ODYSSEUS: Presenta ODYSSÉE VOL. II

Con ODYSSÉE VOL. I, lanzado en marzo de 2025, comenzó un viaje de autodescubrimiento a través de seis canciones. Ahora, ODYSSÉE VOL. II lleva esa historia hacia un territorio más profundo: la dualidad humana.

Foto de ODYSSEUS: Presenta ODYSSÉE VOL. II

Después de atravesar una primera etapa marcada por la búsqueda, el aprendizaje técnico, las cabinas, los colectivos, los clubes y dos EP que funcionan como capítulos de una misma historia, Ulises Miranda parece haber encontrado algo más importante que una fórmula para producir música: una manera de entender su propia identidad.

Su mensaje para otros artistas independientes nace precisamente de esa experiencia. “Confíen ciegamente en su intuición y sean leales a ustedes mismos”, aconseja. No a un colectivo, no a una industria, no a un manager, no a un algoritmo, sino a la propia visión. Para él, la autenticidad es uno de los elementos más valiosos que posee una persona y también uno de los primeros que puede perderse cuando se persigue una idea equivocada del éxito.

Quizá por eso la palabra odisea continúa teniendo tanto sentido para este proyecto. No se trata únicamente de llegar a un destino, sino de atravesar todo aquello que ocurre durante el viaje y regresar transformado. ODYSSEUS comenzó buscando un camino dentro de la música y terminó encontrando un territorio mucho más amplio: el de la sensibilidad, la creatividad y el autoconocimiento. “La sensibilidad del ser humano” es, finalmente, aquello que Ulises Miranda quisiera que alguien descubriera al conocer a ODYSSEUS. Y ahora, con ODYSSÉE VOL. II como cierre de esta primera travesía, la pregunta ya no es hacia dónde termina el viaje, sino qué nueva tierra está preparando para sembrar.

El Regreso A Casa

Hay artistas que encuentran su camino desde el primer intento y otros que necesitan alejarse de aquello que realmente aman para comprender cuánto significa. La historia de Ulises Miranda, conocido artísticamente como ODYSSEUS, pertenece a la segunda categoría. Su trayectoria dentro de la música electrónica comenzó formalmente en 2021, pero la relación con el sonido venía de antes, atravesada por una formación académica en ingeniería acústica y por una curiosidad que nunca dejó de crecer. Hoy, desde Toluca, México, su proyecto se mueve entre el Nu Disco, House, Deep House, Indie Dance, Tech House y Techno, pero reducirlo a una lista de géneros sería ignorar la dimensión más importante de su propuesta: la música como herramienta de exploración personal.

Estoy en el capítulo de regresar a casa”, explica Ulises al hablar del momento actual de ODYSSEUS. Para él, esa casa no es solamente un lugar físico, sino la música y la creatividad. El concepto de regreso tiene además una dimensión íntima: Miranda reconoce que durante un periodo de su vida siguió ideas previamente establecidas sobre quién debía ser y qué debía hacer. La ingeniería acústica llegó, en parte, por el deseo de complacer a su familia y por la expectativa de conseguir un empleo “normal”. Sin embargo, el sonido terminó convirtiéndose en el puente que lo conduciría hacia otro destino. “La música no siempre fue mi vocación, pero siempre estuvo presente como una brújula”, afirma. La metáfora no podría ser más apropiada para un proyecto cuyo propio nombre remite a un viaje.

La Ciencia Y El Misterio Del Sonido

Antes de consolidarse como DJ y productor, Miranda encontró en la ingeniería acústica una manera de acercarse al fenómeno que más despertaba su curiosidad: el sonido. Desde 2020 comenzó a tomar cursos y diplomados en el Centro Educativo en Tecnología Arte y Multimedia (CETAM), desarrollándose progresivamente como DJ digital, productor de música electrónica y músico a nivel técnico. Esa preparación permanece presente en su manera de trabajar. Para Ulises, comprender la música desde un punto de vista técnico no significa sacrificar la emoción, sino ampliar las herramientas disponibles para expresarla.

“El sonido en sí mismo es un fenómeno bellísimo”, sostiene.

Destacando su relación con las vibraciones, las frecuencias y la armonía. En ese territorio donde ciencia y sensibilidad se encuentran aparece una de las características centrales de su filosofía: la técnica no debe competir con la creatividad, sino servirla.

Su formación también modificó su manera de entender una sesión frente al público. Los primeros warm ups de ODYSSEUS ocurrieron en Carlota Metepec, una experiencia que Miranda considera fundamental para comprender el oficio. “Para un DJ, su mejor escuela es una pista vacía”, sentencia. En ese escenario aparentemente sencillo aprendió a leer la energía de una sala, dosificar la intensidad y construir una experiencia desde sus primeros compases. Para él, un warm up tiene algo de ritual: el DJ debe atraer sutilmente la atención, preparar el ambiente y entender que no se trata de demostrar cuánto puede hacer, sino de saber cuánto necesita hacer la música en ese momento.

