Krys García: “Creo Que Conocen Mi Cara, Pero No Conocen Mi…”

Después de más de 15 años entre bandas, eventos y escenarios de Costa Rica, Krys García abre una nueva etapa: construir su identidad como solista sin renunciar a todo lo que aprendió durante el camino.

Foto de Krys García: “Creo Que Conocen Mi Cara, Pero No Conocen Mi…”

¿Quién Es Krys García?

Para buena parte del público, Krys García es la cantante que aparece frente a ellos durante una noche de rock, pop, música latina o plancha. Es la voz que anima, interpreta y busca transformar un evento en una experiencia compartida. Pero detrás de esa imagen existe una trayectoria de más de 15 años en la industria del entretenimiento, atravesada por agrupaciones, escenarios de diferentes dimensiones, repertorios exigentes y una vida profesional que siempre ha avanzado en paralelo con la música.

Su historia, sin embargo, comenzó de una manera mucho menos calculada. Desde niña sentía interés por cantar y bailar, aunque durante aquellos años lo interpretaba simplemente como parte de las actividades habituales de la escuela. Fue al comenzar la secundaria cuando algo cambió. Un primo con quien vivía mostró interés por aprender guitarra y su tío le preguntó si a ella también le gustaría intentarlo. Krys comenzó entonces a tomar clases. Mientras aprendía canciones en el instrumento, empezó a cantarlas como una forma de guiarse. Su profesor escuchó algo más.

Identificó sus condiciones para el canto y comenzaron a trabajarlas. Pronto llegaron las primeras presentaciones en actividades de la secundaria y, con ellas, una ambición que empezaba a adquirir forma: algún día quería dedicarse a la música y cantar frente a miles de personas. Aquella adolescente todavía no podía conocer los escenarios que encontraría después, pero ya había descubierto algo esencial: la música podía dejar de ser solamente una afición.

De Black Dogs A Grupo Facha

Al terminar la secundaria e ingresar a la universidad, Krys decidió mantener viva esa parte de su vida. A través de excompañeros y conocidos comenzó a cantar rock clásico con Black Dogs, acumulando experiencia en eventos, restaurantes y bares de Costa Rica. El escenario empezó a convertirse en una escuela permanente.

Después apareció una oportunidad que la obligaría a salir considerablemente de su zona conocida: convertirse en cantante de Grupo Facha. Hasta ese momento, su experiencia estaba mucho más vinculada al rock. De pronto tuvo que enfrentarse a géneros como salsa, merengue, bachata y reggaetón, entre otros estilos.

Krys recuerda especialmente el proceso de formación junto a Mario Carmona, dueño de la agrupación, quien ensayó semanalmente con ella hasta considerar que estaba preparada para comenzar a trabajar en los eventos privados del grupo. Fue allí donde descubrió también la dimensión profesional de vivir de los escenarios: presentaciones todas las semanas y temporadas altas que podían alcanzar hasta cuatro eventos semanales.

Ya no se trataba únicamente de cantar bien. Había repertorios que estudiar, horarios que cumplir, públicos distintos frente a los cuales responder y una responsabilidad profesional detrás de cada contratación. La música comenzaba a exigir disciplina además de pasión.

Expresso Y Los Escenarios

Después de sentir que su ciclo con Grupo Facha había terminado y tras la pandemia, llegó otra etapa decisiva. Solón Sirias la contrató como cantante principal de Grupo Expresso, una agrupación con una importante presencia dentro del circuito de eventos de Costa Rica.

La experiencia amplió nuevamente la dimensión de los escenarios que Krys conocía. Cantó frente a públicos más numerosos y llegó incluso a alternar tarima con Bacilos durante eventos corporativos, un recuerdo que señala como uno de aquellos momentos imposibles de olvidar.

Expresso también profundizó algunas de las herramientas que hoy forman parte de su identidad. Aprendió la disciplina necesaria para estudiar repertorios sumamente variados, trabajó en educar su voz para alcanzar una mayor versatilidad y desarrolló su capacidad como animadora de públicos. Poco a poco, enfrentarse a grandes audiencias dejó de sentirse como un territorio ajeno.

Todo aquello sucedía, además, mientras sostenía otra faceta profesional. Paralelamente a su carrera musical, Krys ha mantenido un trabajo corporativo en el que se desempeña como gerente de una empresa transnacional. Compatibilizar ambos mundos la obligó a aprender a administrar el tiempo y responder a las exigencias de proyectos musicales con agendas intensas.

Versatilidad

Rock clásico, charanga, salsa, merengue, bachata, reggaetón, pop, música latina y plancha han formado parte, en distintos momentos, de su recorrido. Esa amplitud no nació necesariamente porque todos los géneros fueran parte de sus preferencias personales. Nació, en buena medida, de comprender las necesidades de cada público y de cada cliente.

