almac: “Todo lo que siento… lo convierto en…”.
Ana Laura Morales Aceves transforma emociones, aprendizaje y experimentación en el punto de partida de almac, un proyecto emergente nacido en Guadalajara que busca crecer sin perder la curiosidad ni la conexión con la pista.
Aprender A Escuchar
Hay proyectos que comienzan con una estética cerrada, un sonido perfectamente delimitado y una estrategia diseñada desde el primer día. almac, el proyecto artístico de Ana Laura Morales Aceves, parece estar creciendo desde un lugar distinto: la exploración. Desde Guadalajara, la DJ atraviesa una etapa en la que todavía hay preguntas abiertas, géneros por descubrir y situaciones nuevas que enfrentar, pero existe una idea que se mantiene en el centro de todo:
“Todo lo que siento… lo convierto en sonido”.
Su universo se mueve entre Melodic Techno, Progressive House, Tech House, House y Techno, aunque para Morales Aceves esa lista funciona más como un territorio disponible que como una frontera. La intención no es decidir demasiado pronto qué puede o no puede ser almac, sino descubrirlo tocando.
Uno de los episodios que mejor explica esa mentalidad ocurrió hace algunos meses, cuando recibió la oportunidad de musicalizar una fiesta con temática de despecho. El desafío la alejaba de los terrenos que normalmente asociaría con su propuesta: debía combinar canciones de diferentes generaciones, desde los años ochenta hasta música contemporánea, y construir una experiencia coherente con material que no pertenecía necesariamente a un mismo lenguaje. Podría haber rechazado la propuesta. Eligió hacer lo contrario. “Cuando estás comenzando una carrera, también tienes que atreverte a salir de tu zona de confort y enfrentarte a nuevos retos”, sostiene. Preparar aquella presentación significó pensar menos en sus preferencias personales y mucho más en la experiencia que recibirían quienes estaban frente a ella.
La Pista Como Un Problema Que Nunca Tiene Una Sola Respuesta
Esa noche terminó modificando incluso su manera cotidiana de escuchar canciones. Desde entonces, almac presta especial atención a estructuras, transiciones, posibilidades de mezcla y respuestas del público. Una canción deja de existir únicamente como una pieza independiente y empieza a ser observada por su función dentro de una narrativa mayor. ¿Qué puede ocurrir antes? ¿Qué puede suceder inmediatamente después? ¿Qué provoca cuando entra en contacto con otra época, otro género o una energía completamente distinta? “Para mí, hacer un buen set no significa solamente elegir buenas canciones. También significa escuchar al público, observar, recibir retroalimentación y estar constantemente aprendiendo y actualizándome”, explica.
Hay una lógica detrás de esa forma de trabajar que encuentra una conexión inesperada con otra parte de su vida. Ana Laura es egresada de Ingeniería en Electrónica y actualmente combina estudio y trabajo con la construcción de su carrera como DJ. A primera vista, ingeniería y música podrían parecer dos mundos opuestos, pero ella identifica un punto de encuentro. La formación técnica le enseñó a analizar, organizar y encontrar soluciones cuando algo no funciona como estaba previsto. Esa disciplina aparece cuando estudia, prepara música o trabaja junto a su equipo. Sin embargo, la cabina también le exige exactamente lo contrario. “La ingeniería me dio estructura, mientras que la música me está enseñando a soltarla”. Entre esos dos extremos —control e intuición— comienza a aparecer una de las claves de su proyecto.
Identidad
almac no quiere encerrarse en una fórmula. En sus sets puede acercarse al Melodic Techno, desplazarse hacia el Progressive House, entrar en territorios de Tech House o buscar momentos más intensos desde el Techno. Morales Aceves reconoce una preferencia por las canciones de mucha energía, pero evita convertir esa característica en una obligación permanente. Para ella, preparar un set implica observar qué canción puede dialogar con otra y qué tipo de recorrido puede construirse a partir de ellas. También implica aprender a dominar algo menos técnico: los nervios. Cuanto más logra disfrutar lo que está haciendo, explica, más fácil resulta comunicarlo hacia afuera. La versatilidad no aparece aquí como indecisión, sino como método de descubrimiento.