Escena

El recorrido continuó en el espacio cultural Valéxico, particularmente a través de los proyectos La Sala y Centro 802, donde ODYSSEUS compartió cabina con nombres de la escena local como JAVS, Diego de Alba, Picazo, EP, Gozyc, Low-F, Ser Creativo y Unmade, entre otros. También participó y colaboró con el colectivo Party Houze en Toluca y Metepec. Más recientemente, su actividad se vinculó con Wadafilter Rec y con Sótano Club, Metepec, donde se ha consolidado como DJ recurrente. Para Miranda, todos esos espacios tienen algo en común: demuestran que la música siempre encuentra una forma de existir cuando existe gente dispuesta a escucharla y compartirla.

La experiencia de compartir cabina con artistas a quienes admiraba antes incluso de comenzar su propia carrera también dejó enseñanzas importantes. Sin embargo, curiosamente, Ulises no señala una conversación específica como el momento decisivo. Prefiere hablar de la observación. Mirar cómo trabajan otros DJs, reconocer sus virtudes y también sus errores le permitió construir su propia perspectiva. Esa mirada crítica hacia el oficio también aparece en su relación con la pista: cuando recuerda aquella primera presentación en un horario importante, con el público permaneciendo durante todo su set, habla de nervios, pero también de una transformación. Allí descubrió de manera tangible lo que significa contar historias frente a una audiencia. “La música siempre es la protagonista”, afirma. El DJ, desde su perspectiva, es apenas el canal encargado de guiar e intensificar la experiencia.

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Bailar Como Una Forma De Estar Vivo

¿Qué espera ODYSSEUS que quede después de una noche de música? No necesariamente el nombre de una canción o una mezcla particularmente compleja. Su objetivo es mucho más emocional. Quiere que las personas recuerden sus propias emociones, que puedan asociar una canción con una mirada, un baile, una experiencia intensa o una noche que terminó llevándolos al éxtasis. La pista de baile aparece así como un espacio de memoria.

“Que recuerden que estaban vivos mientras se perdían en la música y la pista de baile”, explica.

Esa concepción también define las emociones que busca provocar en sus sets. Para Miranda, bailar puede convertirse en una forma de meditación en movimiento, una manera de tomar conciencia del propio cuerpo y dejar que el instinto responda al sonido. Le interesa que las personas puedan sentirse libres, incluso sensuales, sin la necesidad de demostrar nada ante los demás. “Simplemente que sean ellos mismos”, resume. Esa idea resulta especialmente significativa en un proyecto que, con el tiempo, ha comenzado a utilizar la pista de baile no solamente como destino, sino como espacio de introspección.

ODYSSÉE VOL. I: La Primera Travesía

En marzo de 2025, ODYSSEUS dio uno de los pasos más importantes de su trayectoria con el lanzamiento de ODYSSÉE VOL. I, su primer proyecto como productor independiente. El EP reunió seis canciones inéditas en las que convergieron sus influencias como DJ y su propia identidad artística. Algunas de aquellas composiciones tuvieron una primera vida dentro de un set especial grabado y editado por Ksa.rek, colectivo y agencia de booking con sede en Ciudad de México. Actualmente, el EP se encuentra disponible en plataformas digitales.

Pero ODYSSÉE VOL. I era mucho más que una colección de canciones. Su concepto estaba ligado al autodescubrimiento. La portada, con un velero perdido en medio del océano, establecía una referencia directa al poema de La Odisea y servía como representación de una búsqueda interior. En el recorrido musical aparecían emociones y experiencias capaces de modificar la percepción de quien las atraviesa: el enamoramiento, el desapego, lo sagrado, el éxtasis, la creatividad y también el momento de tocar fondo. “Todo eso ayuda a develar nuestra verdadera máscara”, explica Ulises. La producción se convirtió entonces en una forma de narrar un viaje que, en realidad, también estaba ocurriendo dentro de su propio creador.

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La Identidad Como Declaración De Principios

Para Miranda, comenzar a producir sus propias canciones fue también una declaración de principios. En una escena donde reconoce que existen cada vez más DJs y productores, observa un fenómeno que considera inevitable: la repetición de fórmulas y sonidos impulsados por tendencias y contenidos virales. Su respuesta no consiste en proclamarse diferente o superior, sino en defender una idea más sencilla y, al mismo tiempo, más difícil de sostener: ser fiel a la propia identidad.

“No trato de decir que mi música sea original y diferente, porque no lo es; simplemente obedece a mi propia identidad y mi personalidad”, señala.

Esa honestidad atraviesa su proceso creativo. Cuando una maqueta tiene “alma”, decide desarrollarla; cuando una idea no logra transmitir lo que busca, prefiere abandonarla y comenzar otra. La técnica aparece nuevamente como una herramienta y no como un fin. Su formación le permite comprender el lenguaje musical, pero es la intuición la que determina cuándo una idea merece convertirse en canción.

