ROCCO: De Promesa Local A…
ROCCO pasó de estudiar Derecho y organizar eventos entre amigos a construir una identidad propia dentro de la electrónica mexicana, convirtiendo una pasión reciente en un proyecto con visión internacional.
Cuando Deja De Ser Un Sueño
Hay carreras que parecen comenzar frente a una consola, aunque en realidad empiezan mucho antes. En el caso de ROCCO, el punto de partida fue una etapa completamente distinta: estudiaba Derecho en la universidad cuando un círculo cercano de amigos terminó acercándolo a la música electrónica. De aquella amistad surgió algo más grande que el deseo de aprender a mezclar. Juntos comenzaron a construir Koplæn Studios, produciendo sus propios proyectos —Smiley y ROCCO—, grabando contenido para redes sociales, registrando DJ sets para SoundCloud y YouTube y organizando eventos para un público que inicialmente pertenecía a su propio entorno. No había todavía una estructura gigantesca ni una industria esperando del otro lado; había amigos, cables, bocinas y una idea que comenzaba a tomar forma.
El verdadero quiebre apareció después del segundo evento de Koplæn. Terminada la noche, una conversación con sus compañeros fue seguida por un momento mucho más íntimo: ROCCO recuerda haber tenido una charla con Dios en la que entendió que aquello conectaba con un sueño que llevaba dentro desde pequeño. Hasta entonces podía existir la emoción de estar construyendo algo con amigos; a partir de ese momento apareció una decisión personal.
“Ya no era solo un sueño compartido entre amigos en una habitación llena de cables y bocinas”, recuerda.
La pista había respondido y, para él, esa respuesta funcionó como una confirmación: su música podía ocupar un lugar real y aquello podía convertirse en una vida.
Cambiar El Chip De Una Ciudad
Tres años después, cuando mira lo ocurrido, ROCCO no señala primero una cabina determinada ni una cifra. Habla de haber conseguido algo más difícil de medir: “cambiarle el chip a toda la ciudad”. Su lectura es que la escena local se encontraba instalada en fórmulas conocidas, con géneros similares repitiéndose en los mismos espacios y un público acostumbrado a salir casi por inercia. Koplæn Studios decidió intervenir allí. Los eventos comenzaron a pensarse desde cero, atendiendo al concepto visual, el ambiente y, especialmente, a una selección musical que buscaba colocar frente al público sonidos que todavía no tenían presencia habitual en aquellos clubes. Convencer a los espacios tampoco fue automático: primero hubo que demostrarles a sus responsables que apostar por una propuesta diferente podía funcionar.
La respuesta terminó modificando aquella dinámica. Según ROCCO, los clubes comenzaron a buscar al proyecto precisamente porque podía transformar la noche, mientras alrededor de esas experiencias nacía una comunidad más interesada y exigente con la música electrónica. ¿En qué momento organizar una fiesta deja de ser simplemente llenar un espacio y empieza a convertirse en una forma de intervenir culturalmente en una ciudad? Para él, la respuesta está justamente allí: cuando el público deja de funcionar como espectador pasivo y empieza a involucrarse con las propuestas que encuentra frente a la cabina. Esa idea explica buena parte de su evolución: ROCCO no entiende la pista únicamente como el lugar en el que demuestra técnica, sino como un espacio susceptible de cambiar hábitos, generar identidad y crear comunidad.
Dos Frecuencias
Musicalmente, su proyecto se mueve entre House, Tech House y Melodic House, aunque reducirlo a etiquetas dejaría afuera una parte importante de lo que intenta provocar. Cuando se le pide describir una noche con ROCCO sin mencionar géneros, aparecen dos palabras: energética e hipnótica. La intención es producir una inmersión lo suficientemente profunda como para funcionar como escape de la rutina. La combinación entre ritmo y melodía busca que “la mente se apague y el cuerpo tome el control”. Esa filosofía se traduce también en la forma de construir los sets. En una presentación que recuerda especialmente, dejó de escoger el siguiente track desde la técnica para empezar a leer exclusivamente la reacción de la pista. Al terminar, las luces se encendieron parcialmente y tanto el público como integrantes del servicio y del club levantaron las manos pidiendo una canción más. Para ROCCO, esa devolución colectiva resume la razón por la que continúa entrando a una cabina.
Esa capacidad de lectura adquiere formas distintas según el escenario. En clubes y rooftops aparece un ROCCO analítico, detallista y paciente, interesado en desarrollar progresivamente el viaje y aprovechar la cercanía física con quienes están frente a él. Allí, explica, la música no necesita competir por atención: debe construir la atmósfera. En fiestas de mayor escala surge la otra frecuencia: expansiva, explosiva e impulsada por la adrenalina, con el lenguaje corporal, la contundencia del track y el impacto colectivo en primer plano. No las considera personalidades contradictorias. “No son dos caras distintas, son dos frecuencias de la misma pasión: una sabe cómo enamorar despacio y la otra sabe cómo hacer explotar la noche”.
La Cabina
La dimensión de Koplæn Studios permite entender por qué su proyecto ya no puede leerse únicamente desde ROCCO como nombre artístico. El colectivo está dirigido por Jacobo Peralta, Francisco Vega, Regina Rodríguez y Rodrigo Lara, y la filosofía que describe su funcionamiento parte de repartir reconocimiento entre todas las disciplinas involucradas. Para ROCCO, quien está frente a la pista no debería absorber todo el valor de una producción: el artista visual, el diseñador y quienes trabajan detrás de escena también deben recibir proyección. La tarea de liderar pasa entonces por crear las condiciones para que diferentes perfiles alcancen su máximo nivel y para que la suma de los talentos sea superior a aquello que cada integrante conseguiría por separado. El cambio de mentalidad llegó al comprender que un único nombre artístico posee un alcance limitado, mientras que una visión compartida puede crecer mucho más allá de una sola persona.
