Sebbb: El Secreto Emocional Que Está Naciendo En El Pop Alternativo Desde El Salvador
Una entrevista íntima entre raíces salvadoreñas, cicatrices que se vuelven himnos y una nueva etapa artística que combina rock, experimentación y amor propio como brújula creativa.
Los Orígenes De Una Voz Que Nació En Familia
Para Sebbb, la música no empezó en un escenario, sino en el living de su abuela. “Mi mamá solía cantarme y bailar conmigo desde bebé, y en la familia siempre hubo un amor especial por la música”, recuerda. Entre los 3 y 4 años, cada visita se convertía en un ritual sonoro: su tío y su papá encendían el equipo, y los álbumes de Michael Jackson, ELO, TOTO y otros clásicos envolvían la casa. Ese instante —el niño rodeado de afecto y melodías— se volvió el primer capítulo de una historia que hoy busca resonar más allá de las fronteras de El Salvador.
“Ahí empezó todo”, dice. Desde entonces, imitaba a los artistas de la tele, memorizaba letras apenas aprendió a leer y perseguía cualquier instrumento que se cruzara en su camino. Su identidad creativa nació de esa mezcla perfecta de familia, curiosidad y un deseo infantil que nunca se apagó: ser escuchado.
La Identidad Artística De Un ‘Rockstar De Época’ Que Se Cuidó El Cora
Aunque Sebbb habla con naturalidad de su sueño de convertirse en un “rockstar de época”, también reconoce que su música nace de otro lugar: la vulnerabilidad. “Hago música por amor propio. Hago música para cuidarme el cora”, afirma. Esa dualidad —la ambición luminosa y la honestidad emocional— convive en su proyecto como dos fuerzas complementarias.
A lo largo de los años, su proceso creativo se volvió una forma de terapia. Especialmente después de una ruptura en 2021 que lo obligó a enfrentarse a heridas más profundas. “Me di cuenta de que el dolor venía de mucho antes… infancia, adolescencia. Fui a terapia, trabajé esas cosas y empecé a transformar todo en canciones”, explica.
El resultado es una colección de temas escritos entre sus 16 y 17 años hasta hoy, archivados durante años y ahora resucitados con un nuevo sentido. Para él, cada canción es una “curita emocional” que lo ayudó a sanar.
El Salvador, Orgullo Y Desafío: Crear Desde Un País Subestimado
Hablar de su país es hablar también de una lucha cultural. “En El Salvador hay esta idea de que acá no hay buenos artistas. Incluso yo fui parte de esa mentalidad, aunque he trabajado en cambiarla”, confiesa. Pero esa percepción —la falta de orgullo colectivo, las dificultades históricas, la tendencia a mirar hacia afuera— no lo paraliza: lo impulsa.
“Quiero mostrarle al mundo que aquí también se pueden hacer cosas grandes. Que hay historias, valores y realidades que merecen ser contadas en canciones”, afirma. Su voz, dice, está inspirada en su entorno: la gente, sus historias, la búsqueda interminable de lo que el país “necesita” para mejorar y el deseo de aportar a la salud mental desde el arte.
Volveracomenzar: El Grito Crudo Que Combina Rock Y Catarsis
Su canción “Volveracomenzar” es un estallido visceral. Abre con un riff de guitarra distorsionado, roto, casi garage. “Es una especie de descargo, como cuando llevás un nudo en la garganta por mucho tiempo y finalmente lo soltás”, explica. El rock y el rap conviven como dos lenguajes de libertad. Y no es casual: su fusión está inspirada en la energía híbrida de bandas como Twenty One Pilots, particularmente en “Heavydirtysoul”.
Sebbb también reconoce influencias más crudas, como los riffs que se convirtieron en himnos globales —“Song 2”, “Seven Nation Army”, “Smells Like Teen Spirit”. “Es ese sentimiento de estar gritándole al mundo que querés ser escuchado”, dice.
Bailando Bien Pegado Con La Tentación: El Lado Travieso Y Experimental
En contraste, “Bailando Bien Pegado con la Tentación” revela otra faceta suya. Menos rockera, más juguetona y experimental. “Es mi parte más curiosa y traviesa. Esa que toma riesgos y acepta las consecuencias”, describe.
La canción rompe con la crudeza de “Volveracomenzar” y expande su universo sonoro, reafirmando que Sebbb no pretende encerrarse en un solo estilo.
Pierdo El Control: Un Camino Que Comenzó En Pandemia Y Cierras Hoy
Su próximo lanzamiento «Pierdo El Control» —que al momento en que esto se lea puede estar por salir o ya disponible— tiene una historia inesperada. Nació en plena pandemia, durante una crisis de inspiración. “Sentía que no tenía nada interesante que escribir, pero me exigía hacerlo. Entonces inventé un escenario ficticio de desamor”, cuenta.
Ese ejercicio lo llevó a pensar en un romance real del 2016 donde reconoce no haber actuado bien. “Fui un patán, le di falsas ilusiones. Años después hablamos y le pedí perdón. Pensé mucho en ella mientras escribía la canción”.
Lo más impactante ocurrió un año después: vivió por primera vez un desamor verdadero, efímero y doloroso. “Cuando retomé la canción, describía exactamente cómo me sentía. Todo cobró sentido”. Ahí comenzó una “investigación sonora” que finalmente se materializa ahora, como un homenaje a la música que escuchaba mientras intentaba sanar.
“Ya me sanó a mí. Ahora quiero que acompañe a otros”, afirma.
La Evolución De Un Artista Que Está Aprendiendo A Soltar
Para Sebbb, este lanzamiento marca el cierre de un ciclo. “Llegó ahora porque estoy listo para soltar esas facetas y seguir con lo que venga”, dice. La canción es un puente entre su pasado y su nueva etapa artística, una forma de dejar atrás el dolor y abrir espacio a algo más luminoso.
“Me dio paz terminarla, grabarla, verla hecha realidad. Me reconocí a mí mismo por haber salido adelante”, asegura.
Un Futuro Internacional Desde Un País Que Sueña Ser Escuchado
Sebbb quiere que su música viaje, y con ella un mensaje: que hay espacio para todos, incluso cuando las heridas parecen pesadas. “A veces pensamos que estamos peor de lo que estamos, o mejor de lo que creemos. La clave es buscar ese lugar donde podamos existir sin miedo”, reflexiona.
Sueña con escenarios en España, Argentina, México, Colombia. Pero también sabe que una meta aún más grande lo espera: “El día que haga un concierto propio grande en mi país, ese día sabré que llegué lejos”.
Si tuviera que definirse, elige una metáfora hermosa: “Soy como un rompecabezas de muchísimas piezas… algunas parecen no encajar, pero al final todo encuentra su lugar. Y es más divertido cuando otros te ayudan a armarlo”.
Es una declaración poderosa. Una invitación a formar parte de su mundo.
Sebbb está listo para mostrar el suyo: crudo, honesto, sanador. Desde El Salvador, con ambición, vulnerabilidad y un sonido que no teme romper y reconstruir. Como él mismo.



