ZIRRAC: Una Promesa Hecha En EDC Que Busca Convertirse En Realidad
Desde Culiacán y con una esencia marcada por el House, el Techno y la conexión humana, Jorge Carrizales —mejor conocido como Zirrac— construye una propuesta donde la energía, la emoción y la autenticidad pesan más que cualquier tendencia.
Pocos artistas logran transmitir una identidad genuina desde el primer contacto. En el caso de Jorge Carrizales, mejor conocido como Zirrac, la autenticidad no parece una estrategia de marketing: parece parte natural de su personalidad.
Su nombre artístico nació de algo tan simple como invertir su apellido. Carrizales/Selazirrac. Una ocurrencia entre amigos terminó convirtiéndose en una marca personal que hoy lo acompaña arriba y abajo de la cabina. Sin embargo, detrás de ese nombre existe una historia construida a partir de apoyo, perseverancia y pasión genuina por la música electrónica.
“Mis amigos fueron los primeros en apoyarme en todas y cada una de las decisiones que he tomado”, cuenta el DJ originario de Culiacán, México, recordando cómo ese círculo cercano terminó siendo una pieza clave en su evolución artística. Antes de enfocarse profesionalmente en la música, Zirrac incluso formó parte de un grupo de breakers, una etapa que también alimentó su conexión con el ritmo, el movimiento y la cultura urbana.
Todo DJ tiene una canción
Como muchos DJs de su generación en Latinoamérica, uno de sus primeros acercamientos con la electrónica llegó gracias a programas televisivos como EMPO, referencia obligada para quienes descubrieron el género durante la explosión global del dance music en los años 2000.
Aquellos momentos frente a la televisión siguen vivos en su memoria. No solamente como recuerdos nostálgicos, sino como detonantes emocionales que todavía forman parte de sus sets actuales.
“Hay canciones que me recuerdan muchísimo a esa etapa y todavía las sigo poniendo cuando toco”, explica. “Todo DJ tiene una canción que le recuerda un momento feliz o icónico, y cuando vuelvo a escuchar ciertas canciones siento que voy por el camino correcto”.
En una época donde la inmediatez domina gran parte de la industria musical, Zirrac parece aferrarse a algo distinto: la capacidad emocional de una canción para permanecer intacta con el paso del tiempo.
“Ese disco me incorporó completamente a la música electrónica”
Hablar de los inicios musicales de Zirrac inevitablemente lleva a un nombre clave: David Guetta. Su primer disco de música electrónica fue One Love, álbum que marcó a toda una generación y que para él representó mucho más que una simple compra musical.
“Ese disco me incorporó completamente a la música electrónica”, recuerda. “He visto a David Guetta en vivo varias veces y escuchar esas canciones todavía me provoca exactamente la misma sensación. Incluso llegué a llorar escuchándolas en vivo”.
Para el DJ sinaloense, ese álbum le permitió comprender algo fundamental sobre la música: el verdadero poder de transmitir emociones colectivas. Más allá de la técnica o la producción, descubrió que ciertas canciones logran conectar con distintas generaciones sin perder vigencia.
Y quizás ahí se encuentra una de las claves de su propuesta actual. Dentro de sus influencias aparecen sonidos de House, Tech House, Afro House, Latin House, Organic, Deep, Nu Disco y ritmos funky que buscan provocar precisamente eso: conexión emocional.
La Evolución
Aunque actualmente suma más de seis años dentro de la escena, Zirrac asegura que la esencia con la que comenzó sigue intacta. Lo que sí ha cambiado —admite— es la experiencia para leer al público, comprender los tiempos de un evento y entender cómo construir una narrativa musical dependiendo del espacio y la energía de la gente.
“Siempre he sido el mismo desde el primer evento hasta el último”, afirma. “La felicidad y la energía nunca cambiaron. Lo que sí mejoró fue la manera de tocar y entender a la gente”.
Y es precisamente ahí donde aparece una de sus reflexiones más interesantes sobre el rol del DJ moderno. Para él, mezclar canciones no basta.
“Mezclar música no te convierte en DJ. Saber manejar al público requiere percepción atmosférica, gestión del tiempo y entender que la música debe hacernos felices a todos.”
La frase resume gran parte de su filosofía artística. Zirrac entiende la cabina como un espacio emocional antes que técnico. Un lugar donde el DJ no solamente selecciona tracks, sino que interpreta estados de ánimo, momentos y atmósferas.
El Verdadero Trabajo Detrás De La Cabina
En tiempos donde abundan clips virales de DJs en redes sociales, Zirrac insiste en que el verdadero desafío sigue siendo conectar con la pista de baile en tiempo real.