Esa misma lógica determina a quiénes quiere cerca. No busca únicamente personas capaces de ejecutar correctamente una técnica ni toma seguidores, reproducciones o estadísticas como argumento suficiente. Habla de autenticidad, carácter, amor por el arte, sentido de comunidad y ausencia de egos tóxicos. Hay también una preocupación casi obsesiva por elementos que pueden parecer secundarios hasta que modifican por completo una noche. Uno de ellos es la iluminación. ROCCO considera fundamental la conexión con el ingeniero de luces: reducir la visibilidad en ciertos momentos puede generar una intimidad particular, conseguir que el público deje de observarse entre sí y centre su atención en la música. Cuando sonido y luces avanzan en la misma dirección, sostiene, la presentación deja de ser únicamente una sucesión de canciones para convertirse en un viaje sensorial fluido.
De Promesa Local A…
La expansión de 2026 llega sin que ROCCO quiera abandonar la identidad que permitió construir todo lo anterior. Habla de nuevas colaboraciones y proyectos capaces de elevar la experiencia de sus noches, pero rechaza la idea de perseguir tendencias únicamente para encajar.
“No estamos buscando encajar en lo que está de moda; estamos abriendo puertas para que nuestro sonido suene más fuerte y en más lugares”, plantea.
Incluso cuando describe el crecimiento evita apropiárselo individualmente: para él, los avances son consecuencia de la comunidad que se formó alrededor del proyecto. Esa filosofía convive ahora con un salto concreto: en octubre realizará una gira de dos semanas por Chile junto a Latin Order, la disquera a la que pertenece. ROCCO la define como una “prueba de fuego ambiciosa” frente a una cultura electrónica que considera particularmente exigente.
Chile también será el escenario para mostrar una versión diferente de su propuesta. La imagina analítica, perfeccionista y explosiva, acompañada por material que permaneció guardado esperando el momento adecuado para aparecer. Para él, salir de su ciudad y presentar el proyecto internacionalmente modifica la manera en que puede ser observado por el público, los sellos y la industria. Es un movimiento que obliga a preguntarse qué ocurre cuando una identidad construida dentro de una comunidad específica debe demostrar que puede comunicarse con una pista nueva, sin la familiaridad de siempre. En lugar de suavizar su propuesta para ese encuentro, ROCCO quiere llevar precisamente aquello que la definió desde el comienzo: energía, lectura del público y una narrativa capaz de adaptarse sin perder carácter.
Bang Y El Próximo Capítulo
A la gira se suma otro movimiento importante: “Bang”, su próximo lanzamiento con Spicy Market. Por ahora, ROCCO mantiene reservados los detalles musicales del track, pero el significado profesional está claro. Describe la colaboración como el paso “de ser espectador a formar parte de un catálogo de grandes artistas” a los que admira y coloca a la disquera entre aquellos objetivos que estaban presentes desde el comienzo de su recorrido. No se trata, entonces, solamente de publicar una nueva canción: para él representa entrar en uno de esos espacios que anteriormente observaba desde afuera. Chile, Latin Order, Bang y las futuras colaboraciones dibujan una etapa de crecimiento que empieza a llevar el proyecto más allá de su territorio inicial.
Romper La Inercia
Si un promotor, un club o un festival tuviera que comprender a ROCCO a través de una sola idea, él elegiría una particularmente ambiciosa:
“Apostar por ROCCO es sumarse a un movimiento que viene a romper con la inercia de la industria”.
Frente a lo que percibe como una escena saturada de fórmulas repetitivas y sonidos pensados para responder al algoritmo, propone regresar al propósito esencial de una pista de baile: conexión real, una historia, un viaje y autenticidad. Tal vez allí se encuentre el hilo que une al estudiante de Derecho que descubrió la electrónica junto a sus amigos con el artista que ahora prepara dos semanas de gira internacional. El escenario cambió, la estructura creció y las aspiraciones son mayores, pero el principio continúa siendo prácticamente el mismo: conseguir que, durante algunas horas, una habitación llena de personas deje de comportarse como individuos separados y empiece a moverse en una misma frecuencia.
ROCCO pasó de estudiar Derecho y organizar eventos entre amigos a construir una identidad propia dentro de la electrónica mexicana, convirtiendo una pasión reciente en un proyecto con visión internacional.
Koplæn Studios nació entre cables, bocinas y amigos, pero terminó transformándose en una plataforma creativa donde música, diseño, producción y comunidad conviven bajo una misma visión artística.
House, Tech House y Melodic House forman parte de su universo, pero ROCCO busca algo más: crear noches hipnóticas donde la mente se apague, el cuerpo tome el control y la pista se vuelva una sola energía.
En octubre, ROCCO llevará su proyecto a Chile durante una gira de dos semanas junto a Latin Order. Para él, será una verdadera prueba de fuego y un paso decisivo fuera de su circuito habitual.
También se prepara “Bang”, su próximo lanzamiento con Spicy Market. Un movimiento que marca una nueva etapa: dejar de mirar ciertos catálogos desde afuera para comenzar a formar parte de ellos.