ODYSSÉE VOL. II: La Dualidad

El siguiente capítulo llegó con ODYSSÉE VOL. II, su segundo EP, estrenado recientemente y concebido como la conclusión del viaje iniciado en el primer volumen. Esta vez, el eje conceptual se desplaza hacia la dualidad humana, con especial atención a la feminidad observada desde una perspectiva masculina. El proyecto reúne siete canciones y se construye alrededor de pares aparentemente opuestos: bien y mal, creación y destrucción, verdad y mentira, masculino y femenino, terrenal y divino.

Lo interesante es que el concepto no nació como una fórmula preconcebida. De hecho, Miranda comenzó trabajando algunas maquetas que ya tenía preparadas después de lanzar el primer volumen, pero terminó descartando varias porque no encontraba en ellas la esencia que buscaba. Dos sobrevivieron. El resto nació nuevamente frente a su teclado. Entre esas nuevas composiciones apareció “Queen Mother”, una pieza que terminó siendo fundamental para el desarrollo del EP. A partir de allí, el proceso adquirió un carácter orgánico. Primero llegó la música; después apareció el concepto. Cuando las canciones estuvieron terminadas y los títulos definidos, Ulises pudo observar el proyecto completo como quien finalmente arma un rompecabezas. “Todo cobró sentido”, recuerda.

Feminidad

Uno de los aspectos más particulares de ODYSSÉE VOL. II es su búsqueda de una identidad femenina y, en algunos momentos, andrógina, sin depender necesariamente de palabras o conceptos explícitos. Miranda explica que esa sensación surge de elementos estrictamente musicales: el tempo, la instrumentación, el ritmo, la cadencia de las melodías, las voces y la sensación producida por cada sonido.

La comparación que utiliza resulta reveladora: lo describe como percibir una fragancia. No siempre conocemos sus componentes exactos, pero podemos reconocer si una esencia se siente femenina, masculina o unisex. Algo similar ocurre en su música. La dualidad no solamente habita en las ideas que inspiraron el EP, sino también en su arquitectura sonora. Y lo más interesante es que el propio artista no fue completamente consciente de ello durante la producción. La vida cotidiana de Ulises, sus experiencias y la observación de su entorno terminaron alimentando naturalmente la obra. Para él, explorar esos polos de la naturaleza humana es una forma necesaria de conocerse a uno mismo.

Una Primera Etapa

Mirando ambos volúmenes como una sola obra, ODYSSEUS entiende su evolución a través de una imagen tomada de la naturaleza: el ciclo de vida de una planta, particularmente el maíz. Primero se prepara la tierra, luego se siembra, se cuida la planta, se enfrenta el daño, sobreviven las más fuertes y finalmente llega la cosecha. Pero incluso esa cosecha tiene un propósito: aquello que queda puede convertirse en abono para comenzar nuevamente el ciclo.

“Hoy, me encuentro en esa etapa de agradecimiento y de convertirme en abono para mi próximo capítulo”, afirma.

La frase resume buena parte de su momento actual. ODYSSÉE VOL. II no representa únicamente el cierre de una serie de lanzamientos; para su creador, simboliza el cierre de una etapa de crecimiento y la preparación para algo que todavía no tiene forma definitiva.

Y precisamente allí aparece el futuro. ODYSSEUS imagina la posibilidad de llevar su repertorio a un formato live, explorar la creación de música para cine, desarrollar profesionalmente otra de sus pasiones, la escritura, y experimentar con la producción visual, un terreno que recientemente comenzó a descubrir. No hay todavía un calendario definido para esos caminos, pero sí una certeza: el impulso creativo permanece intacto. Cuando piensa en lo que quisiera que quedara de ODYSSEUS dentro de diez años, responde con dos palabras: “la supervivencia” y “el impulso por crear”.

Foto de ODYSSEUS: Presenta ODYSSÉE VOL. II

ODYSSEUS convirtió su trayectoria en una verdadera odisea: de la ingeniería acústica a las cabinas de Toluca, encontró en la música el camino de regreso a su esencia y una nueva forma de entender la creatividad.

Para Ulises Miranda, una pista vacía puede ser la mejor escuela. Su filosofía como DJ parte de leer la energía, construir un ritual y lograr que cada persona recuerde sus propias emociones mucho después de abandonar la pista.

Con ODYSSÉE VOL. I, lanzado en marzo de 2025, comenzó un viaje de autodescubrimiento a través de seis canciones. Ahora, ODYSSÉE VOL. II lleva esa historia hacia un territorio más profundo: la dualidad humana.

Siete canciones exploran el bien y el mal, la creación y la destrucción, lo masculino y lo femenino, lo terrenal y lo divino. Una obra que encontró su concepto después de que la música ya hubiera comenzado a hablar por sí sola.

Entre sus próximos desafíos aparecen un posible live, música para cine, escritura y producción visual. Pero antes de mirar hacia adelante, ODYSSEUS tiene claro su mensaje: confiar en la intuición, proteger la autenticidad y volver siempre a uno mismo.

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