LYNX: Afro De Día, Latin De Noche

Foto de LYNX: Afro De Día, Latin De Noche

Antes De LYNX

Mucho antes de convertirse en LYNX, Luis Sánchez ya tenía una relación profunda con la música. Desde los 8 años toca bajo y guitarra, mientras que la electrónica comenzó a formar parte de su imaginario durante los años 2000. Hacia 2011, todavía desde un iPhone 4S y movido únicamente por la curiosidad, empezó a experimentar con la aplicación DJAY. En ese momento todavía no había una estrategia, una marca ni una intención profesional detrás. Había, simplemente, ganas de entender qué ocurría cuando una canción podía manipularse, mezclarse y transformarse.

El punto de quiebre llegó en 2014, cuando asistió a una presentación de Showtek en el Salón José Cuervo. La energía del público y la forma en que el dúo dominaba el espacio terminaron convirtiendo una inquietud en una ambición concreta. 

“Yo tengo que estar ahí arriba algún día”, recuerda.

Sin embargo, el salto no fue inmediato. Durante años aquella idea permaneció como un sueño hasta que, en 2019, Sánchez decidió entrar de lleno al terreno de la producción musical.

El Reggaetón

Su primera etapa produciendo no estuvo vinculada directamente con la electrónica. El auge del reggaetón terminó llevándolo a trabajar durante un tiempo en bases dentro de ese universo. Lejos de representar un desvío, esa experiencia se convertiría más adelante en una pieza fundamental de su identidad.

Fue ahí donde comenzó a desarrollar una sensibilidad particular hacia el ritmo, las percusiones y el movimiento corporal. Entender por qué determinadas combinaciones logran que alguien baile se convirtió en un aprendizaje que posteriormente trasladaría al House. Cuando el músico que había crecido tocando instrumentos, el oyente de electrónica de los 2000 y el productor influenciado por el urbano finalmente se encontraron, la dirección empezó a resultar evidente: Afro House y Latin House.

Su construcción artística también estuvo marcada por experiencias frente a grandes escenarios. Showtek en 2014 fue el primer gran detonante, pero luego aparecieron otros referentes. Sánchez recuerda el carisma de Martin Garrix en EDC México 2016, así como el carácter, el misticismo y la versatilidad de DJ Snake y JOYRYDE en Ultra Miami durante 2017 y 2018.

Cada experiencia le mostró una cara diferente del oficio: controlar una pista, desarrollar una presencia escénica y lograr que miles de personas compartan una misma emoción.

Cuando Dos Mundos Dejaron De Estar Separados

El acercamiento definitivo al Latin House ocurrió durante su paso por El Bedroom, la escuela en la que se formó como DJ. Allí escuchó un remix de una canción de reggaetón mexicano que alteró una idea que hasta entonces parecía establecida.

La electrónica y el reggaetón no tenían por qué vivir en universos separados.

“Vi que había un punto medio clarísimo donde podían convivir perfecto”, explica.

Algo parecido ocurrió con el Afro House, aunque esta vez fuera completamente del entorno musical. Sánchez trabaja profesionalmente como project manager de TI y, durante un viaje laboral, terminó en un rooftop donde sonó un remix de Karol G en clave Afro House. La reacción de la gente fue suficiente para despertar otra investigación.

A partir de ahí comenzó a profundizar en el género y a seguir referencias como Hugel. Lo que encontró fue aquello que terminaría convirtiéndose en uno de los pilares de LYNX: percusión con vida. Para Sánchez, el atractivo del Afro y el Latin House está precisamente en su dimensión orgánica. Los tambores no funcionan únicamente como elementos métricos: construyen un groove físico que se siente antes de analizarse.

Tres Detalles Para Reconocer A LYNX

¿Qué debería ocurrir para que alguien entrara a un club sin mirar la cabina y supiera que LYNX está tocando?