“Siempre he tratado de ser versátil para cantar diferentes géneros musicales, inclusive los que personalmente no me gustan tanto pero que entiendo que son importantes para el cliente”, explica.

Interpretar covers durante años también le enseñó algo que desde afuera puede pasar inadvertido. Cada canción fue construida originalmente alrededor de las características de otro intérprete. Llevarla a una voz diferente significa entender límites, tonalidades y posibilidades propias. Krys tuvo que aprender a adaptar su instrumento para conseguir que repertorios profundamente distintos funcionaran dentro de una misma presentación.

Esa experiencia le dejó, además, un respeto especial por quienes suben a un escenario a interpretar canciones que el público conoce de memoria. Las personas saben dónde está cada frase, cada nota y cada momento importante. ¿Qué ocurre cuando quien escucha espera reconocer exactamente la emoción que recuerda? Allí comienza otra responsabilidad del intérprete.

Foto de Krys García: “Creo Que Conocen Mi Cara, Pero No Conocen Mi…”

Cantar…

Para Krys, la respuesta nunca ha consistido solamente en reproducir correctamente una melodía. Desde que tiene memoria considera fundamental interpretar y transmitir sentimientos.

Hace aproximadamente 10 años tuvo la oportunidad de producir Cuarta Pared, un programa de televisión en el que se grababan sesiones musicales de diferentes bandas emergentes de Costa Rica. Estar detrás de aquel proyecto le permitió observar de cerca a otros artistas y descubrir recursos interpretativos que terminarían incorporándose a su propia manera de cantar.

“De cada artista se aprende”, sostiene.

También recuerda el apoyo y los consejos que diferentes músicos le han brindado cuando los ha necesitado.

Su proceso frente a una canción comienza, precisamente, por intentar encontrar algo verdadero dentro de ella. Estudia el tema y busca relacionarlo con alguna situación personal que haya atravesado. La intención es que aquello que expresa sobre el escenario no sea únicamente técnicamente correcto, sino emocionalmente reconocible.

“Trato de interiorizarla con alguna situación personal que haya vivido para así transmitir de una manera 100% honesta lo que siento cuando digo cada palabra de la canción”.

Hay otra dimensión del oficio de músico que rara vez resulta visible para quien está frente al escenario: la vida personal no desaparece cuando comienza una presentación.

Krys lo comprendió de una manera particularmente dolorosa. Tras el fallecimiento de su padre, tenía un evento programado pocos días después que no podía cancelar. No se sentía bien, pero se preparó y acudió a cumplir con la presentación.

“Sonreí, animé y canté lo mejor que pude aun teniendo dolor en mi corazón.”

La experiencia transformó su manera de comprender el escenario. Lo que sucedía en su vida personal no podía trasladarse como una responsabilidad hacia el cliente que había contratado el espectáculo. Pero aquella noche también ocurrió algo inesperado: la misma música que constituía su trabajo se convirtió en una forma de terapia.

Fue uno de esos momentos en los que una frase repetida durante generaciones dentro del espectáculo dejó de ser una abstracción. El show debe continuar. No como una negación de aquello que sucede fuera de la tarima, sino como una demostración de la extraña capacidad de la música para acompañar incluso cuando quien canta también necesita ser acompañado.

Convertir Un Evento

Esa búsqueda de conexión atraviesa hoy la propuesta de Krys García. Puede presentarse como solista con pistas, en dúo acústico, en trío o con banda completa, adaptando el espectáculo a eventos corporativos, bares, restaurantes y celebraciones privadas.

El cambio de formato también modifica su preparación. Incluso la apariencia forma parte de la manera en que entra mentalmente en cada espectáculo. Para repertorios bailables suele inclinarse por colores más claros o brillantes; cuando el rock domina la noche, busca una imagen más edgy y tonos oscuros. No lo considera un detalle superficial, sino una extensión del concepto general de la presentación.

Cada evento es una oportunidad de dejar su marca tanto en lo que hace como en la manera en que lo presenta.

Pero la conexión más importante ocurre con las personas. Durante los shows identifica a quienes cantan, participan o se muestran especialmente involucrados. Después procura acercarse, saludarlos y agradecerles. Incluso intenta recordar sus rostros para reconocerlos cuando vuelven.

“Cada oportunidad de cantar frente a un público es una oportunidad que muchas personas quisieran tener”, explica. Para Krys, que alguien decida regresar a otro de sus conciertos merece ser reconocido.

Foto de Krys García: “Creo Que Conocen Mi Cara, Pero No Conocen Mi…”

Aprender A Decir Esta Soy Yo

Después de tantos años formando parte de estructuras colectivas, el desafío actual es diferente: Krys García quiere que el público conozca a Krys García.

La transición hacia una carrera solista la enfrentó con responsabilidades que antes estaban distribuidas entre músicos, representantes y equipos de trabajo. Ahora debe negociar tarifas, contratar músicos dependiendo de cada evento, resolver necesidades de sonido, coordinar repertorios y ensayos y participar en prácticamente cada detalle necesario para construir una presentación.