“Muchos creen que un DJ solamente le da play a una playlist”, comenta entre risas. “Pero entender una pista es algo totalmente distinto. Ningún evento es igual a otro”.
Para él, cada presentación implica una preparación diferente. No importa si se trata de un club, un restaurante, un evento deportivo o una fiesta privada: la música debe adaptarse al contexto y no al revés.
Ese enfoque explica también por qué su propuesta musical se mueve entre tantos subgéneros. Mientras el Techno le aporta fuerza y oscuridad, el House representa su lado más alegre, dinámico y bailable.
“Quiero que la gente la pase bien y sienta la misma energía que yo siento cuando estoy tocando”, asegura.
Culiacán
Crecer musicalmente en Culiacán también moldeó parte importante de su identidad. En una ciudad donde históricamente los espacios nocturnos estuvieron dominados por el reggaetón y la música comercial, apostar por el House no siempre fue el camino más sencillo.
Sin embargo, Zirrac considera que la escena comenzó a transformarse poco a poco.
Según explica, géneros como el Organic House, el Latin House o el Deep House encontraron nuevos espacios en restaurantes, coffee parties, eventos deportivos y experiencias más relajadas donde la música electrónica funciona como una atmósfera y no necesariamente como un elemento explosivo de fiesta.
“La gente se está adaptando mucho al House porque es una música versátil y muy disfrutable”, señala. “No siempre necesitas estar en un antro para conectar con ella”.
La visión resulta interesante porque refleja una evolución cultural dentro de la escena local. El House ya no aparece únicamente ligado al club nocturno: ahora también forma parte de experiencias gastronómicas, reuniones sociales y espacios más íntimos.
La Importancia De Los Amigos, La Familia Y La Motivación
Si hay algo que atraviesa constantemente el discurso de Zirrac es la gratitud hacia las personas que lo rodean. A lo largo de la conversación, amigos y familia aparecen repetidamente como el soporte emocional más importante de su carrera.
Incluso en momentos donde ciertos seres cercanos no pueden asistir a sus presentaciones, los mensajes posteriores terminan convirtiéndose en combustible emocional para seguir adelante.
“Siempre recibo mensajes de felicitaciones o de motivación. Eso me impulsa muchísimo a seguir haciendo lo que amo”, explica.
En una industria donde la validación suele medirse en números, reproducciones o seguidores, el DJ parece encontrar fuerza en algo mucho más cercano: el apoyo humano.
Cuando se le pregunta cuál ha sido el reto más grande de su carrera, la respuesta llega rápidamente: encontrar una identidad propia.
“Todos dicen que los DJs son iguales, entonces tienes que demostrar qué estás ofreciendo diferente”, reflexiona.
También admite que enfrentarse a públicos cada vez más grandes representó un desafío personal importante. Pasar de tocar para unas cuantas personas a enfrentar escenarios con cientos o miles de asistentes implicó aprender a controlar nervios, presión y expectativas.
Aun así, insiste en que su mayor competencia sigue siendo él mismo.
“El mayor rival que puedo tener soy yo”, afirma. “Tú contra tú. Esa es la verdadera competencia”.
La frase deja ver una mentalidad enfocada más en la evolución personal que en la rivalidad constante dentro de la escena electrónica.
Una Promesa Hecha En EDC Que Busca Convertirse En Realidad
Entre risas y anécdotas aparece también una historia que resume perfectamente el espíritu aspiracional de Zirrac. Hace poco, junto a su amigo y DJ Rubén León, conocido como Crank Nite, grabó un video durante EDC México prometiendo que en tres años estarán tocando ahí.
Lo que comenzó como un juego terminó convirtiéndose en una meta real.
“No es un reto, es una promesa”, asegura.
Mientras tanto, continúa desarrollando contenido, conectando con otros artistas y expandiendo su red dentro de la industria. Recientemente incluso entrevistó a un DJ que llegó a tocar en Australia, experiencia que le permitió entender cómo la música electrónica puede abrir puertas mucho más allá de cualquier frontera.
Y aunque el futuro todavía está escribiéndose, hay algo que parece claro: Zirrac no pretende construir un personaje artificial ni seguir fórmulas vacías. Su propuesta gira alrededor de algo mucho más simple —y probablemente más difícil de fingir—: disfrutar la música como si cada presentación fuera la primera.
Porque si algo define hoy a Jorge Carrizales es precisamente eso: una energía genuina que transforma cada set en una celebración compartida.


