entonces percibía una presencia todavía reducida del schranz dentro de la escena mexicana.
Ciencia Ficción Y Metal
Para comprender su propuesta también hay que mirar hacia el cine. Romero se reconoce admirador de las películas de Christopher Nolan, especialmente de su manera de trabajar con el tiempo, la percepción y la realidad. Las historias de ciencia ficción y los escenarios futuristas alimentan una curiosidad que crece al observar cómo ciertas ideas antes aparentemente imposibles empiezan a incorporarse a la vida cotidiana. En su música, esa fascinación se convierte en tensión, repetición y ambientes que parecen obedecer a sus propias reglas; incluso utiliza samples o referencias vinculadas con ese imaginario cinematográfico. “Cuando empiezo una producción no pienso únicamente en cómo tiene que sonar. También imagino dónde existe ese track”, cuenta. Esa idea orienta tanto las decisiones sonoras como la dimensión visual del proyecto: ambas deben pertenecer a un mismo universo futurista y metafísico, con una relación reconocible entre lo que se escucha y lo que se ve.
Dentro de ese universo conviven el metal, el dark trap, la música industrial y el schranz, junto con referencias latinas y mexicanas que aparecen en sus edits y remixes. Vivir en Ciudad de México también interviene en el proceso: el caos, el ruido y la velocidad de la capital forman parte del entorno que absorbe y que después encuentra lugar, directa o indirectamente, en sus producciones. ¿Cómo incorporar influencias tan distintas sin perder una dirección propia? Strooke entiende esa búsqueda como un trabajo de transformación constante. “Me interesa tomar elementos de otros géneros y encontrar la manera de hacer que funcionen dentro del schranz”, señala. Por eso, no identifica su evolución con el abandono definitivo de determinadas ideas. Su desafío consiste en encontrarles una forma que pueda convivir con el resto del proyecto, sosteniendo una identidad que tenga margen para cambiar.
Your Soul Is M!ne
La frase “Your soul is m!ne” condensa la relación que busca establecer con el público. En medio de pantallas, redes sociales y estímulos que compiten por la atención, Romero la entiende como una invitación a habitar el momento: “Tu alma está aquí, conmigo, con la música y con el presente”. Esa intención también determina su manera de trabajar en cabina. Prefiere evitar una selección completamente preparada, observar lo que sucede y construir desde la energía de las personas. Su recorrido por espacios como Bajo Mundo y Brutal MX le ha permitido desarrollar esa lectura, aunque uno de sus mayores retos llegó durante el lanzamiento de Consummatum Est., el sublabel de Xame Records enfocado en bochka. La pista recibía una intensidad considerable desde temprano y su presentación ocupaba uno de los horarios estelares. En ese contexto, decidió moderar la intensidad y ofrecer una especie de respiro entre las propuestas más agresivas de quienes tocaban antes y después. “Hay que entender quién toca antes, quién viene después y qué necesita la pista en ese momento”, sostiene. Según recuerda, el cambio fue bien recibido: el público conservó la energía y permaneció hasta el final de la noche. La experiencia reafirmó una convicción que atraviesa sus sets: conectar también exige reconocer cuándo conviene dar espacio.
De Un Cumpleaños A Los Sets Internacionales
Uno de los primeros momentos en que Strooke percibió que su música estaba llegando más lejos ocurrió al abrir SoundCloud y descubrir que Clara Cuvé había comenzado a seguirlo. Después llegaron un like y un repost a su edit de “Duality”. A partir de entonces, empezó a mirar con atención los reels de la artista, esperando reconocer su trabajo dentro de alguno de sus sets. Finalmente sucedió y, según cuenta, ella terminó compartiéndolo en tres ocasiones. El apoyo de Eczodia llegó a través de otra escena cotidiana: un amigo que seguía de cerca su proyecto encontró un reel donde aparecía el remix y se lo envió de inmediato.
“Son cosas que todavía me cuesta dimensionar”, admite.
Para Romero, la repercusión de aquella producción abrió puertas dentro del techno y el schranz, pero su valor también tiene una dimensión íntima: fue el primer remix que subió a SoundCloud y lo publicó el día de su cumpleaños. Ese cruce entre una fecha personal y una respuesta inesperada convirtió el lanzamiento en uno de los recuerdos más significativos de su recorrido.
La historia de “El Biper” comenzó, en cambio, desde el otro lado de la cabina. Durante la visita más reciente de TRIPTYKH a México que recuerda en la entrevista, escuchó al artista tocar “La Fuerza”, un track con influencias latinas que le despertó el deseo de explorar una posibilidad similar desde su propio sonido. La intención de incorporar referencias mexicanas y latinas al schranz ya estaba presente; aquella escucha le dio una dirección concreta. “La idea estaba tan clara en mi cabeza que terminé el remix en menos de tres horas”, relata. Desde el inicio sabía qué elementos quería conservar y cómo llevarlos al universo de Strooke. Más adelante, STASZKØ lo tocó en Verknipt, sumando una nueva circulación internacional a su trabajo. Para el productor, ese recorrido hizo todavía más especial una pieza nacida de una intuición rápida y de una búsqueda cultural que quiere seguir desarrollando.
