RODAX: «Siempre la música ha sido mi escapatoria y mi lugar seguro»
Desde los primeros acordes de una guitarra en la secundaria hasta los escenarios underground de la Ciudad de México, Rodax ha construido un proyecto donde la música funciona como refugio, energía y punto de encuentro. Entre el techno, el open format y una visión auténtica de la escena electrónica, su historia es la de un artista que sigue apostando por sus sueños.
"Siempre la música ha sido mi escapatoria y mi lugar seguro"
Lo que comenzó como una simple escapatoria en la secundaria terminó convirtiéndose en el proyecto de vida de Rodax. Entre guitarras, mezclas y escenarios, encontró en la música un lugar seguro que hoy comparte con miles de personas.
Para algunos artistas, la música es una pasión. Para otros, una profesión. Para Rodrigo Escotto, mejor conocido como Rodax, ha sido ambas cosas y algo más: un refugio personal. Antes de pensar en escenarios, festivales o producciones propias, encontró en la música un espacio donde el ruido del mundo desaparecía.
«Siempre la música ha sido mi escapatoria y mi lugar seguro», afirma el DJ mexicano. Al recordar uno de los momentos más importantes de esa conexión, vuelve a su etapa escolar, cuando comenzó a tocar guitarra durante la secundaria.
«Cuando aprendí a tocar guitarra me acuerdo que al tocar solo me concentraba en la música y todo lo demás no importaba», recuerda.
Aquella sensación de desconexión y enfoque absoluto terminó convirtiéndose en el punto de partida de una relación que años después definiría el rumbo de su vida.
Rodax descubrió que un DJ no solo pone canciones: crea conexiones. Desde raves underground hasta eventos internacionales, aprendió a leer al público y transformar cualquier pista en una experiencia inolvidable.
"Realmente quise empezar antes, pero por una u otra razón no se pudo. Cuando empecé a mezclar ya tenía claro que quería vivir de la música. Sabía que no sería fácil, pero tenía que intentarlo."
Aunque comenzó a mezclar formalmente a los 20 años, la inquietud por dedicarse a la música venía de mucho antes. Para Rodax, el inicio de su carrera no fue un descubrimiento repentino, sino una decisión consciente.
Esa convicción continúa guiando su recorrido. Actualmente cursa estudios de DJ y Producción en El Bedroom, donde complementa la experiencia adquirida en escenarios con formación técnica y profesional.
Sin embargo, el aprendizaje no ha ocurrido únicamente en las aulas. La evolución de Rodax también se ha construido a partir de la experiencia práctica, la observación y el crecimiento artístico.
«Cuando empecé me gustaba mucho el techno, pero realmente no sabía de subgéneros, tonalidades o vibras. Solo mezclaba canciones que me gustaban. Con el tiempo aprendí sobre curaduría musical, lectura de público y toma de decisiones.»
La Versatilidad
En una industria donde muchas veces se exige especialización, Rodax ha encontrado valor en la diversidad sonora.
Cuando muchos artistas buscan encasillarse en un solo género, Rodax apostó por la versatilidad. Techno, house, reggaetón y open format forman parte de una propuesta que rompe límites y conecta con públicos distintos.
Aunque el Techno ocupa un lugar central dentro de su propuesta, también se mueve con naturalidad entre géneros como Tech House, Reggaetón, House, EDM y formatos abiertos.
Lejos de verlo como una contradicción, considera que esta amplitud le ha permitido crecer como artista y comprender mejor a distintas audiencias.
Uno de los mayores desafíos de su carrera ha sido precisamente definir la identidad de su proyecto.
«Hubo un momento en que quería enfocarme únicamente en techno y sus variantes. Pero empezaron a llegar oportunidades en otros géneros y decidí abrirme al open format. Es algo que también disfruto mucho y me ha dado otras perspectivas sobre los eventos y el público.»
Esta apertura le permitió descubrir una habilidad fundamental para cualquier DJ: leer correctamente la pista de baile.
«El open format es el género que más me ha enseñado sobre eso, porque vas cambiando entre distintos estilos y tienes que mantener a la gente conectada durante toda la noche.»
"Principalmente veo si la gente está bailando. Cuando la gente baila es porque lo está disfrutando."
Si existe una palabra que define el proyecto de Rodax, probablemente sea conexión.
Para él, un buen set no se mide únicamente por la selección musical, sino por la capacidad de generar una experiencia compartida.
«Principalmente veo si la gente está bailando. Cuando la gente baila es porque lo está disfrutando.»
Su visión quedó especialmente marcada durante una convención corporativa realizada en Jamaica, cuando aún trabajaba dentro de una agencia especializada en eventos.
Los DJs contratados no estaban logrando conectar con la audiencia y una de las responsables del evento decidió pedirle ayuda.
«Afortunadamente llevaba mi USB con música open format. Empecé a tocar y la gente reaccionó increíble. Terminé tocando durante toda la convención en diferentes espacios.»
Aquella experiencia confirmó algo que ya intuía: la música tiene la capacidad de unir personas incluso cuando provienen de contextos completamente distintos.
Techno Y Euforia
Su participación en un rave llamado Agujero Negro marcó un antes y un después. Un escenario repleto, visuales impactantes y una conexión total con la audiencia le demostraron que estaba cada vez más cerca de sus metas.
Cuando construye un set de techno, Rodax busca provocar una reacción física y emocional inmediata.
«Intento compartir energía y euforia, que la gente sienta cada kick.»
Pero cuando explora terrenos como el reggaetón o los formatos abiertos, la intención cambia.
