Lazer: Minimal, Pero Nunca Minimalista — Música Electrónica Desde Costa Rica
Desde la cabina hasta la pista, pasando por la fotografía, el diseño y la animación, Josué Víquez ha forjado un camino auténtico y multidimensional dentro de la escena electrónica costarricense.
Heredia Como Punto De Partida: La Contracorriente Que Forja Carácter
¿Qué puede surgir de una ciudad que no suele figurar en el mapa de la electrónica latinoamericana? La respuesta está en Josué Víquez, un DJ y creativo costarricense que encontró en la falta de ruido la oportunidad perfecta para afinar su voz. «Heredia no era el lugar más evidente para hacer música electrónica, pero justo por eso, tenía que hacerlo desde la verdadera intención», confiesa.
Con más de 20 años coleccionando música, su pasión fue primero un refugio, luego una pulsión, y finalmente, un oficio. Desde sus primeros sets en reuniones entre amigos hace 12 años, hasta tocar en clubes icónicos como Vértigo y Antik, Josué ha construido un trayecto en el que la resiliencia creativa ha sido tan importante como el beat que guía sus mezclas.
De Oyente Meticuloso A Narrador Sonoro
Antes de ser DJ, fue melómano. Antes de subir a una cabina, fue público. Ese tránsito de escucha pasiva a curaduría activa no fue inmediato, ni exento de dudas. «Sí, hubo nervios. Pero me dije: si vos sabés lo que hacés, no tenés por qué sentirte inseguro», recuerda sobre su primera noche frente al público.
Con influencias que van desde Armand Van Helden hasta rarezas que solo un coleccionista disciplinado puede desenterrar, Josué combina lo clásico y lo contemporáneo desde una perspectiva honesta. «Me atraen los tracks con intención. El arte no miente, ni el alma tampoco al expresarse», dice, mientras reconoce que su archivo mental de décadas lo ayuda a elegir joyas sin fecha de expiración.
Inside Project: El Sueño De Una Comunidad Que Se Atrevió A Crear
Uno de los capítulos más significativos en su carrera fue Inside Project, el colectivo que cofundó en Heredia y que logró pasar de organizar fiestas pequeñas a llenar la sala principal de Vértigo. “Fue como una graduación. Recuerdo la emoción cuando nos avisaron que abrirían el main. Todo ese esfuerzo como equipo valió la pena”, relata.
El colectivo también dejó huella fuera del Gran Área Metropolitana, llevando su propuesta a diferentes rincones del país y formando una microescena auténtica que resistió hasta los días más oscuros de la pandemia.
Minimal, Pero Nunca Minimalista
Aunque se le asocia con el minimal, su propuesta está lejos de ser limitada. Su oído inquieto, nutrido por años de exploración, le permite romper las barreras de género cuando una canción lo llama. “Hay canciones que trascienden el tiempo y el gusto personal. Si me toca, la comparto. Ese es mi filtro”, afirma.
En sus sets, el diseño limpio de su mirada visual —herencia directa de su experiencia como diseñador gráfico y fotógrafo— se refleja en transiciones precisas, capas sutiles y una construcción emocional que fluye con naturalidad pero nunca al azar.
Entre El Warm-Up Y El Closing: Dos Roles, Una Misión
¿Es más difícil encender la pista o darle un cierre memorable? Para Josué, cada rol tiene su complejidad narrativa. “El warm-up es como abrir un libro, hay que generar conexión sin estorbar el capítulo que sigue. El closing, en cambio, te pide sostener una energía que ya viene intensa o desgastada. Pero ahí está lo emocionante: cerrar la película con sentido”.
Y aunque disfruta ambas funciones, confiesa que el closing le permite una conexión emocional más profunda, una especie de catarsis final donde puede ser completamente él mismo.
Reinventarse En El Silencio: Lo Que Enseñó La Pandemia
Cuando los clubes cerraron y la música pareció apagarse, Josué no se detuvo. «Nunca dejé de buscar música», dice. House parties, streams, y fiestas privadas fueron los nuevos formatos donde siguió vibrando. La crisis no solo probó su amor por la música, también reforzó su comunidad. “Los que venían ya no eran solo público. Eran amigos, colegas, gente que también necesitaba esa energía”.
Ese espíritu es el que ahora impulsa su siguiente aventura.
LazerRadio: Una Frecuencia Para Conectar Sin Prisa
En los próximos meses, Josué lanzará LazerRadio, un proyecto personal en formato de radio show curado. No será solo un espacio para compartir música, sino un canal emocional. “Quiero que sea una frecuencia, un mood. No se trata solo de poner música, sino de narrar con sonido”, explica.
En LazerRadio habrá sets pensados para distintos momentos del día, con invitados que comparten su visión de respeto por la música. Será, en sus palabras, “una puerta de entrada para quien nunca me ha escuchado y un refugio sonoro para quienes ya me siguen”.
Identidad Como Camino, No Como Meta
Cuando se le pregunta qué palabra resume su trayectoria, responde sin titubear: identidad. No busca destacar, sino ser coherente. Y esa coherencia ha sido su guía, aún en momentos donde sentía que no encajaba. “Tenía que construir algo propio. Lo bueno toma esfuerzo, pero si es con sentido, siempre vale la pena”.
Y al final, ¿qué espera que alguien sienta al escucharlo por primera vez? “Movimiento, nostalgia, lucha, inspiración. Que mi música saque a la gente del piloto automático. Que los haga imaginar o recordar. Que se quede con ellos, aunque sea por una canción”.