La respuesta de Sánchez se sostiene en tres elementos. Primero, percusiones marcadas, provenientes principalmente del Afro y el Latin House. Después, acordes melódicos capaces de construir un ambiente más profundo y elegante. Finalmente, uno de sus recursos favoritos: introducir vocales provenientes del urbano latino cuando el público menos las espera.

Sin embargo, la identidad no termina en una fórmula técnica.

“Para mí el éxito de una noche no es que me miren a mí, sino ver que la música se escucha fina y la gente la está pasando increíble bailando”, señala.

Ese principio también explica su manera de leer la pista. No existe la misma lógica para comenzar un sunset a 119 BPM a las 5:30 de la tarde que para entrar a un club a las 11:00 de la noche. Sánchez observa los cuerpos. Busca a las primeras personas que comienzan a balancearse, cantar una letra o marcar el ritmo. Ellas funcionan como referencia para entender hasta dónde puede empujar la energía.

Cuando ese movimiento comienza a expandirse y la pista deja de ofrecer resistencia, el DJ sabe que puede acelerar el proceso. La pista, en ese momento, prácticamente toma la decisión por él.

Foto de LYNX: Afro De Día, Latin De Noche

LooLoo Y El Segundo Antes De Dar Play

Uno de los momentos más significativos en la evolución del proyecto llegó con su debut en LooLoo, al que accedió mediante un Open House pensado para presentar nuevos talentos.

La oportunidad también llegó acompañada de presión.

Sánchez recuerda no haber podido dormir la noche previa. Incluso teniendo experiencia anterior en cabina, la ansiedad apareció con fuerza. Mientras esperaba su turno observó los sets de Watervessel, Malavar y Xava, artistas que posteriormente también se convertirían en amigos cercanos dentro de su recorrido.

Pero el instante más intenso ocurrió segundos antes de comenzar.

Después de Watervessel, ya instalado en la cabina, Sánchez se quedó completamente en blanco. Había preparado una introducción especialmente significativa: un reggaetón filtrado que poco a poco abría paso hacia el Afro House, una conexión directa entre su pasado dentro del urbano y el sonido que estaba construyendo como LYNX.

“Fue darle play, soltar el filtro y el cuerpo reaccionó solo”, recuerda.

El miedo desapareció y el set comenzó a fluir.

Coolool, Es Lo Que Hay Y El Valor De Arriesgar

LYNX también formó parte de la primera edición de Coolool Sunsets Sessions, una situación completamente diferente. Al no existir antecedentes sobre la respuesta del público, decidió mantenerse fiel a su línea de Afro y Latin House, incorporando canciones reconocibles que permitieran establecer una conexión inmediata.

Esa capacidad de ajustar la propuesta sin perder identidad también se había construido anteriormente en espacios más pequeños.

Con el colectivo Es lo que hay, Sánchez encontró uno de los primeros laboratorios reales para experimentar. Los eventos estaban dirigidos principalmente a una comunidad joven y tenían un formato cercano al antro y al bar. Él mismo había sido estudiante de la UNAM hasta 2024, por lo que conocía de cerca el tipo de audiencia frente a la que estaba tocando.

En un comienzo, sus sets eran completamente de reggaetón. Pero durante la edición “La Última Y Nos Vamos”, organizada alrededor del cierre de semestre y graduaciones, decidió probar algo diferente: un set de Tech House cargado de remixes de reggaetón.

La reacción confirmó una idea importante. Los espacios íntimos, con menos distancia entre artista y público, podían convertirse en territorios perfectos para experimentar.

Foto de LYNX: Afro De Día, Latin De Noche

Afro De Día, Latin De Noche

La dualidad sonora de LYNX también reproduce, de alguna manera, la vida cotidiana de Luis Sánchez.

Su lado Afro House está asociado al trabajo, la estructura y la concentración. Como gerente de proyectos necesita mantener una mirada analítica, organizada y tranquila. Esa sensación inmersiva encuentra una traducción natural en el Afro.

Cuando llega la noche aparece otra parte de su personalidad.