Esa búsqueda también se refleja en los nombres que menciona como influencias. Amelie Lens, Martin Garrix, Armin van Buuren, David Guetta, ILLENIUM y B Jones pertenecen a universos diferentes, y precisamente ahí se encuentra el interés. De Lens observa la fuerza escénica; de Garrix, la capacidad de construir momentos de gran energía; de Armin van Buuren, la trayectoria y la creación de experiencias alrededor de la música. En David Guetta reconoce versatilidad y evolución; en ILLENIUM, una conexión emocional; y en B Jones, energía, pasión y una manera particularmente intensa de vivir el escenario. Pero admirar no significa imitar. “No quiero replicar la música, la imagen o la forma de presentarse de alguien más”, aclara. Su desafío consiste en absorber referencias y permitir que pasen por su propia experiencia hasta convertirse en otra cosa.
Guadalajara, Comunidad Y La Necesidad De Abrir Espacios
Construir ese recorrido desde Guadalajara también forma parte del relato. almac considera que su ciudad posee un potencial importante y, mientras avanza en su propio proyecto, está descubriendo también el volumen de talento emergente que existe alrededor. Para ella, uno de los retos de la escena pasa por multiplicar las oportunidades destinadas a quienes todavía no tienen una trayectoria consolidada. Reconoce el trabajo de colectivos, espacios y personas que actualmente impulsan artistas, aunque considera que todavía existe margen para abrir más lugares donde experimentar, compartir propuestas y adquirir experiencia real frente al público.
Su mirada sobre esa escena evita además la idea clásica de competencia permanente.
“No veo a otros artistas como competencia, sino como personas con las que podemos crecer, apoyarnos, compartir experiencias y abrir más espacios para todos”.
La frase revela algo importante sobre el momento que atraviesa almac: no está pensando únicamente en conseguir una fecha o acelerar resultados, sino en desarrollarse dentro de una comunidad. Colaborar, compartir información y aprender de quienes ya recorrieron ciertas etapas aparecen como elementos tan relevantes como practicar mezclas o ampliar una biblioteca musical.
Cuando Un Hobby Empieza A Pedir Algo Más
La transición emocional ocurrió después de aquella fiesta que inicialmente había representado un desafío. La respuesta que recibió hizo que comenzara a observar su vínculo con la música desde otro lugar. Lo que primero parecía un hobby y una pasión en proceso de descubrimiento empezó a presentar una posibilidad diferente: quizás allí había algo capaz de crecer mucho más. No pretende fingir que conoce exactamente hasta dónde llegará. De hecho, una parte del atractivo parece encontrarse en esa incertidumbre. Preparar sets, continuar aprendiendo y observar la reacción de las personas se convirtieron en razones suficientes para seguir avanzando. “Por ahora quiero disfrutar cada etapa, seguir preparándome y descubrir qué puedo construir con almac”.
Esa postura también determina cómo reacciona cuando una pista no responde como esperaba. almac prepara diferentes playlists y mantiene música alternativa disponible para poder cambiar de dirección. Si las personas no bailan o la energía cae, intenta no interpretar esa situación como un fracaso inmediato, sino como información. La fiesta de despecho volvió a funcionar como una primera gran escuela: no todo ocurrió exactamente según el plan y, aun así, encontró la manera de resolverlo. La enseñanza fue sencilla pero decisiva: un DJ no controla todo lo que ocurre en una noche; sí puede controlar la forma en que responde ante lo inesperado. Tomar lo que salió bien, detectar aquello que puede mejorar y llevar ambas cosas al siguiente set se ha convertido en parte de su método.
Paciencia Frente A Una Industria Que Parece Pedir Velocidad
Para una artista emergente, una de las tensiones más visibles aparece fuera de la cabina. Las redes, los lanzamientos constantes y la exposición permanente pueden generar la impresión de que una carrera debería avanzar rápidamente. Ana Laura reconoce que también ha sentido esas ganas de que todo suceda cuanto antes, pero su conclusión ha sido otra: práctica, paciencia y constancia. El crecimiento no ocurre de la noche a la mañana, y el proceso tampoco tiene por qué atravesarse en soledad. Amigos, personas con mayor experiencia y compañeros de aprendizaje forman parte del entorno que le permite continuar avanzando.
Esa paciencia resulta especialmente importante porque almac todavía quiere experimentar mucho más antes de dar por cerrada su identidad. Le atrae la posibilidad de unir materiales que en principio podrían parecer incompatibles: momentos melódicos y emocionales frente a pasajes considerablemente más energéticos, además de canciones o sonidos que normalmente no aparecerían dentro de un mismo set. No definirlo todo desde el comienzo es, para ella, una ventaja. Su sonido puede descubrirse en la práctica, en los eventos y en las experiencias que todavía no ocurrieron. La identidad, entonces, deja de ser una decisión tomada desde un escritorio para convertirse en el resultado de cientos de pequeñas elecciones musicales.
