Beatsoul: Evolución Desde Las Cabinas Subterráneas Al Pulso Del Hardstyle Guatemalteco
Emilio Velásquez —Beatsoul— transforma su historia personal y su paso por el under, el EDM y el tropical house en un sonido de Hardstyle que busca hacer sentir la música tanto en el pecho como en la memoria; su proyecto Beatsoul Music acompaña el ascenso de una escena guatemalteca que empieza a reclamar su lugar.
Origen Y Trayectoria
Emilio Velásquez, conocido artísticamente como Beatsoul, lleva la música electrónica en su biografía desde 2012: DJ desde 2015 y productor desde 2018. Su historia no es lineal —es, más bien, una sucesión de facetas que se encadenan. Lo recuerda con precisión: la primera ruptura emocional con la electrónica ocurrió a los 12 años con temas como In My Mind (Axwell) y Reload (Sebastian Ingrosso); el detonante definitivo llegó viendo los sets de Tomorrowland 2013, cuando pensó: “Si él puede hacerlo, yo puedo hacerlo”. Esa promesa juvenil se convirtió en compra de su primera controladora a los 15 años, en cursos iniciales y, sobre todo, en un aprendizaje autodidacta que forjaría su estilo.
Beatsoul no oculta su pasado underground como parte esencial de su identidad: ganó concursos en canales locales, tocó en afters y clubes que luego cerrarían, y vivió la sensación de los primeros reflectores —experiencias que moldearon su vocación y su relación con el público. “El pasado es una parte importante de nuestra esencia”, afirma, y su discografía y sets testimonian esa voluntad de conservar melodías eufóricas heredadas del EDM mientras asume la fuerza del hard.
Evolución
El recorrido de Beatsoul va del EDM mainstream al Hardstyle, pasando por incursiones en tropical house y dark/progressive en sus archivos. Lo que define su evolución no es el abandono de etapas anteriores, sino su revalorización: rescata del EDM la melodía como alma, del underground ciertos elementos en los kicks, screeches y mid-intros, y del tropical la calidez de las vocales que conectan emocionalmente. En sus palabras: busca que la música “se sienta” —no solo se oiga—, logrando que los kicks impacten en el pecho y las melodías ericen la piel.
Su decisión definitiva por el hardstyle llegó en 2021, aunque la semilla estaba plantada desde 2014, cuando descubrió remixes y temas emblemáticos del género. Ese giro estilístico se manifestó en producciones que combinan energía y emoción, con un cuidado especial en la elección del kick, la estructura de los breaks y la introducción de elementos orquestales que él mismo afirma influencian su narrativa sonora.
Proceso Creativo
El proceso creativo de Beatsoul parte siempre de una melodía principal: la escribe primero al piano —“si suena bien en piano, sonará mejor en sintetizador”— y luego construye el diseño sonoro. Describe un flujo de trabajo metódico: seleccionar sintetizadores, diseñar kicks compuestos (crunch, punch, resonator), procesar capas de sub y top kick, agregar drums, fills y screeches; todo acompañado por sesiones de mixdown y mastering en las que respeta pausas para refrescar el oído.
En remixes y bootlegs (por ejemplo, POISON (HAZBIN HOTEL) o su bootleg de Malbec de Duki) explora técnicas y texturas que luego aterrizan en sus propios singles: probar nuevos kicks, modificar vocales, mantener breaks emotivos y alargar drops melódicos. Su mayor hallazgo, cuenta, fue un kick signature surgido de la experimentación con un sample corrompido —una pequeña pieza de ingeniería sonora que se volvió su sello en los drops.
Conexión En Vivo
¿En qué momento supo que su música conectaba? Beatsoul recuerda dos noches que lo marcaron: un set en la calle frente a un club (bajo la marca BJD Promotions) donde su mezcla de Big Room y Progressive acercó a transeúntes y generó un pico de energía, y su debut formal en hard en Dettonate 2024 (The Box), donde la audiencia coreó himnos del género y respondió con una entrega que, según él, lo hizo sentir el triunfo de su yo de 15 años: “Lo logré”.
Su ritual previo al show, la preferencia por comenzar con melodías sinfónicas y su gusto por los mashups de éxitos populares (desde Don’t You Worry Child hasta Blinding Lights) son herramientas conscientes para provocar la participación y la catarsis colectiva. El resultado es un set pensado como narrativa: subidas, pausas emotivas y explosiones de energía.
Escena Guatemalteca Y Comunidad
Beatsoul analiza la escena local con optimismo cauteloso: identifica señales tangibles del ascenso del hard en Guatemala —visitas de artistas como Coone y Frontliner, la presencia de Basscon y el crecimiento de comunidades como Hard Dance GT— y celebra eventos que han dado espacio a la escena, como Dettonate, UVGAMES y el Empire Music Festival. Pero no oculta la fragilidad del ecosistema: sellos que desaparecen, proyectos que se retiran y promotoras que se diluyen.