El Latin House representa energía, socialización, fiesta y conexión. No considera que se trate de dos identidades diferentes, sino de dos estados que conviven permanentemente.

Esa lógica termina reflejándose también en la construcción de sus sesiones. LYNX imagina sus sets como un atardecer que lentamente se transforma en noche: comenzar desde el Afro para terminar explotando en Latin House.

La preparación, sin embargo, depende de la duración del show.

En sets de dos horas o más suele planear los primeros 20 o 25 minutos, construyendo una progresión desde un Afro melódico hacia sonidos más percusivos antes de llegar al Latin House. Ese primer bloque funciona como una especie de seguro que le permite analizar lo que está ocurriendo frente a él.

A partir de ahí, improvisa.

En cambio, cuando dispone únicamente de 40 minutos o una hora, la planificación se vuelve mucho más estricta. Cada transición importa porque no existe demasiado margen para desviarse.

“Para poder improvisar con éxito tienes que conocer tu música de forma impecable”, explica.

Cuando El DJ También Piensa Como Promotor

El crecimiento de LYNX no está pensado únicamente desde la cabina. Sánchez también comenzó a interesarse por el trabajo de promoción después de experimentar personalmente las dificultades que enfrenta un artista emergente para encontrar espacios donde realmente pueda proponer.

La experiencia terminó cambiando incluso su manera de comportarse como DJ.

Desde afuera, un set puede parecer únicamente una hora detrás de los reproductores. Desde la perspectiva de un promotor aparecen muchas otras variables: venue, audio, difusión, barras, horarios, producción y logística.

Esa visión lo llevó a una conclusión importante: tocar bien representa apenas una parte del trabajo.

Un artista también necesita profesionalismo, respeto por los horarios, disposición para colaborar con el equipo y capacidad para comprender su lugar dentro de la narrativa completa de una noche.

Por eso Sánchez reivindica especialmente el valor del warm-up. Para él, entender cuándo no debe gastarse toda la energía puede ser tan importante como saber cuándo llevar la pista al máximo.

“Hoy, cuando me subo a tocar a la fiesta de alguien más, ya no voy solo como artista; voy como un aliado que quiere que el evento del promotor sea un éxito rotundo”, explica.

Construir Una Noche Sin Poses

Desde la promoción, el objetivo tampoco consiste simplemente en llenar un espacio.

Sánchez busca crear ambientes donde la gente realmente vaya a bailar. Lugares cómodos, seguros y alejados de la necesidad de aparentar. La intención es que la experiencia comience desde el momento en que alguien atraviesa la puerta y percibe que todas las personas están conectadas por la misma razón: la música.

Esa filosofía también define lo que le gustaría dejar detrás de LYNX.

“Me gustaría que dijera que fui alguien que no se quedó esperando a que las cosas pasaran, sino que salió a construirlas con una visión muy clara”, reflexiona.

Desde la cabina, quiere ser recordado como un DJ y productor con una propuesta honesta, capaz de conectar diferentes mundos y llevar su interpretación del Afro y el Latin House hacia una identidad reconocible.

Como promotor, la ambición es diferente pero complementaria: convertirse en un puente para nuevos talentos y ayudar a construir espacios donde la escena pueda desarrollarse con mayor profesionalismo y oportunidades.

El Próximo Paso Es Tener Un Sonido Propio

El presente de LYNX gira alrededor de dos prioridades: estar constantemente en cabina y producir música propia.

Sánchez utiliza una frase que tomó de uno de sus compañeros de trabajo: “estar en la jugada”. Eso significa buscar nuevos bookings, tocar con frecuencia y continuar construyendo una imagen que solo puede desarrollarse realmente frente al público.

Al mismo tiempo, el estudio se ha convertido en otro frente fundamental. Actualmente trabaja en tracks, remixes e IDs con una intención concreta: crear una firma sonora suficientemente clara como para ser reconocida sin necesidad de leer el nombre del productor.

La fórmula que está desarrollando parte de tres componentes: un synth característico, percusiones pesadas y un bajo sub profundo.