“Yo nunca pensé en tener que aprender de equipos de sonido, en tener que ser la que da la cara a un cliente para negociar las mejores condiciones para un evento.”

Esa independencia también modificó la manera de pensar el repertorio. Krys reconoce sus límites vocales y prefiere aceptar cuando una canción no se adapta naturalmente a sus características antes que forzar una interpretación. Para cada presentación prepara canciones principales y alternativas, buscando un equilibrio entre aquello que disfruta cantar y lo que sabe que puede conectar con el público.

Cuando alguien solicita un tema que todavía no forma parte de su repertorio, suele anotarlo. La próxima vez podría estar allí. Así, cada show también se convierte en información para construir el siguiente.

El Nombre Detrás De La Cantante

Quizás allí se encuentre el núcleo de esta nueva etapa. Después de años en agrupaciones, existe un reconocimiento visual que no necesariamente está acompañado por un reconocimiento individual.

“Creo que conocen mi cara, pero no conocen mi nombre o lo que puedo dar como solista y este es mi reto más importante”, admite.

Su objetivo es que las personas puedan verla como una opción para salir una noche y olvidarse durante algunas horas de aquello que sucede fuera del lugar. Quiere que sus conciertos permitan reír, cantar, bailar y compartir.

Construir ese nombre implica exponerse de una manera diferente. Hay días de enorme motivación y otros en los que el proceso resulta más difícil. Krys no intenta ocultar esa irregularidad. Prefiere avanzar “un día a la vez”, entendiendo que su aspiración de llegar a algunos de los eventos más importantes de Costa Rica necesitará tiempo, profesionalismo y constancia.

En ese recorrido existe también una estructura que considera fundamental: sus amigos y su familia. Son quienes la acompañan a presentaciones, apoyan el proyecto y hacen circular su nombre cuando descubren alguna oportunidad que podría convertirse en una nueva contratación. En una carrera que ahora exige aprender a defenderse individualmente, paradójicamente, ese sistema de apoyo adquiere todavía más importancia.

Los Escenarios Que Todavía Faltan

La construcción de su proyecto solista no significa abandonar todo lo anterior. Actualmente Krys continúa disfrutando su participación en Black Dogs, con una propuesta de rock clásico, y Rewind, enfocada en rock-pop de los años 90. Su intención es mantenerse cantando con ambas bandas mientras desarrolla, progresivamente, conciertos bajo su propio nombre capaces de llegar a otro tipo de público.

Y todavía quedan sueños que llevan años esperando su momento.

Uno de ellos es realizar un espectáculo acompañada por una orquesta y con repertorio variado. También quiere convertirse en una opción para abrir conciertos de artistas internacionales en grandes recintos de Costa Rica y, eventualmente, llevar su voz fuera del país.

Después de más de 15 años, quizás la pregunta ya no sea si Krys García sabe desenvolverse sobre un escenario. Ha pasado por bares, restaurantes, eventos privados, públicos numerosos, bandas de rock y agrupaciones de repertorio bailable; ha aprendido a estudiar canciones, animar audiencias, administrar tiempos y cantar incluso cuando la vida fuera de la música parecía exigir exactamente lo contrario.

La pregunta ahora es otra: ¿qué ocurre cuando toda esa experiencia deja de estar detrás del nombre de una agrupación y comienza a sostener un nombre propio?

Para Krys García, ese capítulo apenas comienza. La cantante que muchas personas ya han visto sobre el escenario quiere que ahora también sepan quién es.

Foto de Krys García: “Creo Que Conocen Mi Cara, Pero No Conocen Mi…”

Más de 15 años de escenarios construyeron la historia de Krys García. Del rock clásico a los grandes eventos en Costa Rica, hoy inicia un nuevo reto: lograr que el público conozca no solo su voz, sino también su nombre.

Grupo Facha, Expresso, Black Dogs y Rewind forman parte de un recorrido marcado por disciplina y versatilidad. Krys aprendió a moverse entre rock, pop, música latina y plancha sin perder su identidad sobre el escenario.

Pocos días después de perder a su padre, Krys tuvo que subir a un escenario y cumplir con un evento. Cantó, animó y sonrió mientras atravesaba el dolor. Esa noche entendió que la música también podía convertirse en una forma de sanar.

Convertirse en solista significó mucho más que cantar sola: negociar eventos, contratar músicos, organizar ensayos, entender equipos de sonido y asumir cada detalle de un show. Ahora, Krys García está aprendiendo a defender su propio proyecto.

El próximo sueño ya tiene forma: conciertos propios, un espectáculo acompañada por una orquesta, abrir shows de artistas internacionales y algún día cantar fuera de Costa Rica. Para Krys García, este nuevo capítulo apenas comienza.