Su mensaje a quien piense abandonar el proyecto es rotundo y personal: dar un último intento, perseverar y reconocer que la música lo ha salvado en momentos difíciles. Esa resiliencia está ligada a su mantra preferido, inspirado en su piloto de F1 favorito, Checo Pérez: “Never Give Up” —una filosofía que aplica al estudio, a la cabina y a la construcción de escena.
Beatsoul Music: Proyecto Y Proyección
Beatsoul proyecta Beatsoul Music 🇬🇹 como un sello/vehículo de representación para el hard guatemalteco en los próximos tres años. Sus metas son concretas: publicar al menos tres canciones en el año, dos remixes/bootlegs y lanzar Moonlight en el primer trimestre; además busca reforzar su presencia en redes, retomar streams y mejorar su imagen como artista. Su ambición no es solo personal: aspira a ser “uno de los representantes principales de la escena hard en Guatemala” y a facilitar colaboraciones internacionales.
A nivel práctico, su hoja de ruta combina producción constante con participación en eventos locales para construir reputación y escena. ¿Qué hace falta para consolidar el movimiento? Más infraestructura, continuidad de promotoras y una red que soporte carreras a largo plazo —ideas que Beatsoul ya incorpora en su discurso y en su rol activo como colaborador en algunas ediciones de Dettonate.
Discografía, Remixes Y Momentos Clave
La trayectoria de Beatsoul se puede leer también en fechas y lanzamientos concretos, que marcan su evolución:
Singles
2019 — Typhoon
2019 — For Life
2019 — Together
2020 — Voices
2022 — Lies
2023 — United As One
2025 — Into The Unknown
Remixes / Bootlegs
2018 — Need
2018 — Believe In Me
2019 — Dream With Me
2020 — Dimension
2020 — Shine Again
2022 — Orange N’ Wine
2022 — Forget Me
2024 — Poison (Hazbin Hotel)
Eventos Relevantes
Panajachel (Guatemala)
BJD Sessions 01
UVGAMES (Primera y Segunda Edición)
De La Vega Summer Fest 2023
Experiencia UVG 2025
Dettonate 2024 y Dettonate 2025
Estos hitos permiten seguir una línea: del underground a escenarios que empiezan a resonar en todo el país, con una proyección internacional como objetivo declarado.
Desafíos, Resiliencia Y Futuro
Si hay un eje humano en la historia de Beatsoul, es la capacidad de convertir la incertidumbre en combustible creativo. Habla abiertamente de bloqueos, de la tentación de abandonar y de pequeños sacrificios —no dramáticos, sino cotidianos: noches de desvelo, prioridades cambiadas—, pero también de estrategias para superar estancamientos: hobbies creativos (impresión 3D, diseño), viajes que son germen de melodías (recuerda un paseo por el Sena que inspiró ideas), y el tiempo fuera del estudio para reencontrarse con la motivación.
Su single Into The Unknown (2025) es la metáfora perfecta: un llamado a explorar lo imprevisible, a probar nuevos sonidos —incluso rawstyle— y a vencer la zona de confort. ¿Qué queda por delante? Más lanzamientos, más colaboraciones —incluida la búsqueda de contactos internacionales— y la ambición de encabezar festivales que hoy imagina con claridad: luces, público coreando, fuegos artificiales y la sensación de que “esto es solo el comienzo”.
La misión que Beatsoul resume en una frase es al mismo tiempo personal y colectiva: inspirar a la escena guatemalteca a creer en grande, honrando nuestras raíces y demostrando que desde aquí también se puede llegar lejos. Es una declaración de intenciones que atraviesa su música, su activismo local y su modo de trabajar.
Al escuchar a Emilio Velásquez —en sus propias palabras, en sus singles y en sus sets— se percibe a un artista que no reniega del pasado, que combina memoria y riesgo, que entiende la melodía como puente emocional y el kick como motor físico. En una escena que lucha por consolidarse, Beatsoul ofrece una mezcla necesaria: autenticidad, técnica y una convicción persistente: Never Give Up. Si esa consigna es la brújula, lo que sigue es, según él, una travesía que apenas comienza.
¿Dónde Seguirlo?
Sigue a Beatsoul y su proyecto Beatsoul Music en sus redes para actualizaciones sobre Moonlight, próximos lanzamientos y fechas de shows. ¿El próximo paso? Que el ascenso del hard en Guatemala no sea una moda pasajera, sino un movimiento sostenible —y Beatsoul pretende ser una de sus voces más firmes.




