Ninojeirer Marca Un Nuevo Comienzo Con El Lanzamiento De “Sigo Adelante”
Desde la soledad más profunda hasta el descubrimiento del propósito, Ninojeirer convierte su historia en música cruda y honesta. Con nuevos lanzamientos en 2025, el artista guatemalteco comienza a escribir su capítulo más decisivo.
“Siempre tuve una conexión muy profunda con..."
Hay artistas que nacen sabiendo quiénes son. Otros, en cambio, tienen que romperse primero para entenderlo. Ninojeirer pertenece a ese segundo grupo: el de quienes encuentran en el arte no solo una vocación, sino una forma de sobrevivir.
Desde pequeño, la música ya orbitaba en su vida, aunque sin un destino claro. “Siempre tuve una conexión muy profunda con la música, pero nunca imaginé dedicarme a esto”, recuerda. En su contexto, crecer con la idea de vivir del arte era casi una contradicción. “Se nos dice que del arte no se puede vivir, especialmente si sos de Guatemala”, explica, evidenciando una narrativa cultural que durante años limitó a generaciones enteras.
Pero, ¿cuántas veces una creencia heredada define lo que realmente somos capaces de hacer?
2021: El Año En Que Todo Se Rompió (Y Empezó)
El punto de quiebre llegó en 2021, en plena pandemia. Un momento global de incertidumbre que, para él, se tradujo en una experiencia profundamente íntima: la soledad.
“Estaba rodeado de gente, pero me sentía completamente solo”, confiesa. Esa desconexión emocional se convirtió en una acumulación silenciosa de pensamientos, frustraciones y preguntas sin respuesta. La metáfora que utiliza es tan visual como brutal: “Era como un vaso de agua a punto de derramarse… una bomba de tiempo”.
En ese contexto, la música dejó de ser un acompañamiento y se transformó en una necesidad. No como entretenimiento, sino como herramienta de desahogo. Ahí nace el verdadero inicio de Ninojeirer.
“Dejé de ser José y pasé a ser Ninojeirer”
Aunque muchos ubicarían su inicio en su primera canción publicada, él lo tiene claro: “Mi primer verso real empezó mucho antes”. Fue en ese momento de crisis donde comenzó a escribir desde la necesidad, no desde la intención artística.
La sensación que siguió fue inédita: propósito.
“Es como armar un rompecabezas y que todo encaje”, describe. Ese instante no solo marcó el nacimiento de su proyecto musical, sino también una transformación identitaria. “Dejé de ser José y pasé a ser Ninojeirer”, afirma, dejando en evidencia una decisión radical: no hay plan B.
La Música Como Refugio
Su vínculo con la música, sin embargo, viene de mucho antes. A los 10 años, intercambiando canciones por Bluetooth y escuchando a Linkin Park, ya intuía algo que no sabía nombrar. “Aunque no entendiera nada en inglés, la música me recorría todo el cuerpo”, recuerda.
Incluso antes, a los 2 años, una pregunta marcaría su relación con la creación: “Mami, ¿cómo se hacen las canciones?” La respuesta fue simple: “rimando”. Pero el impacto fue permanente.
Hoy, esa misma música sigue siendo parte de todo: comer, manejar, vivir. No es un accesorio; es estructura emocional.
“Solías Sanarme”: La Herida Que No Se Va
Su lanzamiento más reciente, “Solías sanarme” (2025), abre una ventana hacia una de sus capas más vulnerables. No es solo una canción: es una conversación con un recuerdo que se niega a desaparecer.
“Más que soltar, es aceptar”, explica. La canción funciona como una confesión emocional, donde el pasado no se elimina, sino que se aprende a habitar. “Se siente reconfortante que ese recuerdo aún esté presente”, admite.
Al escucharla hoy, lejos de encontrar dolor, encuentra algo distinto: “Siento mucho amor… me recuerda lo mucho que alguna vez amé”. ¿Puede una herida convertirse en refugio? En su universo, la respuesta parece ser sí.
“Sigo Adelante”: El Inicio De Una Nueva Etapa
El 3 de abril de 2025, Ninojeirer marca un nuevo comienzo con el lanzamiento de “Sigo Adelante”, un track que no solo inaugura su año musical, sino también una etapa de mayor claridad y determinación.
La canción, enmarcada dentro del trap, condensa en pocas líneas una narrativa intensa:
- “La vista nublada, pero la meta sigue estando tan clara”
- “No me importó esa gente que criticaba”
- “No quiero dinero, solamente quiero tu mano”
- “Cuánto daría por solo un te quiero”
Lejos de ser contradictoria, esa “vista nublada” es una metáfora consciente: “A pesar de las dudas y problemas emocionales, mi objetivo sigue firme”, explica.
Aquí ya no hay duda: hay decisión.
Entre La Validación Y La Soledad: El Conflicto Interno
Uno de los ejes más potentes de su discurso aparece en la necesidad de conexión. Tras mudarse de ciudad y vivir solo durante tres años, su independencia artística vino acompañada de una introspección profunda.
“Me llevó a buscar amor donde no había”, reconoce con honestidad. La frase “no quiero dinero, solo tu mano” no es solo lírica: es una radiografía emocional.
En ese contexto, la validación externa pierde peso frente a una convicción más sólida: “La única opinión que necesito es la mía”. Sin embargo, la tensión sigue presente. ¿Cómo equilibrar la autosuficiencia con la necesidad humana de afecto?
Sin Filtros Ni Máscaras
Para Ninojeirer, la música no admite medias tintas. “Si no soy completamente sincero, no estaría luchando por mi propósito”, afirma.
Sus canciones funcionan como:
- Desahogo emocional
- Conversación interna
- Mensaje directo a alguien específico
Todo al mismo tiempo. Todo real.
Aunque admite que aún hay cosas que evita enfrentar, su compromiso con la honestidad es claro. Y en un contexto donde lo artificial abunda, esa crudeza se vuelve diferencial.
Cuando proyecta su futuro, no habla solo de éxito. Habla de impacto.
“Quiero marcar generaciones, ser un referente, abrir camino para otros”, afirma. Su ambición no es únicamente personal, sino también colectiva: convertirse en ese artista que él mismo necesitó ver.
Se imagina recorriendo el mundo, pero también encontrando algo más difícil: paz. “Un Nino feliz, que ya no busca validación externa”, describe.
Y si pudiera hablar con su versión pasada, el mensaje sería simple pero contundente: “Que no se rinda. Esto recién empieza, pero depende de él llegar”.
En una industria saturada de fórmulas, la propuesta de Ninojeirer se construye desde otro lugar: el de la experiencia vivida, el conflicto interno y la necesidad genuina de decir algo.
Porque al final, la pregunta no es si va a llegar.
La pregunta es: ¿cuántos se van a ver reflejados en su camino cuando lo haga?