Su inspiración parte incluso de observar cómo otros productores consiguen desarrollar recursos inmediatamente identificables. Sánchez menciona el caso de un productor chileno de reggaetón que utiliza determinados redobles de snares y un synth particular antes del drop. Esa capacidad de construir reconocimiento en pocos segundos es precisamente lo que LYNX quiere trasladar al Afro y al Latin House.

Foto de LYNX: Afro De Día, Latin De Noche

Un Álbum, Colaboraciones Y El Salto Fuera De La Ciudad

Los próximos doce meses ya tienen un objetivo central: publicar su primer álbum.

Sánchez lo considera una meta mínima dentro del siguiente ciclo del proyecto, pero no es la única.

También prepara colaboraciones y B2Bs con XAVA, Malavar y ERISS, músicos que forman parte tanto de su círculo artístico como personal. A ellos se suma la intención de trabajar con perfiles provenientes de otros universos, entre ellos Durazno, Kate Araos y Moel MX.

Hay además una colaboración especialmente deseada: Abril V, de Runaway.

Todo este movimiento ocurre mientras LYNX busca ampliar su presencia fuera de su circuito habitual. La meta es mantener y consolidar fechas en espacios como LooLoo y eventos privados, pero comenzar al mismo tiempo a conseguir bookings en otras ciudades de México.

La vara con la que Sánchez medirá ese crecimiento está bastante definida: un álbum propio, colaboraciones terminadas y LYNX sonando en nuevas pistas del país.

Primero Construir La Casa

También existen planes para crecer como promotor, aunque Sánchez tiene claro que no quiere acelerar artificialmente ese proceso.

Primero quiere consolidar el nombre de LYNX.

La intención es que, cuando llegue el momento de desarrollar una propuesta propia, el proyecto ya tenga suficiente peso para presentarse bajo un concepto como “Hosted by LYNX” y eventualmente establecer vínculos con marcas que considera compatibles con su visión, mencionando entre sus objetivos nombres como Sprite o Absolut.

“Primero hay que construir la casa y el nombre para que, cuando abramos ese espacio para otros artistas, llegue con todo el respaldo, el patrocinio y la fuerza que se necesitan”, explica.

Ese planteamiento resume bastante bien el momento en el que se encuentra Luis Sánchez. LYNX ya no es únicamente el resultado de años escuchando electrónica, tocando instrumentos, produciendo reggaetón o aprendiendo a controlar una pista. Ahora también es un proyecto que intenta convertir todos esos caminos en una dirección concreta.

¿Hasta dónde puede llegar una identidad construida entre Afro, Latin House, cultura urbana, producción, estructura y comunidad?

Sánchez todavía está escribiendo esa respuesta. Pero algo parece claro dentro de su propia hoja de ruta: no pretende esperar a que aparezca el siguiente espacio. Quiere construirlo.

Foto de LYNX: Afro De Día, Latin De Noche

Antes de ser LYNX, Luis Sánchez ya llevaba años viviendo la música. Bajo, guitarra, electrónica, reggaetón y producción terminaron cruzándose hasta dar forma a una identidad propia entre Afro y Latin House.

Un show de Showtek en 2014, Martin Garrix en EDC México y DJ Snake y JOYRYDE en Ultra fueron construyendo una obsesión: entender cómo un artista puede controlar una pista y hacer que miles sientan lo mismo.

LYNX encontró su lenguaje en la percusión, el groove y los contrastes. Afro House para construir tensión, Latin House para romper la noche y vocales urbanas como un guiño constante a todo lo que formó su camino.

Su debut en LooLoo llegó con nervios, una intro de reggaetón filtrado y un segundo en blanco antes de dar play. Después de eso, el cuerpo reaccionó solo y el miedo se convirtió en energía frente a la pista.

Ahora el siguiente paso está claro: más bookings, música propia, colaboraciones, un primer álbum y nuevas ciudades. LYNX quiere crecer como DJ, productor y, más adelante, construir espacios para otros artistas.