Josué Tezó: De La Fiesta Bajo La Lluvia Al Colectivo Del Underground Centroamericano
Originario de la Ciudad de Guatemala y con seis años en la escena underground, Josué Tezó construye su identidad entre sets largos, colectividad y la ambición de transformar un pasatiempo en una carrera profesional como DJ, promotor y futuro productor.
Origen
La historia de Josué Tezó entra en un punto de inflexión un día de lluvia en 2021. Fue en el evento Color of Sound, impulsado por un DJ contest de BPM Guatemala, cuando —según su relato— la casualidad y la perseverancia se combinaron: ganó el concurso, recibió una hora de espacio en la grilla y, por demoras externas, terminó tocando cerca de tres horas. “A mi suerte los dj’s que iban después de mi se atrasaron por lo cual toqué aproximadamente 3 horas”, recuerda. Esa noche, además, fue la primera vez que sus hermanos lo escucharon en cabina; allí, asegura, “me entró el enorme deseo de poderme dedicar al djing”. Ese momento funciona, en su biografía, como el paso de la afición a la necesidad.
Hitos, Referentes Y Aprendizajes
El trayecto sonoro de Tezó no surgió de la nada: pasó por festivales y clubes que ampliaron su paleta musical. Antes de la pandemia asistió a dos EMF (2018–2019), donde lo impactaron sets de artistas como Calleb Calloway, y escuchó a figuras globales que fueron modelando su oído —menciona a Dubfire, Monika Kruse, Technasia y Santé. En 2019 destaca un evento de Delusional en el zoológico con la presencia de Art Department y los sets energéticos de tríos locales que le demostraron la potencia de las propuestas nacionales. Entre 2021 y 2023 frecuentó The Box, un espacio clave para su formación, donde pudo compartir escucha con DJs consolidados como Lujo Prado, Melissa Guzmán o Roberto Vettorazzi. Esos encuentros, dice, reforzaron su convicción: la música se mezcla por gusto y eso se transmite.
Colectivo Tezó: Comunidad Y Curaduría
De la idea de abrir puertas nació Colectivo Tezó, proyecto que Josué define como plataforma para exponer line-ups poco vistos, sin sacrificar calidad. No se trata solo de programar nombres: es un acto de confianza y de selección que procura impulsar tanto a emergentes como a invitados internacionales. Entre los artistas que han pasado por sus fechas figuran @galgo_music (Argentina), @djjuannce.ok (Argentina), Ale Noriega y Emilio Bejot. “Siempre quisimos exponer tanto artistas emergentes como reconocidos… darlo todo en esa fecha pero ante todo con cariño”, afirma. La apuesta del colectivo es sencilla y ambiciosa: crear un espacio donde la comunidad se mezcle con la programación y la música sea el puente para nuevas conexiones.
En La Cabina: Técnica, Intuición Y Lectura Del Público
Para Tezó, la técnica y la intuición conviven. Describe su proceso como una mezcla entre práctica metódica y la urgencia de lo improvisado: “la práctica hace al maestro… si fallas no hay clavo ya que rapidito te podes recuperar”. Más allá de las transiciones, busca señales humanas: que la gente se quede, que sonría, que reaccione en simultáneo a un beat —no solo el baile— y que la pista muestre complicidad. ¿Qué busca exactamente? Alegría, sorpresas y seriedad, dice él, tres palabras que resumen el paisaje emocional que intenta pintar con sus sets.
Evolución: Roles, Errores Y Nuevas Versiones
En seis años Josué ha pasado por los tres tiempos clásicos de una noche —warm up, middle y closing— y reconoce el aprendizaje práctico de cada rol. Confiesa que dejó de “reventar” una rola por cumplir un plan; aprendió a respetar los tiempos y a construir climas. Ese recorrido le permitió alargar el repertorio: “a la larga me agrada porque llegas a tener una variedad de buena música que podrías tocar toda una noche”. Asimismo, valora el reconocimiento de colegas: “me felicitaban por el tipo de música que mezclaba y la manera en que mezclaba”, recuerda, lo que reforzó su confianza sin borrar la necesidad de mejorar.
Producción Musical: El Próximo Desafío
La producción aparece como el siguiente capítulo lógico. Josué explica que la idea de crear algo propio —ver la reacción del público ante una canción que salió de su taller— le genera una expectativa distinta a la de mezclar. Su vínculo con la producción es además familiar: su hermano produce en géneros como trap, hip-hop y indie y ha sido un socio de aprendizaje. Los retos son concretos: “Quitarme el miedo de pensar cuánto tiempo me puede tomar aprender a usar todo el software y equipo de producción”. Pero la urgencia existe: después de años de escuchar, compilar y mezclar sonidos, quiere componerlo a su manera.
Relación Con Promotores Y Proyección Profesional
El objetivo profesional de Josué es claro: dedicarse 100% al djing y al rol de promotor, con la mira puesta en antros y festivales. Su propuesta de valor para promotores es la confianza en ofrecer eventos de calidad, independencia de género y un historial de curaduría honesta. Imagina relaciones de puertas abiertas y colaboración sostenida: “tener siempre las puertas abiertas para recientes y futuras colaboraciones”. ¿Cómo quisiera ser recordado? Como DJ, que suene el comentario cariñoso de “fino ese Tezó”; como promotor, como creador de fiestas puras e inigualables.
Palabras Finales: Un Camino Que Sigue Escribiéndose
Si se le pide resumir su trayectoria en una frase que aún está en curso, Josué no elige una metáfora elegante sino una consigna de trabajo: “Constancia patojo cabrón, constancia”. Esa repetición funciona como lema y brújula. ¿Qué queda por delante? El perfeccionamiento técnico, la consolidación del colectivo y la primera producción propia. Lo que hace interesante su relato no es la promesa de éxito inmediato, sino la mezcla de humildad, trabajo y comunidad: ingredientes que, en la escena underground, definen a los artistas que perduran.



