Andrea Esquitín: El Mapa Emocional De Un Disco Llamado «Humana»

Desde 2020, Andrea viene construyendo Humana, su primer disco de estudio. Un proyecto que ha sido refugio, campo de batalla, espejo y brújula. Un trabajo gestado con tiempo, paciencia y una honestidad que no negocia.

Foto de Andrea Esquitín: El Mapa Emocional De Un Disco Llamado «Humana»

Entre Acordes y Abismos, Una Voz Que Encuentra Su Lugar

Hay canciones que suenan bien. Otras que se quedan en la mente. Y luego están las que se instalan en el corazón, porque fueron escritas desde ahí. Así es la música de Andrea Esquitín, guitarrista y cantautora mexiquense que transforma sus emociones más íntimas en paisajes sonoros que resuenan con quienes buscan en la música una forma de entender(se).

En una época donde lo superficial domina las listas, Andrea aparece con una propuesta que no grita, pero sacude: una obra profundamente humana, ecléctica y honestamente construida canción por canción. Su primer disco, «Humana», está por ver la luz tras años de evolución creativa, dudas transformadas en certeza, y una búsqueda constante de conexión real.

Raíces Que Resuenan: La Historia Detrás De La Voz

Aunque su camino ha pasado por diversos géneros —pop, jazz, funk, soul, rock alternativo, balada—, hay una constante en la obra de Esquitín: la emoción como punto de partida. Lejos de fórmulas o poses, Andrea compone como quien escribe un diario con acordes.

«Entre más lo pienso, más descubro que la música siempre ha estado muy presente en mi vida», comparte. «No hay una gran revelación, sólo la certeza de que, cuando estoy en el escenario, cantando con mi familia o escribiendo una canción, me siento plena, feliz, presente. Y eso para mí marca el camino correcto».

Su historia comienza con una guitarra eléctrica entre manos, haciendo ruido, buscando identidad. «No estaría aquí si no fuera por el rock n’ roll», afirma con una sonrisa. Ese mismo amor la llevó a estudiar jazz, a explorar nuevos sonidos y a consolidar una voz propia que hoy se abre paso con fuerza entre la nueva generación de cantautores independientes.

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De La Piel Al Pentagrama: Un Proceso Emocional

Andrea no canta lo que imagina. Canta lo que vive.

«Generalmente primero siento. Luego tengo la necesidad de hacer algo con lo que estoy sintiendo, y es ahí cuando entra la música», explica sobre su proceso creativo. A veces la voz guía, otras veces lo hace la guitarra. Pero siempre va al frente la emoción.

Cada canción es un espejo. Algunas, incluso, mutan con el tiempo. Como «Atardecer», una de las piezas más personales de su repertorio, dedicada inicialmente a su abuela. «Me ha acompañado en otros duelos desde entonces, y sé que a otras personas también. Me han escrito diciéndome que les ayudó a sentirse menos solxs. Saber eso es un gran regalo para mí», confiesa.

El Mapa Emocional De Un Disco Llamado Humana

Desde 2020, Andrea viene construyendo Humana, su primer disco de estudio. Un proyecto que ha sido refugio, campo de batalla, espejo y brújula. Un trabajo gestado con tiempo, paciencia y una honestidad que no negocia.

«Muchas veces me he cuestionado por qué me tomó tanto tiempo… Pero ahora entiendo que el rumbo que tomaron las canciones, las personas talentosísimas que se sumaron y la solidez del proyecto, son parte del disco que tenemos hoy», dice con serenidad.

«Se Me Dijo» es una de las canciones que más le costó grabar, no por la técnica, sino por la carga emocional. «Sentía que no podía conectar con lo que estaba cantando. Tuve que volver al 2019, conectar con esa Andrea enojada, triste y harta. Luego de tres días y muchas tomas, logré dar con la intención vocal que necesitaba. Fue difícil, pero estoy muy contenta con el resultado».

Cada canción es un fragmento de su universo interno. Unos nacieron desde la tristeza, otros desde el poder. «El funk y el rock me conectan con mi fuerza, el jazz con mi creatividad, la balada con mi vulnerabilidad y el soul con mi parte más sensorial», explica sobre su enfoque multigénero. Para Andrea, cada estilo revela una capa distinta de su identidad.

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Colaborar, Conectar, Compartir: Una Visión Colectiva Del Arte

Más allá de la música, Andrea sueña con colaboraciones que nazcan de la conexión real. «Cuando hacemos música con alguien y sentimos esa conexión única, en la que no es necesario hablar… eso es un verdadero regalo. Tengo la fortuna de estar colaborando con personas así en este momento, y ojalá en el camino se presenten nuevas oportunidades de conectar de esa forma», afirma con esperanza.

Para ella, el éxito no se mide en números, sino en autenticidad. «La señal más clara de que mi música está cumpliendo su propósito será siempre saberme real conmigo misma. Saber que estoy haciendo música honesta que puede conectar con quien la escuche».

Humana: Una Carta A Los Días Oscuros

Cuando se le pregunta a quién iría dirigida su primer disco si fuera una carta, responde sin dudar: «A mis días oscuros. Diría entre líneas que seguimos en el camino a pesar de la duda, que me atreva a creer en mi voz, y que si me hace feliz hacerlo, es suficiente».

Humana no es solo el título de un disco. Es una declaración. Una bandera que ondea para recordarnos que sentir está bien, que nombrar el dolor lo transforma, y que hacer arte desde el alma sigue siendo un acto de resistencia.

Lo Que Viene: Una Invitación A Escuchar(se)

Andrea Esquitín no busca encajar en moldes. Busca abrir espacios donde cada emoción tenga cabida y cada oyente se sienta visto. Con el inminente lanzamiento de Humana, se prepara para conectar con más corazones, recorrer nuevos escenarios y seguir apostando por la música como forma de vida.

Si aún no la has escuchado, es momento. Sigue su proyecto en redes sociales y plataformas digitales, donde comparte no solo su música, sino pensamientos, procesos y momentos que revelan la esencia detrás de cada acorde.

En tiempos donde la autenticidad escasea, Andrea canta para recordarnos que lo humano no pasa de moda.

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