«Ahí busco más el baile y que la gente cante. Me gusta meter música old school para que recuerden otras épocas, fiestas y momentos de sus vidas.»
Esa combinación entre intensidad y nostalgia ha sido una de las claves para conectar con públicos diversos.
Entre todos los escenarios que ha vivido hasta ahora, hay uno que ocupa un lugar especial.
Se trata de su participación en un rave llamado Agujero Negro, una experiencia que considera uno de los momentos más importantes de su trayectoria.
«El lugar estaba lleno, conecté muchísimo con la gente, los visuales estaban increíbles y todo se alineó. Fue un conjunto de cosas que hicieron de ese set algo muy especial.»
Anti Rave Rave Club
La historia de Rodax también incluye una faceta comunitaria.
Junto a Iván Palacios (Sad Boy) creó el colectivo Anti Rave Rave Club, un proyecto pensado para abrir espacios a artistas emergentes dentro de la escena electrónica mexicana.
Aunque actualmente la iniciativa permanece en pausa, la idea sigue viva.
«Lo hicimos cuando ambos estábamos empezando. Por cuestiones de oportunidades y otras circunstancias el proyecto quedó prácticamente detenido, pero me gustaría retomarlo algún día.»
La motivación detrás de la propuesta surgió precisamente de las dificultades que enfrentan quienes intentan abrirse camino en la industria.
«Hay muchísimo talento en México. El problema es la saturación de la escena. Muchos artistas emergentes no saben por dónde empezar y muchas veces tampoco reciben oportunidades.»
Su objetivo sigue siendo el mismo: crear plataformas donde nuevos talentos puedan mostrar su trabajo y comenzar a construir experiencia.
"La parte económica y los tiempos han sido lo más complicado. Muchas veces tenía que dividirme entre el trabajo, las clases y los eventos."
Detrás de cada presentación existe una realidad que pocas veces se ve desde el público.
Además de desarrollar su carrera como DJ, Rodax trabaja como Meeting Planner en eventos corporativos, una responsabilidad que ha implicado equilibrar horarios, compromisos y formación profesional.
«La parte económica y los tiempos han sido lo más complicado. Muchas veces tenía que dividirme entre el trabajo, las clases y los eventos.»
A ello se sumaron inseguridades comunes en cualquier artista emergente.
«Tuve que vencer el miedo al qué dirán, los nervios de equivocarme en una mezcla o pensar que a la gente no le gustaría mi set. Después entiendes que hay días buenos y malos y que todo suma experiencia.»
Incluso las críticas más incómodas terminaron ayudándolo a crecer.
«Me dijeron que trabajara más la curaduría musical y que experimentara con efectos porque mis sets sonaban planos. En ese momento fue difícil escucharlo, pero me ayudó muchísimo.»
La Meta Sigue Siendo Global
A pesar de los cambios que ha experimentado su proyecto, la visión de futuro permanece intacta.
Rodax sueña con llevar su música a escenarios internacionales y presentarse con producciones propias frente a miles de personas.
Entre sus referencias aparecen nombres como Maddix, cuya estética acid techno ha influido directamente en sus gustos de producción; James Hype, por su filosofía de trabajo y perseverancia; y el rapero mexicano Gera MX, con quien imagina crear una canción cargada de emociones y narrativa.
Mientras tanto, trabaja en uno de los pasos más importantes de su carrera: el lanzamiento de música original.
«Ya estoy trabajando para sacar mis canciones y poder tocarlas en vivo.»
Se trata de un momento especialmente esperado, ya que permitirá mostrar una faceta que todavía permanece en desarrollo dentro de su proyecto artístico.
Cuando se le pide imaginar una noche perfecta en el futuro, la respuesta llega con una claridad sorprendente.
Visualiza un escenario enorme, visuales impactantes, pirotecnia, miles de personas y un set de Acid Techno construido exclusivamente con música producida por él.
«Me gustaría empezar con un intro muy loco, que la gente aplauda desde el principio y que todo el mundo esté prendido durante el set. Que al terminar todos griten: otra, otra.»
Es una imagen que resume perfectamente el espíritu de Rodax: perseverancia, pasión y conexión.
Porque si algo ha definido su historia desde aquellos días de guitarra en la secundaria hasta los escenarios actuales, es la búsqueda constante de ese lugar seguro que encontró en la música.
Y si algún día alcanza cada una de las metas que hoy persigue, probablemente seguirá compartiendo la misma intención con quienes estén del otro lado de la cabina.
«Me gustaría que las personas encontraran en mi música su lugar seguro. Que por unos minutos puedan olvidarse de todo y conectar con ellas mismas.»
Lo que comenzó como una simple escapatoria en la secundaria terminó convirtiéndose en el proyecto de vida de Rodax. Entre guitarras, mezclas y escenarios, encontró en la música un lugar seguro que hoy comparte con miles de personas.
Rodax descubrió que un DJ no solo pone canciones: crea conexiones. Desde raves underground hasta eventos internacionales, aprendió a leer al público y transformar cualquier pista en una experiencia inolvidable.
Cuando muchos artistas buscan encasillarse en un solo género, Rodax apostó por la versatilidad. Techno, house, reggaetón y open format forman parte de una propuesta que rompe límites y conecta con públicos distintos.
Su participación en un rave llamado Agujero Negro marcó un antes y un después. Un escenario repleto, visuales impactantes y una conexión total con la audiencia le demostraron que estaba cada vez más cerca de sus metas.
Detrás de cada presentación hay sacrificios, críticas y desafíos invisibles. Hoy, mientras trabaja en su música original, Rodax mantiene intacto el sueño de escuchar a miles de personas pedir una canción más al final de su set.



