Emilio Olmedo: La Nueva Propuesta De Un Festival En Cada Noche
Con una carrera que arranca a los 15 años, Emilio Olmedo ha pasado de tocar en su habitación a diseñar experiencias completas de sonido y visuales; ahora, representado por Global Booking Agency, presenta una propuesta que busca llevar la producción de grandes festivales a clubes y eventos locales.
Orígenes Y Primer Impulso
Emilio Olmedo, 27 años, inició su vínculo con la música a los 15 años y acumula 12 años de práctica y 10 años de carrera profesional. Ha compartido escenario con artistas como Quevedo, Juan Magán, Pedro Capó, Jorge Villamizar, L-Gante, Blessd, Yera, Juan Duque, Carlos Cortés, Milo Mae, Waldo Kinc y Jombriel, entre otros. Con presentaciones en conciertos, festivales y eventos privados alrededor de Ecuador, Emilio se posiciona hoy como una voz relevante en la escena local y como representante de una nueva ambición: profesionalizar y exportar el montaje de alta gama desde Ecuador hacia audiencias más amplias.
¿Cómo se convierte una curiosidad adolescente en una carrera? Emilio recuerda con precisión el instante fundacional: un compañero de colegio era DJ y la curiosidad lo llevó a probar. “Mi abuela y mi mamá me compraron mis primeros equipos y durante un año solo toqué en mi habitación. Un día una compañera me preguntó si podía tocar en una fiesta que ella estaba organizando y ese fue mi primer evento; ese día decidí que esto sería lo que haría y que sería mi carrera”, cuenta. Esa anécdota resume la combinación de apoyo familiar y decisión personal que moldó sus primeros pasos: de la intimidad de una habitación a la responsabilidad de una cabina.
Evolución Artística: De Géneros A Puentes
La trayectoria de Emilio no ha sido lineal en cuanto a géneros: pasó por etapas que incluyeron desde Bob Marley y música urbana hasta clásicos del rock y la electrónica comercial. Ese eclecticismo, más que una indecisión, se ha transformado en una estrategia: no cerrarse a un solo género. “No quiero ser el mejor DJ de EDM o de House; quiero ser el mejor DJ en general”, afirma. La transición se volvió evidente después de 2019–2021, cuando, tras compartir escenarios con artistas urbanos como L-Gante y Milo Mae, eligió combinar lo mejor de varios géneros para construir sets que conecten con audiencias masivas y especializadas por igual.
En La Cabina: Rituales, Técnica Y Autenticidad
Emilio describe su salto de la improvisación al control consciente: “La diferencia es que ahora me conozco mucho más a mí mismo. Sé qué me ayuda a concentrarme antes de un show… siempre le pido a Dios que todo salga excelente antes de cada show”. Su enfoque técnico también es distintivo: tras años usando vinilos, CDJs y controladores, destaca el uso de Stems en Serato DJ Pro como la tecnología que más ha transformado su performance, permitiéndole “mezclar acapellas con melodías, líneas de bajo y distintos kicks todo en vivo”. Además, mantiene una regla propia: evitar versiones extended, remixes o mashups, privilegiando la música original como núcleo de la experiencia.
La Nueva Propuesta: Un Festival En Cada Noche
La propuesta que Emilio lleva ahora en conjunto con Global Booking Agency busca algo concreto: llevar la producción de macro festivales a shows más íntimos o medianos. Esto no es solo un eslogan; implica logística y equipo propio: sonidista, técnico de luces, técnico de FX, VJ y un montaje de efectos especiales (fuego y pirotecnia cuando corresponde). “La idea es llevar algo de lo que solo se solía ver en macro festivales a todos mis shows”, explica. Para promotores y clubes, la propuesta ofrece tres ventajas claras:
Calidad técnica homogénea independientemente del recinto.
Experiencia visual y sonora premium que potencia la permanencia del público.
Reducción de riesgo para promotores que buscan impacto y retribución mediática.
Conexión Con El Público: Señales De Éxito
¿Qué significa “triunfar” en una noche para Emilio? Lo define en términos de energía: “Llevar a la gente al punto más alto de éxtasis musical. Busco escuchar gritos de emoción, verlos saltar y verlos disfrutar”. Esas son las señales que valida en el instante: la respuesta corporal del público, la sincronía del clímax y la retroalimentación inmediata en redes y boca a boca la mañana siguiente. Y añade una regla de oro aprendida en giras y festivales: la humildad y el respeto por el equipo técnico son tan esenciales como la propia música —un gesto que, según él, lo ha guiado desde sus primeras compartidas de escenario con figuras internacionales.
Producción Propia Y Objetivos Para 2026
En lo que concierne a producción, Emilio es autocrítico: aún busca un sonido propio y reconoce el perfeccionismo como un motor y un freno. Tiene, sin embargo, una hoja de ruta clara para 2026: lanzar su primer EP de tres canciones durante el año. En paralelo, su proyección incluye metas ambiciosas a cinco años: realizar giras por Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, tocar en los principales festivales del mundo y, eventualmente, acompañar como telonero a artistas de talla global. ¿Su emblema? Que al despertar, promotores y asistentes recuerden su show como un momento que superó las expectativas.
Reflexión Final: Industria, Colaboración Y Legado
Emilio habla también de una visión colectiva: “Me gustaría ver a Ecuador como un referente en la industria musical internacional”. No se trata solo de logros individuales, sino de alianzas entre cantantes, DJs e instrumentistas que eleven la percepción del país. Su lugar en ese proyecto, dice, es aportar consistencia profesional y demostrar que desde Ecuador pueden salir propuestas técnicas y artísticas comparables a las mejores del mundo. ¿La pregunta que nunca le han hecho y quisiera responder? Sobre el impacto social: considera que los artistas tienen la responsabilidad de devolver y apoyar a quienes más lo necesitan.