Aprender A Soltar También Es Producir
Esa claridad no aparece siempre, y Romero también reconoce el desgaste que puede producir trabajar demasiado tiempo sobre una idea. Después del apoyo de Clara Cuvé a “Duality” y del anuncio de la llegada de 44 Label Group a México, pasó aproximadamente tres meses desarrollando otras tres producciones que quería enviar a Cuvé y Kobosil, a quien considera uno de los referentes más fuertes del schranz contemporáneo. La expectativa terminó pesando sobre el proceso. “Las trabajé tanto que terminaron perdiendo dirección”, explica. Incluso recibió una respuesta de Kobosil, pero, al llegar el momento de enviar la música, reconoció que aquellos tracks ya no representaban lo que quería decir. ¿Cuándo insistir deja de ayudar a una obra? La experiencia lo llevó a revisar la asociación entre horas invertidas y calidad: varias de las producciones que mejor han funcionado para Strooke surgieron de ideas claras y se resolvieron con mayor rapidez. Soltar esos proyectos fue parte del aprendizaje. No descarta volver a abrirlos, aunque, si lo hace, quiere abordarlos con más seguridad y una dirección definida.
Xame Records Y La Confianza Para Salir De México
En ese proceso, su residencia en Xame Records ha sido importante tanto por el acompañamiento como por las conversaciones que le permitieron evaluar su música desde otra perspectiva. Romero considera al sello uno de los proyectos mexicanos con mayor presencia internacional y vincula esa percepción con la actividad de sus residentes y de Botelo, CEO del label. Destaca, además, una misión compartida: acercar producciones mexicanas a oyentes de otros países. Dentro de ese crecimiento sitúa la creación de Consummatum Est., liderado por Hex Carceri y ATBE, a quienes identifica como dos productores que han impulsado el bochka en México. Para Strooke, una escena con numerosos DJs también necesita fortalecer a quienes desarrollan música propia y buscan exportarla. Él mismo encontró un impulso decisivo cuando Hex Carceri y Botelo le dijeron que sus producciones tenían el nivel necesario para empezar a circular fuera del país.
“Fue esa pequeña patada de confianza que me faltaba para empezar a enviar mi música a labels internacionales y comprobar hasta dónde podía llegar el sonido de Strooke”, reconoce.
De ese respaldo surgió el paso hacia Schissma Records y DSR Digital, los sellos vinculados con esta nueva etapa de publicaciones. En la agenda que comparte para finales de octubre y noviembre figuran sus primeros tres tracks firmados con labels internacionales, un avance que también asume como parte de su compromiso con la proyección del techno mexicano.
Bootstrap Paradox Y The Unmanifest: El Tiempo, La Mente Y La Materia
Al hablar del material que define esta etapa, Romero presenta “Bootstrap Paradox”, lanzado con Schissma Records, como una exploración del bucle sonoro. Sus sintetizadores ácidos funcionan como una guía dentro de un ciclo que se transforma sin romper del todo su continuidad. La intención fue construir la sensación de permanecer en un espacio que se repite y evoluciona, evitando cortes demasiado evidentes: “El sonido va cambiando, pero siempre parece regresar al mismo punto”, explica. Por su parte, “The Unmanifest”, su EP con DSR Digital, trabaja sobre la relación entre conciencia y materia. El punto de partida consiste en imaginar la mente como una dimensión propia y el vacío como un lugar que contiene aquello que todavía no existe. La intensidad del schranz y los paisajes futuristas le permiten explorar esa frontera entre lo físico, lo mental y lo invisible. “Es probablemente uno de los lanzamientos que mejor representa el universo que quiero construir con Strooke”, afirma. Ambos trabajos permiten reconocer cómo sus intereses cinematográficos y conceptuales intervienen en decisiones concretas de producción: la continuidad, las texturas y la construcción de ambientes forman parte de la historia que quiere contar.
Isaac Romero Y La Memoria De Donde Viene
Detrás de esa mirada hacia el futuro hay una historia personal que Romero quiere mantener cerca. Empezó a trabajar a los 16 años y viene de un contexto en el que construir una carrera artística exigía un esfuerzo considerable; durante mucho tiempo, incluso comprar un par de monitores para producir representaba una dificultad económica importante. Por eso atribuye valor a cada avance y espera que su recorrido pueda conectar con personas de barrio que tienen talento, pero sienten las oportunidades demasiado lejos.
“Quiero seguir siendo esa misma persona independientemente de cuánto crezca el proyecto”, sostiene.
Esa continuidad también aparece en su disposición a escuchar, compartir consejos y recordar de dónde viene. Cuando imagina a alguien descubriendo a Strooke desde otro país, desea que encuentre una invitación a estar presente, a dejar por un momento la preocupación por lo que sigue y recuperar una conexión consigo mismo. La frase que acompaña al proyecto vuelve entonces a adquirir sentido: concentrar la atención en la música, la pista y lo que sucede ahí. En sus producciones y presentaciones busca ofrecer ese espacio, aunque dure apenas unas horas. Lo expresa con una sencillez que permite reconocer a Isaac detrás de toda la intensidad sonora: “Para los momentos difíciles siempre habrá buen schranz”.
De trabajar como diseñador gráfico y estudiar producción por las noches a encontrar su identidad en el schranz: Strooke cuenta cómo construyó un proyecto que hoy cruza las fronteras de México.
El cine de Christopher Nolan, el metal y el caos de Ciudad de México conviven en el universo de Strooke. ¿Cómo convierte esas influencias en música que juega con el tiempo, la tensión y la percepción?
“Duality” llegó a SoundCloud el día de su cumpleaños y terminó en los sets de Clara Cuvé y Eczodia. Strooke recuerda cómo su primer remix empezó a abrirle puertas dentro de la escena del techno y el schranz.
Strooke produjo su remix de “El Biper” en menos de tres horas. Después, STASZKØ lo llevó a Verknipt: una historia que revela su apuesta por integrar referencias latinas y mexicanas dentro del schranz.
Con sus primeros tres tracks firmados en sellos internacionales, Strooke abre una nueva etapa. “Bootstrap Paradox” y el EP “The Unmanifest” exploran el tiempo, la conciencia y los límites de lo tangible.




