ØWEN: El Productor Venezolano Detrás Del Beat En La Escena Urbana De El Salvador
Desde San Carlos hasta San Salvador, ØWEN ha convertido su historia en una sinfonía de beats, colaboraciones y propósito. Con raíces electrónicas y alma urbana, su música trasciende fronteras y refleja una evolución tan personal como espiritual.
De San Carlos A San Salvador: Marcado Por El Beat
Nacido en Barquisimeto, Venezuela, pero criado en San Carlos, estado Cojedes, ØWEN encontró su destino entre cables, mezcladoras y amistades que lo conectaron con su primera pasión: la música. “Desde niño tocaba en las fiestas de mis amigos, y a los 10 años ya estaba en discotecas de San Carlos”, recuerda con una mezcla de nostalgia y orgullo. Fue en ese pequeño pueblo donde un conocido, Andrés Rodríguez, le mostró el mundo de la producción musical. “Ver que él producía sus canciones y conocía a gente fuera del país fue un antes y un después”, confiesa.
Hoy, años después, aquel niño curioso se ha transformado en un DJ y productor venezolano que vive y crea en El Salvador, construyendo un puente entre ambos países a través de los sonidos del trap, reggaetón, dembow, house y drum & bass.
El Beat Que Habla Por Sí Solo
En su universo sonoro, los beats no son simples bases rítmicas, sino narradores con vida propia. “Siempre mantengo el lema de que el beat debe rapear junto al artista”, explica. ØWEN entiende la producción como una conversación, una forma de diálogo entre el ritmo y la voz.
Su primer beat nació en 2017, para un artista llamado Big Thomas. “Era algo sencillo, pero me hizo sentir orgulloso. Supe que iba por un buen camino”. Desde entonces, ha perfeccionado su estilo a través de la experimentación: fusiona la energía de la música electrónica con la cadencia del urbano, logrando una identidad que no pertenece a un solo género.
Influencias Que Marcan El Pulso
La música que rodeó su infancia sigue siendo un reflejo de lo que crea hoy. Artistas venezolanos como Calle Ciega, Chino & Nacho o Neutro Shorty dejaron una huella en su paleta sonora, junto con la música tradicional venezolana, que amplió su visión artística. “Mis beats y mis arreglos llevan ese ADN, ese saber de dónde vengo”, comenta.
A la electrónica le debe su oído experimental, pero al urbano le debe su calle y su conexión con la gente. En esa mezcla —entre el sintetizador y la percusión caribeña— ØWEN encontró su sello.
Entre Dos Culturas, Un Solo Propósito
Vivir en El Salvador significó un nuevo capítulo de aprendizaje y crecimiento. “A pesar de ser culturas distintas, aprendí cosas de ambos lugares: la creatividad, el no limitarse, el dejar el ego a la hora de crear”, explica. En tierras salvadoreñas también encontró una conexión más profunda con Dios, un elemento que hoy atraviesa su música y su manera de trabajar.
Lejos de sentirse un extranjero, ha construido respeto con disciplina. “Nunca me he mostrado débil ante esas situaciones. Dejo que mi trabajo hable por sí solo”, dice con serenidad. Su ética es clara: trabajar, avanzar y dejar que el talento abra puertas.
Un Equipo Que Representa Unidad Y Visión
En su trayecto, ØWEN no camina solo. Ha formado un equipo de artistas salvadoreños con quienes comparte una visión común: Kony Gal, Hz Bltran, CallmePolar, Diana Valens y TH_music son parte esencial de ese proyecto colectivo. “Nos une la visión de llegar más allá, el mensaje y sobre todo el disfrutar de hacer lo que amamos”.
A ellos se suman Big Thomas, Cipriani, Lylderson (de Venezuela) y Kid Gala (de Argentina). Su colaboración trasciende distancias. “Una vez tuvimos que dividirnos para dos shows distintos el mismo día; mientras unos viajaban a Usulután, otros tocábamos en San Salvador. Pero siempre nos mantenemos en movimiento. Nos representa el trabajo y la lucha”, dice ØWEN, quien repite con convicción su mantra: “Hay que guerrear.”
El Valor De Conocer Al Otro
Producir para otros implica entender su esencia. Antes de cada colaboración, ØWEN estudia las canciones y estilos del artista para potenciar su voz sin opacarla. “Si es un artista nuevo, le pregunto cuáles son sus referentes y a quién aspira a ser. Hay que conocer el terreno”, comenta. Esa metodología lo ha convertido en un aliado valioso para cantantes que buscan un sonido con identidad.
Cada sesión es también una lección: “De cada producción aprendo algo nuevo que me ayuda a futuro. Cada artista es un reto diferente.”
“Presagio”: El Nuevo Capítulo
Entre los próximos lanzamientos, ØWEN no oculta su entusiasmo por el EP “Presagio” de Hz Bltran, que verá la luz el 12 de noviembre. “Es un proyecto de trap que habla de superación y de no bajarle. Tiene voces gregorianas y arreglos orquestales que le dan un toque legendario”, adelanta. Este trabajo, asegura, marca una evolución en su forma de producir: “Me superé mucho en mis arreglos musicales. Es un paso adelante.”
Una Visión Que Va Más Allá Del Éxito
Más allá de los números y los escenarios, ØWEN tiene una meta clara: servir como instrumento de propósito. “Mi intención es conectar y servir a Dios como herramienta para su propósito. Si pasa algo grande, es gracias a Él.”
Cuando se le pregunta qué sentiría si alguien en otro país canta su beat sin saber que es suyo, sonríe: “Sería bonito, pero más que eso, es saber que el mensaje está llegando.”
Su legado, afirma, no quiere medirse en fama, sino en integridad. “Quiero que cuando escuchen mi nombre digan: ‘es una persona correcta y legal’. Eso es lo que quiero sembrar.”
ØWEN es parte de una nueva ola de productores latinoamericanos que entienden la música como un puente, no como una frontera. Su mezcla de géneros, culturas y valores lo convierte en un referente de autenticidad y trabajo constante.
Su historia demuestra que, a veces, el verdadero éxito no se mide en reproducciones, sino en el eco que deja una vida dedicada a crear con propósito. Y si algo ha dejado claro, es que ØWEN no solo produce beats: produce caminos.