B Jones Y Una Canción Que Transforme La Emoción
Cuando imagina una posible colaboración, existe un nombre que ocupa un lugar especial: B Jones. La artista representa para Morales Aceves no solamente una referencia musical, sino también una figura cuya manera de atravesar momentos complejos física y emocionalmente ha resultado significativa para ella. Si alguna vez pudieran compartir un estudio, almac imagina una canción que comenzara desde un lugar emocional y profundo para terminar convirtiéndose en algo cargado de energía. Una transformación musical que también funcione como metáfora.
La idea concentra buena parte de lo que intenta expresar con el proyecto. Tomar algo vivido, procesarlo y devolverlo convertido en música. En ese sentido, la frase que define a almac —“Todo lo que siento… lo convierto en sonido”— deja de funcionar únicamente como presentación y comienza a describir un procedimiento artístico. La música ha representado para Ana Laura una forma de canalización, terapia y energía, y ahora intenta descubrir de qué manera esa experiencia personal puede convertirse también en una experiencia compartida.
Mostrar La Construcción Antes De Que Exista El Resultado Final
Hay otra decisión que puede terminar definiendo esta primera etapa: documentarla. almac está comenzando a utilizar Instagram no únicamente como escaparate para publicar una presentación terminada, sino como registro de cómo se construye un proyecto artístico desde sus primeros pasos. Morales Aceves admite que no se considera una creadora de contenido y se define incluso como alguien “un poco de la vieja escuela”. Sin embargo, entiende que las plataformas actuales pueden servir para algo más interesante que exhibir éxitos: permiten conservar los aprendizajes, avances, dudas y transformaciones que normalmente desaparecen detrás del resultado final.
Su intención es que alguien pueda llegar al perfil dentro de un año y entender qué ocurrió desde el comienzo: cuánto tuvo que aprender, qué sigue intentando mejorar y cómo fue cambiando el proyecto. Detrás de almac, dice, existe “una chica común que encontró en la música una forma de canalizar lo que sentía y de empezar a descubrir quién realmente es”. Nunca imaginó que terminaría convirtiéndose en DJ, pero el proceso abrió una parte de sí misma que continúa conociendo. Y quizá ahí está la historia más interesante de almac en este momento: no la de una artista que pretende haber llegado a una conclusión, sino la de alguien que decidió hacer visible el camino mientras todavía lo está recorriendo.
Cuando proyecta el futuro, Ana Laura evita reducir el éxito al tamaño de un escenario o al número de asistentes. Imagina orgullo por todo lo construido, a su familia y sus amigos acompañando el momento y, sobre todo, personas capaces de llevarse algo emocional después de escucharla. La aspiración final no consiste únicamente en que alguien recuerde haber visto a una DJ detrás de una consola.
“No quiero que solamente recuerden que vieron a una DJ. Quiero que recuerden cómo se sintieron cuando vivieron almac por primera vez.”
Ese objetivo todavía está en construcción. Precisamente por eso resulta interesante observarlo ahora. Antes de los grandes escenarios, antes de tener todas las respuestas y antes de decidir definitivamente cómo debe sonar almac, hay una artista aprendiendo a combinar estructura e intuición, ingeniería y emoción, preparación y reacción. El proyecto apenas está definiendo sus límites. Y, por el momento, Ana Laura Morales Aceves parece mucho más interesada en descubrirlos que en imponerlos.
almac convierte emociones, experiencias y aprendizajes en sonido. Desde Guadalajara, Ana Laura Morales Aceves construye un proyecto donde cada set funciona como una nueva forma de descubrirse.
Entre Melodic Techno, Progressive House, Tech House y Techno, almac evita encerrarse en una sola fórmula. Su identidad nace de experimentar, leer la pista y transformar cada presentación en una experiencia distinta.
Egresada de Ingeniería en Electrónica, Ana Laura encontró en la música el espacio opuesto y complementario: estructura para resolver, libertad para sentir y una nueva manera de expresarse sin palabras.
Lo que comenzó como un hobby empezó a cambiar cuando la respuesta del público le mostró que había algo más por explorar. Hoy, almac apuesta por la paciencia, la constancia y el aprendizaje antes que por crecer demasiado rápido.
almac quiere mostrar también lo que casi nunca se ve: el proceso. Errores, avances, práctica, descubrimientos y evolución formarán parte de una historia que busca conectar más allá de la cabina.





