Ram Ram: Improvisar Para Conectar, El Arte De Leer La Energía
Desde muy pequeño, Ram Ram sintió una atracción casi magnética por los secretos detrás de la música. A los 14 años descargó su primer programa de producción, abriendo un camino que años más tarde lo llevaría a la escuela Axss, donde formalizó su formación en mezcla y producción.
El Ritmo Que Nace Del Silencio
En un mundo donde los beats parecen multiplicarse sin control, encontrar una voz propia entre la intensidad del hard techno y la psicodelia del psytrance es un reto reservado para los más visionarios. Ram Ram, DJ y productor emergente, lo ha logrado con una propuesta que es tan introspectiva como vibrante. ¿Cómo puede un género agresivo convertirse en una experiencia emocional cálida? Él tiene la respuesta: «De algo que puede parecer malo, se puede ver lo bueno.»
Ram Ram no es un DJ más. Es un alquimista sonoro que mezcla la violencia del bajo con la ternura de una melodía construida en soledad. Un artista que, antes de mezclar frente a una multitud, se sentó con un violín, un teclado, una idea fija y el deseo inquebrantable de que su música tuviera alma.
De La Curiosidad Infantil A La Cabina Profesional
Desde muy pequeño, Ram Ram sintió una atracción casi magnética por los secretos detrás de la música. A los 14 años descargó su primer programa de producción, abriendo un camino que años más tarde lo llevaría a la escuela Axss, donde formalizó su formación en mezcla y producción. Pero lo suyo no comenzó en una cabina ni en un club: «Tomé clases de piano, violín y programación… quería entender cómo funcionaba todo, desde los sonidos hasta los sintetizadores digitales. Me gustaba dar imagen y emoción a la música».
Ese enfoque multidisciplinario es el que hoy define su estilo: una mezcla que atraviesa el techno, bass house, hard dance, psytrance y más, conectando mundos distintos en una sola narrativa musical.
El Camino Del Autodidacta Que Se Tomó Su Tiempo
Cuando muchos adolescentes eligen el camino inmediato, Ram Ram decidió pausar. Tomarse un año sabático después de la secundaria para dedicarse al arte no es una elección común, pero él lo tenía claro: “Fue cuando desarrollé un objetivo fijo: inténtalo a pesar de las circunstancias”. En ese tiempo descubrió no solo que lo suyo era la música, sino también la fuerza de resistir aunque el entorno no ofreciera caminos claros.
«No conocía a productores que se dedicaran a esto en ese entonces y me sentía solo… pero quería intentarlo, aunque fuera solo como hobby», confiesa. Ese hobby terminó por convertirse en una vocación profesional cuando pisó por primera vez un escenario.
Improvisar Para Conectar: El Arte De Leer La Energía
Uno de los sellos distintivos de Ram Ram es su capacidad para improvisar sobre el escenario sin perder la coherencia emocional de sus sets. «Me gusta llevar la energía de menos a más. Aunque los géneros que elijo sean agresivos y oscuros, trato de que también transmitan calidez», explica. Sus sets no son una simple secuencia de canciones, sino una especie de viaje emocional que juega con lo inesperado.
Y esa capacidad de improvisación no surge al azar. Es fruto de años de práctica y reflexión interna. “A veces solo quiero saber si mi sonido será diferente, si realmente conectará con la gente. Porque uno se puede encerrar en sus ideas, pero solo se sabe cuando se comparte con el público”, afirma con honestidad.
Una Escena Que Se Transforma, Un Artista Que Evoluciona
En un panorama electrónico en constante mutación, Ram Ram no quiere quedarse en una zona de confort. «Me gustaría explorar diferentes géneros, siempre conservando mi estilo pero llevándolo a otros conceptos», comenta con visión clara. Su meta no es solo crecer como artista, sino también ser una influencia en el movimiento, demostrando que la exploración y la autenticidad pueden ir de la mano.
También reconoce los desafíos estructurales de la industria: «Al principio requiere organizar eventos uno mismo. No ver ganancias al inicio genera dudas… pero uno lo hace por amor al arte.» Y es precisamente ese amor el que le ha permitido sostenerse en una escena exigente y a veces poco comprensiva con las propuestas fuera del molde.
Entre El Estudio Y La Cabina: Dos Mundos, Una Mente
Para Ram Ram, la creación musical no termina con un track terminado. «En el estudio puedo expresar cómo me siento o simplemente jugar con sonidos nuevos. Es relajante y divertido. En la cabina es distinto: ahí estás acompañado, compartiendo algo que preparaste solo. Esa sintonía con el público no tiene comparación». Es en esa dualidad —la introspección del estudio y la explosión emocional del escenario— donde el artista encuentra su equilibrio.
Y cuando esa conexión se logra, dice, «es lo más bonito de esto. Cuando ves que la gente siente lo que tú estás sintiendo. Es una conexión única.»
Sentir, No Entender: La Filosofía Ram Ram
Más allá de los beats, los BPM o los géneros, Ram Ram tiene una filosofía clara: la música no necesita ser entendida, solo sentida. Es por eso que su propuesta es también una especie de invitación: dejar de analizar, dejarse llevar, disfrutar.
“Que la música se disfrute sin buscar un significado concreto… que solo se trate de sentir y disfrutar de buena vibra.”
Y si mañana todo desapareciera, si el mundo lo olvidara, su legado quedaría claro: “Que de un sonido agresivo puede surgir algo tan bello.”





